La banda liderada por Vicentico realizó dos funciones en el Estadio Luna Park con las que cerraron el “Satánico Pop Tour” y adelantaron algunas de las canciones que formarán parte del nuevo disco de estudio.

Los Fabulosos Cadillacs. Foto de Santiago Filipuzzi

Los Fabulosos CadillacsFoto de Santiago Filipuzzi

Un telón blanco que cubría el escenario era lo primero que uno veía al ingresar al palacio de los deportes. Con el correr de los minutos, el estadio tomaba calor y color. La adrenalina aumentaba, las pulsaciones se aceleraban, la ansiedad crecía velozmente…todos los presentes miraban en una única dirección y esperaban lo mismo.

Con una puntualidad asombrosa para este tipo de shows, las luces del templo del box se apagaron minutos después de las 20, círculos de colores se reflejaron sobre el inmenso telón cuando comenzó a sonar una breve versión instrumental de “La internacional”.

Corte abrupto de la música, caída del telón y LFC, con Vicentico a la cabeza, saltaron a escena cargados de energía. “Contrabando de amor” y “El sonido joven de América” fueron las dos canciones elegidas para romper el hielo. Ambas formaron parte del disco “El satánico Dr. Cadillac” y, reversionadas, serán incluidas en “El arte de la elegancia de Los Fabulosos Cadillacs”, disco que ganará la calle a la brevedad.

Una puesta en escena austera pero imponente: una enorme pantalla por detrás de la banda que acompañaba con imágenes lo que sucedía sobre el escenario. “La luz del ritmo” mostró la capacidad que tiene Sergio Rotman para montar improvisadas y simpáticas coreografías mas el baile pélvico-frenético de Flavio Cianciarullo.

“Vos sabes” fue el primer hit añejo que sonó previo a uno de los mas nuevos, “El fin del amor”. “Noche de calor en la ciudad”, cantó Vicentino en “Demasiada presión”. Lírica que no solo representaba lo que pasaba adentro sino afuera también, debido a la insólita temperatura que vivimos el martes.

En “Calaveras y diablitos”, el líder cadillac se animó a bailar y luego, saludó a la multitud: “¡Buenas noches, queridos amigos! Estamos muy contentos de estar sobre este escenario”. Toda una formalidad que se rompió después de “Soledad”, cuando Vicentico se acordó irónicamente de Mirtha Legrand y Gustavo Cerati.

El primer invitado fue Big Papu de “Los Kahunas”, quien aportó su guitarra surfer para una excelente versión de “C.J.”. “Rotación de instrumentos”, gritó Flavio. Acto seguido, Vicentico tomó el bajo, Cianciarullo la viola y se sumaron los vientos de Dancing Mood, Astor Cianciarullo en batería, Vaino en guitarra y Luciano Jr. en percusión para “Nosotros egoístas”, dedicada a “Toto” Rotblat.

“Saco Azul” desató un gran pogo y “El genio del dub” abrió una seguidilla de canciones que hicieron bailar a todo el estadio: “Carnaval toda la vida”, “Carmela” y “Mal bicho”, donde Vicentico logró silenciar a absolutamente todos los presentes para culminar la canción con una explosión que, según sus propias palabras, “refleje lo que sus corazones sienten en este momento”.

Pero eso no fue todo, Pablo Lescano sumó su teclado y transformó el Luna Park en una verdadera bailanta, al grito de “Buenos Aires las manos en el aire”, para la versión cumbiera de “Padre nuestro”. Toques murgueros renovaron “Matador” que, junto a “Silencio hospital”, cerraron la primera parte del recital.

“Surfer calavera” marcó el retorno de la banda, luego de un breve intervalo. “Mi novia se cayó en un pozo ciego” pegó fuerte en el ánimo del público que arengó con toda su fuerza durante “Manuel Santillán, el león” y “El satánico Dr. Cadillac”. Antes del último tema, Vicentico expresó a modo de confesión: “Todo esto es para Gerardo que nos falta pero nos acompaña. Nos hizo juntar y nos cambió la manera de pensar”. “Gracias por estas noches inolvidables” fueron sus palabras de despedida previas a “Siguiendo la luna”.

El sonido acompañó el vibrante show que Los Fabulosos Cadillacs brindaron el martes aunque el final fue extraño, abrupto…sorprendió al público que, después de casi dos horas de show, se quedó con ganas de más.

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