Hecho en una gama de tonalidades musicales, el primer tributo verde a Patricio Rey Y Sus Redonditos de Ricota deja ver el fruto del fuerte y largo trabajo que realizaron tanto las bandas participantes, como sus compiladores.

Reggaes RedondosEn su mayoría compuesto por roots -el subgénero preferido por los seguidores argentos-“Reggaes Redondos” avanza un nuevo paso dentro de la permeabilización que viene dándose hace varios años entre el rock y el género popularizado en el país caribeño donde nació Bob Marley. Entonces el álbum puede ser tanto A) una vuelta de tuerca a una de las bandas más populares de la argentina y/o B)un pantallazo para conocer esa parte de la escena nacional que se desprende de las vibraciones jamaiquinas.

Entre las cadencias más clásicas del reggae Butumbaba brinda tips para realizar un cover perfecto con su transformada versión de “Un pacman en el Savoy”, Dread Negast invita al cantante isleño Lion Patrick Pain a grabar una nueva versión (¡la cuarta!) de “Motorpsico”, mientras Holy Piby y Guille Bonetto se apropian del gran hit redondo: “Ji ji ji”. Una melodía patricia de alta exigencia que a la hora de ser versionada recae tanto en el profesionalismo de la banda base como en la inconfundible voz del cantante cafre ¿El resultado? una versión dulce y sin fisuras del clásico.

Chala Rasta por su parte interpreta “Caña seca y un membrillo” utilizando coristas femeninas al mejor estilo africano y si se trata de chicas hay que destacar que a la cantante de Kai Lalai no le queda nada mal calzarse “Vencedores Vencidos”. Entre estas canciones cantadas por mujeres, los mejor librados son los Seraquedá! quienes apoyados en la extraordinaria voz de su cantante Kamila Bouk logran una versión irreconocible de “Salando las heridas”.

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En “Etiqueta Negra” de Aminowana cuidadosos arreglos que hacen de la instrumentación un acertado y delicado trabajo, pero pierden protagonismo ante una voz que no sorprende. ¿El problema?, su cantante -al igual que los de algunos de los otros cortes del álbum- interpreta la canción sonando como una imitación del Indio Solari, sin que se puedan presenciar nuevos juegos vocales que brinden la sensación parcial de estar escuchando una pieza diferente. Una emotiva versión de “Un Angel para tu soledad” de Pinta bien experimenta las mismas dificultades.

La estructura del tributo la rompen los Karamelo Santo, quienes siendo fieles a su perfil de banda mestiza abren el compacto adhiriendo tango a una pulcra versión ska-reggae de “Esa estrella era mi lujo” -género antes no explotado en la discografía de la banda mendocina-. Por otra parte, aunque es cierto que es más fácil revisitar una canción en ska-punk que en clave reggae, no cualquiera logra el levante que Paella Virgen consigue con creces con “Gualicho”, tema extraído del disco más menospreciado de los redondos: “Ultimo Bondi a Finisterre”. Otros que juegan de exploradores musicales son Pablo Molina y su Reggae Lover Band que añaden toques de dub a su pulida versión de “Superlógico”.

Como conclusión, “Reggaes Redondos” es un álbum que se dio el lujo de tomarse dos años de formación antes del lanzamiento y en el se convocaron alrededor de cuarenta bandas para llegar a las quince restantes. Estos detalles hacen que a la hora de escucharlo el disco no decepcione, aunque haga pertinente esta separación previamente expuesta entre las bandas que fueron más arriesgadas en su composición y las que tuvieron dificultades para despegarse de las versiones originales.

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