
Lo que al principio parecía una charla de café (vía e-mail), desembocó en un encuentro cara a cara con esta fuente inagotable de canciones llamada Antonio Birabent. En una hora y pico (de mates) repasó su reciente creación: “Armonía Casera Mayor”, los proyectos para 2010, su veta tanguera y concluyó asegurando que “la música sigue siendo un lugar muy armónico”.
En 2007 sacaste Demoliciones. Hace muy poquito, en 2008, editaste Sopa. Este año volviste a lanzar otro CD. Pareciera que tenés una libertad absoluta (y envidiable) para editar tus trabajos…
Es algo que me lleva un gran esfuerzo, no es tan simple. También implica que me propongo hacerlo. Pero está muy bien, la paso bien haciéndolo. En ese sentido es una gran ventaja, una gran virtud, no necesitas entrar en el calendario de una compañía que te dice “Mirá… en marzo tengo ocho lanzamientos, saquémoslo en septiembre” y después llega septiembre y te dicen “saquémoslo en marzo”. Por otro lado, me propuse no sacar un disco el año que viene. Quiero darle un tiempo a Armonía. Soy consciente que haber sacado tantos discos seguidos tal vez ha sido contraproducente.
¿Por qué pensas así?
A veces la capacidad de asimilación de la obra discográfica es mucho menor, al menos en mi caso, a la velocidad de la edición de los discos. Lo que pasa es que… insisto, no dependo de que alguien me de la pauta o me de la orden para grabar un disco. Para mi, grabar un disco sigue siendo una actividad fabulosa. Y saber que cuando me levanto a la mañana tengo que grabar un disco, mi disco, me pone muy feliz. Tengo una inquietud constante muy grande. Hay otros artistas que a lo mejor pueden estar tres años sin sacar un disco y no tienen un problema. Yo si estoy tanto tiempo sin producir algo nuevo, realmente tengo un problema. Para el año que viene quiero hacer una colección de canciones de otros artistas cantadas por mi. No le voy a poner la palabra disco por que no va a salir en un formato tradicional. En estos días pensé en ponerlo en algún sitio de Internet, y así darle promoción. Pero que no sea un disco físico y que sean canciones de otros.
“Tengo una inquietud constante muy grande”
¿Serían canciones de músicos argentinos y extranjeros, ó solo argentos?
De todo un poco. Hay cosas que ya tengo grabadas. Tengo demos de Sumo, Dylan, Litto Nebbia, Sandro, etc.
Antonio es guionista, productor y protagonista del film de su propia vida. Cuarenta años no sirvieron para opacar lo extravertido de su personalidad. La va de caminante citadino sin rumbo y amante del deporte. Su pasión por la música, idéntica a la de su papá Moris, trasciende épocas y modas.
¡Esto es una novedad!
Si, hoy estaba armando una pequeña lista… Pero la idea es que no sea un disco, si no una colección de canciones que van a estar en algún lado para que alguien las escuche.
Escuchá un fragmento de la entrevista
Encuentro en el disco una impronta tanguera muy fuerte. ¿Se trata de un guiño consciente hacia el género?
Si. Y cuando me hablaste de disparadores olvidé uno: un tiempo antes de irme a Los Ángeles estaba en casa escuchando una grabación de Troilo con De Lío, la canción “Nocturno a mi Barrio”. Esa legendaria grabación en la que Troilo dice “cómo dicen que me fui si siempre estoy volviendo”.
Calamaro la parafraseaba muy seguido.
¿A si? Bueno… pensé que esa grabación, donde De Lío toca la guitarra eléctrica, tenía mucho que ver con algo que yo estaba buscando. La sonoridad, la lejanía, la melancolía, un tipo que se va pero siempre está. Y en “Viejo Bandoneón”, el segundo tema del disco, por ahí anda sonando (totalmente deformado) el bandoneón y la guitarra eléctrica de esa canción.
¡Qué detalle! ¡Qué lindo homenaje que le hacés al tango! De verdad.
Siento que el tango es algo que me representa. Si bien no soy un músico de tango, desde lo letrístico y lo temático es un género con el que me siento absolutamente identificado: la ciudad, las personas en la ciudad, las distancias, los viajes, lo que ya no está… es algo que me resulta muy familiar. Son todos temas humanos, pero también podríamos decir que son tangueros.
Escuchá otro fragmento de la entrevista
Vía e-mail te había dicho que me parecía que “Armonía…” creaba una atmósfera muy particular, mansa, de relax. ¿Cuál crees que sería el espacio o el ambiente ideal para su escucha?
Casi siempre pienso en un auto. En la ruta y en un auto. Para ser sincero, me recuerdo a mi mismo respondiendo esto desde hace quince años… (risas…)
Con este disco, el duodécimo, Birabent comienza una nueva etapa en su carrera musical. Se libera de las metáforas, y deja atrás el carácter elíptico de sus escritos para mostrarse transparente y sin rodeos. “Melancolía sutil que un cantor urbano pretendió retratar en su canción que fue verano y ahora sólo ve la pobreza más triste” confiesa en “Ella retrata”. Brutalmente honesto, revuelve cajones y estanterías con discos y libros de antaño en busca de su fiel inspiración: el amor y la nostalgia.
(Risas…). ¿Pero todos tus CD´s son para escuchar en un auto…?
Es un ámbito en el cual me siento muy a gusto escuchando música. También el título habla de una escucha en un lugar casero, en un lugar de refugio, donde se pueda escuchar música… cada vez hay menos lugares donde se puede escuchar música y más lugares donde la música acompaña a otra cosa. Recién estaba escuchando un disco de Duke Kellington. Viniste y lo apagué. Si ahora lo pongo de fondo no estamos escuchando el disco, está sonando de fondo Duke Kellington. Cada vez más la música suena de fondo, lo cual es un símbolo de los tiempos dificilísimo de cambiar. Incluso cuando alguien va a un recital: en general tampoco hay una actitud de escucha hacia el recital. La gente va a hacer quibombo, a gritar, a saltar, a empujarse con otros…
Si, con el tiempo el público adquirió un protagonismo que nunca tuvo. Excesivo para mi gusto.
¡Nunca lo tuvo! ¿Antes no existía ese protagonismo, no? ó bueno… existía, pero era menor. Siempre existió por que desde el momento en que alguien está mirando, está provocando algo al que lo hace. Pero mirá que interesante… para mi la música tiene menos que ver con los oídos. La música tiene más que ver con la cabeza, con lo físico, con lo visual, con la caminata en la ciudad mientras vas con auriculares. No conozco mucha gente que se encierre en un cuarto con la luz apagada a escuchar un disco. Y no sé si está bien o está mal.
A mi modo de ver las cosas, el disco tiene una virtud muy importante: en medio de este caos fatal en el que vivimos, estas canciones vienen a poner un manto de paz y a bajarnos un poco los decibeles. Y no considero que esa misión sea menor.
“La musica para mi es un estado verdadero y real”
Bueno… en ese sentido yo he hecho discos variados. Creo que este es un disco en donde hay un conocimiento de ese caos o de esa violencia que nos rodea. El disco trata de abrir un camino desde el conocimiento de que todo eso existe. “Decime qué pasó” es una letra clara… el tipo que canta sabe que pasó algo tremendo y, dentro de ese pasado tremendo, pregunta qué podemos hacer. En todo caso, como creador de discos, la música sigue siendo para mi un lugar muy armónico. Por más que la música sea más o menos ruidosa. La musica para mi es un estado verdadero y real. Siempre pienso… la música nunca me ha traído problemas (la música en sí, nunca). Sería muy injusto si dijera eso. No, lo que me trae problemas son circunstancias que tienen que ver con la música: un show, una promoción… ¡puf! ¡mil!
Ahora ya lo sabemos: Antonio es Birabent. Un tipo al que le gusta estar al lado del camino.
[flash http://www.youtube.com/watch?v=yWk9uUuHJ3g]
julian
December 13th, 2009 el 12:08 am
ahá, y esto es Rock?