
Si tuvieran que adivinar de quién hablamos hoy, podríamos empezar nombrando bandas como: Todos tus Muertos y La Forma, y todos tendrían dudas; si después agregamos algo mucho más actual y decimos Lucho Cervi o Klemm, lo más posible es que estas dudas se amplíen; si después nos animamos diciendo: Banda de Turistas, Juana la Loca, Los Brujos, Victoria Abril (¿No era Mil?), Babasónicos, con todas esas pistas juntas, tal vez haya alguno que acierte, si agregamos a Cerati a la ecuación, eso podría terminar de aclarar el camino, pero después podríamos decir Los Redondos, y probablemente todos volverían al principio.
Tal vez parezca que la mayoría de estos grupos no tienen nada en común, ni por asomo. Sin embargo existen alrededor del aura de un músico, compositor, vanguardista ¿mentor? que está sentado en el medio del escenario de La Trastienda, al que se le puede atribuir buena parte de la bruma que nos cubre, espasmos nebulosos que giran alrededor de Daniel Melero y forman ese éter donde flotan las incontables colaboraciones que le ha hecho al rock nacional, que con seguridad no sería el mismo sin él y sin Los Encargados, toda una revolución.
Esta vez “alejar a Daniel Melero de la computadora” y que llegué a su disco “Por” fue la premisa para sus colaboradores, un álbum “donde los caminos se cruzan y se multiplican”.
Durante la vigilia al show pudimos presenciar a Índica, escogida por tener “un sonido refrescante y de contundente sutileza” según palabras del propio Melero, que presentan de su mano mágica su álbum debut “Virgen de Electrones”.
Otra vez entonces la imagen de Melero es el centro-vórtice de la escena, con una pantalla de fondo que nos deja ver otra perspectiva justo sobre la cabeza del maestro, la reflexión de la luz, los sonidos que comienzan y que llevaran un aire folk psicodélico casi toda la velada, se arremolinan alrededor de la cabeza de Melero y nos invaden. El público se mantendrá en respetuosa contemplación todo el recital que empieza con ”Nueva Era”: Nada importa si hay amor, es una mentira atroz / ya verás / tu vanidad te devoró, cualquier cosa puede ser mejor / lo verás / pues no hay nada, nada angelical / está nueva era es solo promoción / esto es bueno eso es malo / esto debe hacerse aquello no / Esta claro nada lo resuelve el Fotolog o MySpace, contundente para los que transitamos este medio. Prosiguió así brutal, pero sutil, fatal pero claro, anacrónico y por sobre todo bello y simple.
En estos tiempos los buenos discos se acortan, los shows también, solo una hora nos regaló, pero de una trascendencia más que Celular, suaves olas magnéticas se disipaban desde el centro absoluto de Melero, y nosotros espectadores en el remanso de esas olas percibiendo todo lo más posible. ¿Acaso durante “Celoso” se escuchaba a Adrián Dárgelos cantar desde fuera de la escena? Es posible o tal vez era un pequeño Déjà vu.
Cuando nos tuvo completamente atrapados, sin previo aviso comenzó ”Porque Sí” y de una vez con rapidez y sin bises nos dejó Daniel, con ganas de más. Hasta los sonidistas pedían otra.
Por más columnas que pudiera tener esta nota, lo más atrevidas que seas, lo más eufóricas, no se podrían expresar todas las sensaciones de ese disco o de ese show, de esta forma siempre que se hable de Melero, algo tiene que quedar sin resolver.
Setlist
Nueva Era
Fantasma
La Reina del Enigma
Nadie Sabe Amar
Tenés
Tu Mercurio
Celoso
Celular
Tormenta Personal
Chica Somnolienta
Por la Ventana
Porque Sí
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