Farolitos presenta su propuesta contestataria para rockers con fungi… éxito en ventas en su Rosario natal.


Farolitos - En esta parte de la TierraAl rock sudaka…

El de Korneta, los suburbios y arrabales. Bien pero bien de barrio. Así es el tercermundano “En esta parte de la tierra”, lo primero de Farolitos, un manifiesto independiente y gestado en el kibbutz de la “República Farolera Corporativa” donde el tango, la guitarra, y los reclamos de la plebe matizan un álbum de letras que reivindican los valores y el compromiso social.

Injusticia y desinterés, motivan “Zum”, una depresiva de instantáneas que concientiza sobre la pobreza más precoz. Repudio y memoria para el power rítmico de “Vengar la libertad”. Doloroso himno empapado por la ira que destila la impunidad de ver a los dictadores “caminando por la calle”. Los Faroles demuestran toda su luminosidad con puños cerrados en “No lo sabe” donde el efecto en la voz y la toxicidad de las cuerdas climatizan un pogo imaginario. Sucio y desprolijo es el tempo que acuna a “Desvelados”. Punteo y distorsión de una guitarra tan protagonista como en “Espero”, la balada blusera y descontracturada de dignísimo riff. Otras seis cuerdas celestiales encabezan “Quinto elemento” y van graduando la previa a un estribillo de dientes apretados. El tango y el sentimentalismo de la rockerísima frase (de “Argentino”): “Argentino a morir” se llevan de maravillas con el “fuelle, tinto y en el cuadro la sonrisa de Gardel” de “Un farolito”, la carta de presentación de este híbrido fruto del bandoneón y el adn del rock.

El antimperialismo de “En esta parte de la tierra” (¿querían rock sudaka?) y el utópico brindis “por una América Unida” también están enmarcados por violas interesantes en todo su esplendor. Con la estupefaciente “Escasas horas”, la canción furiosa de aliento que es “Caballos de batalla”,  y el riff hípercontagioso y tribunero del single “Indio” con sus arreglos en dub, se despide un tren de canciones poderosas, cuando la maquinaria (por efecto de consola) se enciende en la primera y se aleja allá por el final del disco.

El aporte del carismático y único compositor Marcos Migoni (completan el combo farolero Martín Jaúregui y Leo Vega en guitarra, Edu Dezorzi en bajo y Ariel Ciccaleni en batería) redondea una producción contestataria, sin mecenas, de guitarras embarradas y riff emotivos con una mirada nostálgica y crítica sobre las cosas que le pasan a la gente común, en los barrios o en el laburo, más el compromiso con el rock y el tango que dan el soundtrack representativo para muchos pibes que se identifican y viven “En esta parte de la tierra”.

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