
“Vamos a saltar, y a calentar el piso, que retumbe bien arriba, que vean que estamos vivos” agita “Acá estamos”, primer tema del disco homónimo de Algo Raro Pasa. Con actitud rock y algunas vertientes pop, ska y reggae, la banda sale del letargo y anuncia su irrupción.
La comitiva está conformada por Mariano Ferrari en voz y Leandro “Balbo” Iglesias en guitarra (compositores del material que interpretan), Eduardo “Pocho” Rabago en guitarra, Diego “Barto” Bartolazzi en bajo, Ramiro “Rama” Pinolli en batería, Gustavo “Piru” Zárate en percusión, Aníbal Nuñez en trompeta y Pablo Guerli en saxo.
Pero no podríamos omitir que el viaje tiene un as en teclados, programaciones y guía espiritual: el ex Man Ray y actual Fundamentalista del Aire Acondicionado Pablo Sbaraglia.
Escuchá “Tire y afloje”, de Algo Raro Pasa
En un clima muy distendido y previo a un show que protagonizarían en El Condado, pudimos concretar el encuentro con los ex Arpegio:
¿Qué ambiciones persigue Algo Raro Pasa?
Mariano: tocar hasta morirnos. Es lo que nos gusta, es el proyecto que tenemos, en lo que confiamos y a lo que queremos apostar. Y que nuestra música le llegue a la gente, más que nada eso, y poder conseguir los medios necesarios para seguir haciendo esa música.
Supongo que entre las condiciones debe estar el placer, disfrutar…
M: si, obvio.
Diego: ¡Si no lo disfrutamos no lo hacemos!
M: el tema de disfrutar es la premisa principal. Por eso también es que manejamos estilos variados: si pinta hacer cualquier tipo de música bien hecha y con ganas, la hacemos.
Balbo: aparte hay algo que todos tenemos claro: la vocación. Esto no es un hobbie o “me gusta tocar la guitarra”, ¡no, yo quiero ser músico y voy a dedicarme a esto toda mi vida!
D: y eso se demuestra… hay un norte, es como que innovamos, no es que nos quedamos siempre en el mismo camino.
B: si no, te estancás.
¿Qué etapa está atravesando Algo Raro Pasa?
M: yo creo que es una primera parte, más allá de que ya hace seis o siete años que venimos tocando y que tenemos un disco. Dimos un paso muy importante con el disco. No sólo por tener algo para mostrar a la gente, si no también porque hubo un crecimiento muy grande a partir de haberlo grabado, y de la experiencia de entrar a un estudio.
D: eso se nota en todos lados.
B: te cambia la actitud, te pones las pilas.
Bajo la función de productor artístico, Pablo Sbaraglia ha sabido redondear y sacar a la luz decentemente aquel repertorio rockero, desordenado y algo vago que los chicos traían de la época de Arpegio. Lo quieren mucho, lo valoran y tratan de aprovecharlo al máximo.
¿Cuál ha sido el aporte de Pablo Sbaraglia?
M: mucho. De hecho, que la experiencia del disco haya sido de tal profesionalidad y hayamos avanzado tanto, tiene que ver con Pablo.
B: lo grabamos en su estudio, y él hizo de ingeniero de sonido, de productor artístico…
M: de maestro, de gurú…
B: a nosotros nos agarró siendo todavía Arpegio. Éramos Algo Raro Pasa pero en realidad éramos Arpegio, ¿entendés? Nos agarró y dijo “chicos: ésta parte de mas, ésto esta de mas”.
D: “acá tenés que tocar de esta manera, ésto es lo tuyo.”
B: es un chabón que viene laburando hace bocha, tiene mucha más experiencia que todos nosotros juntos, y que agarre y te tire data… después vos lo ves con otra cabeza.
M: ya de por sí le tenés que dar el crédito de escucharlo y analizar su posición porque un tipo que está hace tanto, por algo te lo dice.
D: aparte la posición que tiene: es nuestro productor artístico. Por más que los nueve te digamos algo, él tiene la decisión final. Siempre que no gana la mayoría, él decide. Tiene una razón, tiene un motivo y te lo sabe explicar.
M: hizo una tarea no sólo en cuanto a lo musical, si no también una tarea de docencia. Quizá implícitamente, sin darnos cuenta ni nosotros ni él, pero nosotros aprendimos mucho con él.
Si profundizáramos, ¿en qué aspecto técnico les acortó camino?
B: te tiro un ejemplo: cuando me tocó grabar a mí le caí con un Marshall que había comprado, una pedalera divina y una guitarra Fender México… Le caí con eso y dije “ya está! ¡Mirá qué equipo!”. El chabón hizo ésto: agarró el Marshall, puso todas las perillas al mango y puso la oreja ahí. Me dijo “dale tocá”. Y yo “na na na na”, le di bomba. Pablo lo apagó y me dijo “tiralo a la mierda, esto es basura”, me tiró la pedalera al tacho de basura…
Me imagino tu cara (risas…).
B: claro. Yo decía “¿qué onda loco?” (risas…). No entendía nada. Pero después me mandó a buscar un equipo al Tigre, un box viejo. Y me dijo “ahora tocá con esta viola”: una Telecaster del ´72 de él. Ahí la toqué y dije “uooooooo”.
Se profesionalizaron y experimentaron un salto, desde un rock ortodoxo a algo un poco más rico o colorido si se quiere. Ahora bien, ¿cómo vivieron ese proceso?
M: yo creo que eso que tiene que ver más que nada con que nosotros empezamos con la banda al mismo tiempo que empezamos con la música.
B: claro, va de la mano del desarrollo de cada uno y del desarrollo general.
M: por ahí al principio el rock era más acotado (lo que no está ni bien ni mal, no tiene nada que ver) por un tema de que también nosotros éramos acotados musicalmente.
Lo que escuchaban en ese momento…
M: lo que escuchaba y lo que podía hacer uno.
D: y lo que podía tocar.
B: y lo que quería también.
En medio de la entrevista/charla/previa, Mariano nos adelantó que próximamente estarán rodando el videoclip del primer corte: Atado a tu nube. A estar atentos porque en cualquier momento se los verá debutar en los canales de música.
¿En qué está inspirado el “Acá estamos, demostrando que no pudieron” que afirman en el disco?
M: en los factores externos, no hay un sujeto solo.
B: tampoco hay muchos sujetos, es como indefinido, van surgiendo, van pasando…
¿Tiene una connotación social?
M: si, por supuesto. Todo lo que está atado a lo económico está atado a lo social. Te lo puede decir Aníbal que estudia eso…
Aníbal: todo lo estructural repercute en lo superestructural. Lo estructural es lo económico, y la música es cultura y es superestructural. Entonces es todo lo que nos pasa a nosotros como personas y como seres laburantes. Nos enfrentamos a obstáculos y de ahí viene un poco también el tema del slogan.
¿Cómo logran coordinar el vivo siendo tantos músicos arriba del escenario?
Pablo: llegamos a la conclusión de que cuando realmente hay ganas, cuando hay un proyecto en serio pero siempre valorando lo humano, las cosas van saliendo. Y arriba del escenario… como decimos: el escenario es chico pero el corazón es grande.
La cuestión es así viste… ¡somos bastantes!. Hace rato que hay muchas bandas que apuestan al trío, al cuarteto, quinteto y quizás jugársela a ser nueve arriba de un escenario y tratar de coordinar un montonazo de instrumentos y arreglos…
M: en realidad la banda llegó a la amplitud de integrantes por la amplitud musical. Para tocar determinado ritmo necesitábamos vientos o percusión, y no ser sólo un quinteto de rock.
Entonces la prueba de sonido es un punto importantísimo…
M: claro, por que no es fácil acomodar a ocho o nueve tipos.
D: son pruebas de sonido muy grandes, duran mucho. Y siempre hay que llegar a lo que le gusta a cada uno y a un nivel general que tiene que ser alto. No podemos quedarnos en “¿qué pasa que suena mal esto?”, no, ésto tiene que sonar bien y punto. Por ahí somos muy hincha pelotas en el momento de la prueba pero…
M: y mismo nosotros somos tan hincha pelotas con el tema del sonido precisamente por que hay gente que por ahí viene a verte por primera vez y no quiero que se vaya con una mala imagen.
Además están en una etapa de darse a conocer…
M: Claro.
D: por eso mismo estamos bastante limitados para los lugares donde se toca. Nueve personas no podemos ir a tocar a un lugar… un bar chiquito. O sea podemos, pero tiene que tener una cierta acústica, tiene que sonar bien.
¿Cómo hacen para ampliarse del público cercano habitual?
M: yo creo que el primer signo de expansión es que ahora no vienen nada más los amigos, si no también los conocidos de los amigos (que por ahí no los conocemos). Y a su vez, esas personas le van a decir “che… mirá, estoy yendo a ver una banda” a otras personas que conocemos menos que los conocidos de nuestros amigos.
Y bueno… también grabar el disco, sonar en una radio, hacer notas, ir a las radios, difusión, afiches, panfletos.
B: mismo también tocar con otras bandas. Ahí te escucha el público de otras bandas y si les re gustó, te van a ir a ver.
M: y también la facilidad que da Internet.
Para los que nunca se fijaron en Algo Raro Pasa, “Acá estamos” (2007) es decididamente un buen disco. Convence. Pero sucede que el estilo es determinante: puede gustar ó no. Para quien escribe, ARP se valió de preceptos rockeros y un interesante tratamiento sonoro cuyo resultado no es otro que el registro de un trabajo bien logrado. Obviamente tienen mucho por crecer y mejorar, pero la partida es válida. Lo mejor de ellos está por venir.
El próximo viernes 19 a las 21 horas en Niceto Algo Raro Pasa hará escala de su excursión músico/espiritual.
Pino
September 18th, 2008 el 3:20 pm
Vamos arriba hermano che!!!
Arriba la musicA!
Constanza
September 19th, 2008 el 6:34 pm
esa onda siempre. Saludos de Resistencia, Chaco!
Mel y Tipito
September 20th, 2008 el 5:05 pm
Con ARP hasta el final!!! tienen todo el aguante!!
besotes