
El jueves pasado se realizó el 3er encuentro del Día del Estudiante Solidario. Como parte del homenaje participaron León Gieco, Luis Alberto Spinetta, Divididos, Los Pericos, No Te Va Gustar, Los Auténticos Decadentes, Los Tipitos, Javier Malosetti, Cielo Razzo y Simbiosis. Cada uno tocó 3 o 4 temas y fueron siendo mechados con videos y palabras acerca de la seguridad vial. El evento reunió a 7.500 personas y a 20 mil kilos de donaciones, que serán repartidas entre escuelas carenciadas. La cifra supera al año pasado, cuando se juntaron 13 mil kilos.
La denominada “tragedia de Santa Fé” ocurrió el 8 de octubre de 2006, cuando un conductor alcoholizado chocó con un colectivo escolar del colegio Ecos, de Colegiales. Los chicos volvían del Chaco, a donde habían ido a visitar a una escuela carenciada que habían apadrinado. En el accidente murieron 9 chicos y 1 profesora. La idea original de hacer un festival anual fue de León Gieco, pero Luis Alberto Spinetta fue tocado especialmente por el episodio. Su hija acude al colegio Ecos.
Algo confuso sucedió dentro del evento. El rejunte de personajes mágicos emocionaron a más de uno, sin embargo, el ambiente nunca llegó a calentarse demasiado. Los artistas, que en definitiva llevan la batuta del asunto, remarcaron siempre que el objetivo del recital no era celebrar el rock, sino generar conciencia. Luis Alberto Spinetta lo resumió así: “Esperamos que estas dolorosas lecciones nos sirvan para nuestra vida diara y nos enseñen que estamos en la cúspide de la vida; por eso es nuestra responsabilidad respetarla”.
Cuando salió Divididos, el público empezó a corear el violento: “Luca no se murió, que se muera Cerati, la…”. Mollo (que varias veces avisó que no quería que se muera nadie y menos un colega músico) miró a los reunidos y, al darse cuenta que eran bastante jóvenes, les dijo tranquilamente: “todo bien, pero en un día como hoy no podés hablar de muerte”. Los chicos entendieron. Después les dio el gusto tocando el solo de “Sucio y Desprolijo” con un peine y una zapatilla. Pero antes de irse, el guitarrista de la aplanadora subió la apuesta: “esperamos que el año que viene podamos repetir esto frente del Congreso”.
Entre los números musicales, un profesor de antropología de la Universidad de Buenos Aires salió a explicar cuál sería el problema. Culturalmente vemos a los signos de tránsito como algo que debe cumplir otra persona, nunca uno mismo. Además, pareciera que en nuestra sociedad pasarse un semáforo en rojo o superar el límite de velocidad es una cosa de gente piola. No es que seamos unos brutos (sólamente), sino que no hay una verdadera educación acerca de por qué hay que cumplir los códigos de convivencia en la carretera.
El problema no se trata en los medios, no se discute; pero según www.luchemos.org.ar, en el 2008 murieron más de 8000 personas como concecuencia de accidentes de tránsito. De ésa cifra, el 42% corresponde a la provincia de Buenos Aires. Ahora, de la gripe A murieron menos de 200 personas, sin embargo, todos los días de julio fuimos bombardeados acerca de ello y hasta anduvimos con barbijo por la calle.
Esta triste comparación demuestra que nuestra sociedad sabe acostumbrarse hasta a las condiciones más molestas para salvar su vida. Al que no le alcance este dato para pensar que podemos cambiar, solamente recuerde la época en que se podía fumar dentro de los lugares públicos y cómo cambió eso. Eso fue teniendo la industria del tabaco en contra, ésto depende solo de nosotros.
Los que quieran adherirse al petitorio de seguridad vial y que quieran saber un poco más acerca del asunto pueden hacerlo en la web de los familiares y amigos de las víctimas.
Federico Basualdo
October 12th, 2009 el 9:21 pm
Hola, aplaudo la idea de generar conciencia. Saludos.
(sólamente)… esa palabra no lleva acento.