El sitio del rock en Argentina | 20 años online

Buscar

Modular

Mariana Badaracco: voz, vocoder, vibráfono, moog, farfisa, bajo y arreglos orquestales
Pablo Dahy: guitarra, moog, coros, cajas de ritmo, bongoe y vibraslap




Según ellos mismos se autodefinen, "en nuestra música se perciben aires de espíritu retrofuturista y fantástico salpicado con toques kitsch... retomamos la mezcla de ingenuas referencias espaciales con sonidos nostálgicos de los años sesenta, del pop psicodélico, del easy listening, música de películas de los años 60´ y 70´, lounge, bossanova, pop orquestal y electrónica vintage entre otros estilos".

La historia de la banda, según su propia página web:

A estas alturas de la partida, está claro que la popularización de Internet como medio de distribución musical ha provocado la emersión de insólitas e interesantísimas propuestas, que solo a través de los cables telefónicos han conseguido llegar a los reproductores de miles (o millones, en algún caso) de ordenadores. El nacimiento de joyas desconocidas, la súbita aparición de decenas de secretos de esos titulados “a voces”, ha hecho que el panorama musical se diversifique y se enriquezca considerablemente. MODULAR es un dúo argentino formado por Mariana Badaracco y Pablo Dahy en el año 2000, y un rara avis en sí mismo dentro de la escena bonaerense. Su querencia por los sintetizadores analógicos (el famoso “Moog Modular” fue el que les puso el nombre), la estética de serie B y ciencia ficción de los años 60, el pop y el lounge, así como una imaginería mezcla de melancolía psicodélica y fantasía espacial, les ha hecho destacar como una propuesta única en una escena, la argentina, más cercana a propuestas más rockistas y menos sofisticadas. Cuatro maquetas editadas en CD-R y distribuidos a través de la red, colaboraciones en diversas compilaciones de países tan diversos como Alemania o Brasil, y una colección de composiciones realmente única, han sido los puntos sobre los que se ha ido generando una pléyade de admiradores que les han comparado con bandas como STEREOLAB, OS MUTANTES, BROADCAST, John Barry, THE HIGH LLAMAS, URSULA 1000, Giorgio Moroder, George Gershwin y muchos más. Puede que la comparación más aproximada sea con la banda de Laetitia Sadier y Tim Gane, porque ambos comparten esa pasión por lo analógico, por las armonías de la bossanova, por las melodías circulares y la elegancia de los grandes arreglos orquestales. Pero MODULAR aportan un especial colorido, una visión más soleada de ese universo pop, una especial pasión por los arreglos orquestales, majestuosos y acongojantes, además del precioso fraseo y la dulce peculiaridad vocal de Mariana (que ya le ha llevado a colaborar en el nuevo trabajo del noruego Alexander Von Mehren junto a Pete Aves de THE HIGH LAMAS) y un optimismo nada superficial y tremendamente contagioso que surge entre ondas espaciales y filtros frecuenciales, como si reivindicaran que el space pop tiene orígenes latinos y se erigiesen como los recogedores del testigo de Juan García Esquivel por imperativo histórico.

En Elefant, especialistas en detectar y sacar a flote estos proyectos “escondidos”, lanzamos “Fantasías de un robot psicodélico”, un disco que ajusta cuentas con todos estos años que hemos sabido tan poco del dúo argentino, y que recupera algunos de los temas más interesantes publicados hasta la fecha, destacando especialmente material de las maquetas “Micro films” (2008) y “El triángulo de las Bermudas” (2005), en los que también han colaborado con su banda actual: Matías Campo (bajo), Diego Perez Arango (batería), Pablito Traine (corno, trompeta, trombón) y Rodrigo Plaza de Ayala (guitarra). El resultado es un disco redondo, imprescindible, que retrata una trayectoria sorprendente y personal a base de temas incontestablemente adictivos, y que supone por fin el debut en formato largo de MODULAR.

Desde ese día de sol rodeado de papapas de “Perdidos en el espacio”, una composición que podría representar perfectamente su sonido: melodías pegadizas, canciones de estructuras huidizas e impredecibles que recuerdan a nombres como THE UNITED STATES OF AMERICA o Burt Bacharach, regadas con arreglos grandiosos; pasando por ese “Picnic en al arcoiris” en el que Mariana parece una Jackie DeShannon del siglo XXI, hasta los paisajes caleidoscópicos de “Playa Biquini” que esconden tímidamente toques ye-ye y recuerdan en cierto modo a los LE MANS más pop. En “Ovni” pensamos que va a ser Toni Bennett el que va a coger el micro, para acabar pareciendo un score de “El tiempo en sus manos” (George Pal, 1960) o de una película de marcianos de Ed Wood, y es que el tono cinemático es otra de las grandes fuerzas de la música de MODULAR, con la constante sensación de estar asistiendo a algún tipo de historia de ciencia-ficción contada por H.G. Wells o Aldous Huxley. Sorprenden los toques de sitar en “Master en tarot” y su jugueteo sampledélico, el mensaje naturalista (¿y vegetariano?) de la instrumental “Revolución de vegetales” y la preciosa “Hombre hormiga”, o el tono circense de “El bufón de Broadway”. Y no podíamos olvidarnos de “Flasheando”, uno de sus mejores temas y puede que el que más claramente refleja sus querencias por THE BEACH BOYS.

Estos y muchos otras canciones componen esta impecable carta de presentación, gozosa y colorista, vitalista y alegre, psicodélica y espacial, de uno de los grupos más sorprendentes de los últimos años. Pero lo que realmente nos sorprende es cómo hemos llegado hasta aquí sabiendo tan poco de ellos. Regocijémonos en la posibilidad de poder disfrutar, ahora sí, de una colección tan fantástica como la de este álbum de debut. Y entendamos fantástica en todas sus acepciones.


Modular


Modular





Cargando...