La cuarta placa de El Bordo los muestra evolucionando desde el “rock chabón” cuadrado.

El Bordo - YacantoComo una larva se convierte en mosca, van evolucionando algunas bandas que transcienden el rock chabón. Aquellas con similar patrón de fuente en sus logotipos que comienzan a sobrevolar otros estilos, siempre dentro del mismo género rockero.

El Bordo se popularizó en el circuito under bonaerense y curiosamente empezó a lucirse en cientos de remeras de la numerosa tribu “rolinga”.

Pero “Yacanto”, su cuarto disco de estudio (producido por Daniel Albano), fue consumado en los estudios del Abasto y no cumple con los requisitos de lo barrial solamente ya que cruza las fronteras para conquistar otros mercados sonoros e ir más allá, utilizando riffs determinantes y poderosos.

Es de un rock and roll puro, con la inconfundible voz desgarrada, juvenil y un registro muy Bunbury de Ale Kurz, líder del grupo que ya llenó su primer Obras y también compartió escenario con La Renga y Callejeros, entre otros. Ambiguamente manifestaron su negativa ante los sponsors, aunque la distribución del material está a cargo de Warner Music.

Once temas componen una placa musicalmente interesante. Llevadero y up con vientos (armónicas, saxo, gaitas) y letras más comprometidas que lo propuesto por el mal llamado “rock cabeza”.

De todas maneras el público de El Bordo (que el 22 de diciembre tocará en el estadio auxiliar de Ferro) en un tanto por ciento pertenece a la esfera masiva de ese mundillo del rock y aunque no respete a rajatabla los lineamientos de su idiosincrasia, seguro (“los perdidos”) incorporarán, por lo menos, las canciones de “Yacanto” entre las más cualitativas de la agrupación.

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