Los conciertos de Birabent no suelen estar identificados con un ambiente festivo de rock. Letras poéticamente románticas y una música sedante son los condimentos que abundan en las composiciones del actor y cantante.


Antonio Birabent. foto: Catriel RemediA esto hay que sumarle un público tranquilo, acomodado en cada una de las mesas situadas en la sala de La Trastienda.

A diferencia de la presentación del año pasado en el teatro Metropolitan, este recital en San Telmo contó con más participación de la banda y menos momentos en los que Birabent se tenga que enfrentar en soledad a la audiencia. De esta forma, el hijo de Moris toma mayor vuelo cuando cuenta con la compañía de otra guitarra, un bajo y una batería.

Después de un comienzo en calma, que incluyó tres covers -“Barro” de Ariel Minimal, “One too many mornings” de Bob Dylan y “Nocturno de princesa” de Moris”-, la banda se sumó al escenario para arrancar con un largo set que incluyó más ritmo y poder en la fría noche porteño.

Antonio Birabent. foto: Catriel RemediDurante la hora y media del show, pasó gran parte del repertorio que conforma “Sopa” y, tal como lo anunció Birabent, hubo tres temas nuevos: “El pasajero”, “Te lo ruego” y “Sangre”.

De un estado a otro, la lista va alternando de los lentos (“El Sol es de los dos”, “Libélula”, “Sos verano”, “Viejo barrio”) a las más movidas (“Demoliciones”, “A mi la lluvia”), con invitados como Ariel Minimal y Pablo Hadida que aportaron más virtuosismo desde sus guitarras.

Así transcurrió una noche fría, sin demasiado calor dentro de la sala pero sí con la calidad lírica y musical que siempre se hace presente en los conciertos de Birabent.

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