Los Falsos Profetas llevan varios años recorriendo los escenarios y conmoviendo con sus canciones y su música rock de nostalgia arrabalera. Este año sacarán un nuevo disco.

Falsos ProfetasFalsos Profetas no es un movimiento religioso, pero evangelizan y nutren muchas almas que disfrutan de su música en cada una de sus presentaciones.

Fue durante la primavera del 1996 que empezó a tomar forma, letra y música para que luego de más de 10 años se consolidaran fuertemente y formaran una personalidad que les dio identidad y que atrajo al público. Su música es una combinación justa entre el tango y el rock rioplatense que le permite al grupo atreverse a jugar con el estilo de sus propias canciones. Nicolás Barderi, bajista y coro de la banda, asegura que si bien hoy están en un punto de madurez, siguen buscando innovar para no aburrirse de sí mismos.

La banda está compuesta por tres personas más: Martín de Elizalde, que guía con el piano y con una voz tanguera muy particular, Agustín Goldenhorn en la guitarra y en los coros y Santiago Guyot encargado de darle vida a la batería.

Falsos ProfetasLos chicos de Falsos Profetas bien saben lo difícil y los nervios que significan subir a los distintos escenarios por los que anduvieron buscando conquistar nuevos corazones. Nicolás recuerda que cuando empezaron a tocar todas las presentaciones eran extrañas como en la vidriera de un local o un maratón temprano por la mañana.

Sin embargo, a los largo de los años los lugares comenzaron a ser cada vez más importantes: estuvieron tocando en el ND Ateneo, en La Trastienda y en Plaza de Mayo. También, en el Bar Tuñón y en el Tasso, así como giras por el interior han tocado en Rosario, Lobos, Chivilcoy, Santa Fe, Gualeguay, Federación y en Montevideo (Uruguay).

La banda se encuentra pensando en su cuarto disco, sus tres anteriores fueron: “Vimos pasar el verano” (2001), “Hostal la perla” (2003) y “Tranquila, corazón” (2005) y en los muchos proyectos y objetivos que aún tienen por delante, por su parte Nicolás Barderi comenta que a él le gustaría llegar a hacer un gran disco con canciones recordadas y seguir haciendo shows que conmuevan al espectador y al mismo tiempo a ellos desde el escenario. Y se pregunta “¿La fantasía sería tener groupies?”.

Por otra parte, los cuatro músicos quieren llegar a nuevos oídos y saben que el reconocimiento es importante, pero que la fama por sí sola no sirve, deben darle algo a la gente para que los siga y ellos proponen su música para cumplir tal punto.

Sobre el escenario la banda aprendió a manejar las respuestas de cada público y a lograr despertar algo en aquellos que se acercan a verlos, así sea una sala de 500 personas como una de 50. Ya que no todos tienen los mismos motivos algunos van buscando sólo canciones con letra para emocionarse y hacer catarsis a la vez, divertirse, bailar, quizás emborracharse a veces o mirar alguna chica o chico que está sentado en otra silla.

“Creo que no hay que llevar a nadie de los pelos a un recital. Y para el que disfruta de la música en general, confío en que algo de nosotros se va a llevar. Y a quién le gustan las canciones y recitales sentidos seguro se vuelve satisfecho”, asegura Nicolás.

Claro ejemplo de sus palabras fue el cierre del 2007 organizado en el Centro Cultural Caras y Caretas, junto con la banda Superlasciva, donde se vivió un clima de fiesta, la gente exaltada bailaba y cantaba con los sentimientos a flor de piel.

Falsos Profetas prometen volver con todo este año y parece que están organizando dos fechas, 15 y 22 de febrero, en Vaca Profana.

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