¿Veinte años no es nada? Mmmm… Dos décadas es muchísimo, y Bulldog supo cómo festejarlo y con ese conciso e inevitable verso arrabalero, estalló el agasajo de los veinte abriles bulldogeros, regalando a su público, pero también obsequiándose a sí mismo, una fabulosa noche. Un 23 de abril que quedará en la retina (y en lo oídos) de quienes los acompañaron, en todas las generaciones, que decantaron en el Dixon y regresaron a sus casas, rejuvenecidos por el punk rock de Mantu (voz), Willy (guitarra), Rata (bajo) y Adrián (batería).

Bulldog, 20 años

Bulldog, 20 años

Retrotrayéndose en su historia, Bulldog, confeccionó un set-list completo. No hubo silencios. El show fue parejo, visceral y si bien fue un festejo, lo que primó fue la música y no los discursos. El brindis, con copa incluida, se propinó luego de: “Si yo”, “Circo calesita”, “Entre el cielo y el infierno”, “Ser así” y “El secreto”. Luego del trago especial, vino lo más grueso del concierto: “Mil rayas”, los clásicos: “Falsa identidad” y “Cementerio punk”, la filmación del DVD, en: “Hay que buscar”, la emotiva: “La vida”, y el momento de Willy, para “Volar, volar”.

Para el bloque del recuerdo, alguna vez Pancho fue el líder de Bulldog. La hermandad de la banda sigue recordándolo pese a su alejamiento temprano, como también, rememoran en cada momento especial a Bebe Gindre, ex baterista con el que grabaron varios discos, por ellos ambos fueron agasajados antes de “Otra vez”.

Bulldog, 20 años

Bulldog, 20 años

Con estilo ramonero, Rata hizo sus “Algún día”, y “Todo me sale mal” y se encendieron las luces del Dixon, para cantar todos al unísonos el “cumpleaños feliz”. “Está todo bien…” grita Mantu en “3ero. D”, y definitivamente, la noche del sábado estaba todo (más que) bien. No faltó el batallador “Fatal destino”, pero las que cerraron la noche, fueron quizás las mismas que arrancaron esta historia de Bulldog: “El ángel de la muerte”, que desató un pogo infernal, y “Noche para festejar”… para festejar y festejar, porque Bulldog está más vivo que nunca, en su mejor momento, con humildad, respeto, actitud punk y juvenil, pero en una etapa madura, un bella contradicción que demostraron en el comienzo de esta gira de sus veinte años de vida… que los cumplan (muy) feliz…

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