ACDC y Motörhead retumbaban en los parlantes del bar/pool que los metaleros sedientos de cerveza fría fijaron como punto de reunión, frente a El Teatro de Flores, en donde más tarde se presentaría Almafuerte.

Almafuerte. foto: Leandro Falcón

Almafuerte. foto: Leandro Falcón

Sábado 18 de julio, lluvia finita todo el día, esa que siempre molesta mucho. Día gris, noche negra. Negra como las cientos de camperas de cuero, pantalones, remeras metaleras y borceguíes de los fieles seguidores del grupo más representativo del heavy metal en Argentina, en la actualidad.

“Bueno, ¿empezamos?”, pregunta Ricardo Iorio, líder, cantante y estandarte de la escena metalera de nuestras tierras argentas, mientras se sube el telón exactamente a las 21:35 y el público explota con los acordes del clásico de Hermética “Desde el Oeste”. Se desata la fiesta del caos musical.

“Hay mucho jovencito reunido aquí hoy. No tengo duda, ustedes serán los Iorios del mañana” respondió la voz de Almafuerte, banda conformada también por Claudio “Tano” Marciello en guitarra, Beto Ceriotti en el bajo y Bin Valencia en la batería.

Almafuerte. foto: Leandro Falcón

Almafuerte. foto: Leandro Falcón

Durante los 90 minutos que duró el recital, Ricardo Iorio, personaje polémico del mundo del rock gracias a su desbocada honestidad brutal, varias veces gritó, ni bien terminaba una canción, “¡viva Perón, carajo!” y además explicó más de una vez que “esto es un entretenimiento, una noche para pasarla con amigos…”.

Tras nueve temas que dejaron alguna que otra cicatriz en los participantes incansables de las típicas rondas de pogo, Iorio le cedió su lugar al Tano Marciello para que realice un mini set de cuatro canciones de sus dos discos solistas, “Puesto en marcha” y “De pie”. El virtuosismo es evidente y no se hace esperar el “olé olé olé olé, Tanooo, Tanooo”.

Almafuerte. foto: Leandro Falcón

Almafuerte. foto: Leandro Falcón

Iorio vuelve al escenario y se despacha con la curiosa frase: “Las tetas no son para pajearse, sino para dar vida y alimentar a los bebés”. El puño apretado de todos los presentes gritando “Libertad” en la canción “De un mañana bajo tierra” es una coreografía perfecta que retrata el alma del tema, para luego entonar la canción de Vox Dei, “Ritmo y blues con armónica”, del disco solista del líder de Almafuerte, “Ayer deseo hoy realidad”.

“Mi corazón desea que a Omar Chabán no le vaya mal… hay tipos mucho peores”, reconoció públicamente Iorio, ante la inminente condena por el juicio que enfrenta el dueño del local Cromañón, en donde perdieron la vida 194 personas el 30 de diciembre del 2004.

Desde las personas que trabajan en la barra del tercer piso del complejo, pasando por los muchachos de Bunge, hasta el más apretujado metalero ubicado contra la valla de contención, todos se dedicaron a cantar y agitar abrazados, dejando de lado a la paranoica gripe porcina, para entonar felices el último tema “A vos amigo”, en una noche donde el sonido jamás estuvo ni cerca de ser perjudicado.

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