
Villelisa, Mostruo y normA protagonizaron la primera fiesta de Cala Discos del año en El Teatro de La Plata. Un show impecable.
En un plazo de tiempo relativamente breve la escudería Cala Discos logró canalizar a una de las vertientes rockeras más personales y delicadas del no-tan-under de La Plata. Hace seis años que este colectivo independiente acoge y edita la obra de artistas como Pájaros (autores de un sólido debut de reciente salida), Sanmartan (proyecto del fotógrafo Martín Bonetto), Los Hermanitos Kaiser, Desbaratanbanda, y la santísima trinidad: Villelisa, normA y Mostruo!, las bandas más destacadas de esta editorial de música y las encargadas de animar la noche del sábado 6 de marzo en El Teatro platense.
Villelisa abrió la actividad sobre el escenario cuando habían pasado unos minutos de la 1:20 de la madrugada. El presentador oficial de toda la velada fue Daniel (de los Kaiser), quien anunció con palabras gentiles y tono histriónico a cada banda. Cuando se levantó el telón, el conjunto liderado por el Tano Caccavo presentó un set de unas ocho canciones, integrado por algunas de su disco debut (“De a poco”, “El absentha”, “Tipo típico”, “Tus amigos”) y otras que seguramente formarán parte de su segunda placa. Las composiciones más nuevas parecen cambiar un poco esa fragancia a campo de sus primeros temas y destilan un hedor más urbano. Y hay en la entonación de Caccavo algo que remite a Lou Reed, tal vez sea la dicción trabada que da la sensación de que el cantante nos está relatando algo y no entonando la letra de una canción. Luego de unos cuarenta minutos se retiraron envueltos de aplausos sinceros y aduladores.
Después de ese primer concierto se proyectó en la pantalla ubicada en el centro del escenario una película muda de la soviética Maya Darem, considerada la madre del cine underground. El corto duró 21 minutos y mostró una historia protagonizada por gatos que fue musicalizada por tres artistas en vivo. El segmento generó un poco de calma en el público, y tal vez abulia. Pero no resultó desubicado ni carente de cierta belleza espacial y algo lisérgica. Sobre el costado izquierdo había una proyección psicodélica sobre unos bidones blancos, un lindo gesto arty.
Pasadas las 2.30 subió normA a escena. Y su actuación fue impecable: una descarga de corriente sórdida y de ceñida precisión británica. El set del cuarteto incluyó algunas canciones inéditas y otras de sus dos discos editados al momento. Empezaron su set con un tema nuevo y a lo largo de su presentación lograron que unas cuarenta personas se peguen al escenario para bailar y agitar(se) con sus melodías fugaces y distorsionadas y esas letras de ciencia ficción apocalíptica. Los temas más festejados fueron “NASA”, “Simple”, “Chalet”, “NoTVG”, “Warhol”, “Cable”, “PC” y “Cenizas”. Entre los estrenos estuvieron ”Freezer” (una robótica invitación a “pensar en frío”), ”Habitación” (se ponen un poco más intimistas y construyen sobre acordes mayores, algo más “alegres”) y “Otras verdades” (canción con melodía dark y atmósfera de abandono). Sobre el final Chivas Arguello (voz y guitarra) le preguntó al público con qué canción cerrar y la respuesta fue ambigua: una mitad quería escuchar “Enamorado”, otra parte se inclinaba por los “350″ kilómetros de amor… en un gesto democrático el grupo tocó los dos temas y se retiró entre aplausos y algunos desaforados gritos de aliento.
El cierre de la jornada fue un concierto de Mostruo! que comenzó cuando ya habían pasado las 4 AM. La hora no generó que el público se retire de la sala, al contrario… todos parecían muy cómodos y, a esa altura, ya borrachos y/o afectados por el/los humo/s.
Mostruo! suena como quisiera sonar cualquier grupo de rock que recién empieza: una batería con exactitud quirúrgica y de ”perfil bajo” (Luciano Mutinelli); un bajista clásico y seguro (Luciano Mutinelli); y dos cantantes/guitarristas afinadísimos, con diferentes tonos de voz y una notable calidad como instrumentistas, compositores e intérpretes. Pensar que todos esos elementos están puestos al servicio de la canción invita a creer que podemos estar ante el-grupo-de-rock-perfecto (en teoría y práctica).
Su concierto fue otra demostración concreta de oscuridad mística y agresividad contenida. Las canciones del grupo pasan por momentos de sordidez blusera, arrogancia barrial, cadencia funky y adrenalina hard rocker. Y en el set de esa noche brillaron perlas de sus dos discos y algunas que formarán parte de un próximo disco (ya en proceso de grabación). Algunos de los temas interpretados fueron “Nena”, “Me entrego”, “Cuidado con el mostruo”, ”El control”, ”Esta noche”, “El mejor plan del mundo”, “No querés a nadie”, “Ese oso” y “La primera vez” (un rock poderoso y con pulso de hit suburbano que todavía es inédito). A esta altura, luego de sonar en distintos escenario durante tres o cuatro años, estas canciones tienen aire y cuerpo de clásicos. Pero no por eso suenan añejas, reiterativas o carentes de emoción.
Hay que subrayar que el escenario de los conciertos generó un marco solemne, divertido. El Teatro carga con cierta connotación consagratoria para los músicos de La Plata. Y por momentos parecía que las canciones sonaran más esbeltas interpretadas en ese espacio. Además, no son muchas las bandas de esa ciudad que se dan el gusto de tocar en un espacio con tanta historia, tan cómodo y que a la vez tengan el gusto de ver que todas las sillas están ocupadas, incluso en los pisos superiores.
Que estas tres bandas puedan tocar para más de quinientas personas huele a justicia estética. Y ofrecen un motivo perfecto para pensar que en La Plata el arte de disfrutar de la belleza sonora goza de una excelente salud.
Links a extractos captados esa noche
[flash http://www.youtube.com/watch?v=xUMdTZ3LCCw]
[flash http://www.youtube.com/watch?v=SKh1PObeZlU]
[flash http://www.youtube.com/watch?v=gLmHHcbg7CE]
[flash http://www.youtube.com/watch?v=LaMdc76XZSA]
[flash http://www.youtube.com/watch?v=cIOJwyPKg5M]
[flash http://www.youtube.com/watch?v=MBM7q2tVk80]
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