
En la delgada línea que separa el Rock & Roll y el Soul, Javier Malosetti junto a su prodigiosa banda Electrohope presentará su nuevo albúm ”Ten”, un material de gran alcance en estos dos géneros, compuesto por 10 canciones + el Bonus Flower Island “Sin Track” - así él mismo lo define - que en su proceso de composición desafió los límites de los acostumbrados oídos del Viejo Continente, y que este 2 de julio aterrizará al escenario del ND Ateneo de nuestra ciudad sosteniendo el alto voltaje del “rhythm del swing global”.
¿Cómo es eso que Flower Island es un Bonus “Sin track”?
Flowers Island es una música que compuse en el estudio, no estaba incluida en la lista de temas con la que fuimos a grabar, la hice solo, cuando ya se habían ido los demás músicos, luego puse unos acordes de piano eléctrico que le había hecho grabar a Nico (Raffeta) y…. ¡Voilá! ¡Un tema nuevo para el disco! Figura como “bonus” y no tiene número de track porque quise que -respetando el concepto de todo el álbum- siguiesen siendo 10 temas.
Claro, todo se junta en una perfecta relación con el número 10. Convengamos que es tu décimo álbum y también – en parte – lo llamaste “Ten” porque es la traducción de esta cifra al inglés. Sin embargo he observado que también se llama “Ten” el disco más exitoso de la banda de rock alternativo Pearl Jam, que salió en 1991. Esto último, ¿también ha influido a la hora de ponerle nombre a este álbum?
No, para nada, No tenía idea de que el primer disco de ellos se llamaba así. Me enteré del nombre de ese disco de Pearl Jam después de haber bautizado el mío con la palabra “ten”. Ya me pasó hace diez años con “Spaghetti Boogie”, mi segundo álbum realizado los mismos días en que Divididos sacaba el clip de su nuevo corte “Spaghetti del Rock”. Igualmente, como ya lo expliqué en los comienzos de este nuevo material, “Ten” tiene además un significado más espiritual. Es la connotación de la palabra “dar”, como “ten esto que te estoy dando”. Como entregar sin esperar nada a cambio.
¿Y en qué consisten los preparativos para presentarnos en sociedad a “Ten” en el Ateneo?
Ensayando mucho con Electrohope, los ensayos son los momentos más felices en estos días, un rato de trabajo duro, ligado a la diversión y al cariño que nos tenemos todos en la banda. Además tuvimos un par de shows grandes en el interior del país, por lo que llegaremos al ND/Ateneo bastante aceitados.
Lo que pasa es que el frontman de Electrohope y del soul local, por qué no decirlo, se sigue pareciendo a aquél niño rebelde que investigaba los instrumentos de la escuela de música de su padre; el guitarrista leyenda viva del jazz: Walter Malosetti; como así también al precoz alumno de la escuela spinettense, donde desenvolvió una gran formación y disparó su propio estilo: La fusión del swing, blues y jazz en su punto justo. Actualmente se lo puede definir como una versión recargada de gran sabiduría musical.
Desestructurado, desafiante, amigo de sus admiradores y cool como un verdadero rockstar que no tiene ningún problema en plantarse a versionar un tema tan memorable como el ochentoso “Disco Inferno” de la banda mitológica The Trammps, y a quien no le tiembla la voz al confesar la emoción inigualable que le produce al ver esos tan jóvenes talentosos músicos que integran su banda. “En principio el amor y la entrega de todos fue hacia el proyecto y la música. Los músicos no se conocían entre sí, pero llegaron a una total cohesión y entendimiento en muy poco tiempo. Ahora, al año y medio de rodar tanto juntos somos como familia. Esta vez me entusiasmé con la idea de hacer los shows sin invitados especiales, solo Electrohope, la banda que me tiene tan orgulloso” – cierra/define Malosetti.
O sea que tendrán un repertorio muy bien planteado.
Lo usual en una presentación de un nuevo material. Un ochenta por ciento de la música de TEN, que incluye las versiones de Money for nothing, Maybe I’m a Leo de Deep purple en versión un poco más funk y aquella joya de la mahavisnhu “dance of maya”.
En estos momentos que estás haciendo los últimos ensayos, ¿qué canciones te resultan más difíciles de tocar en vivo?
Todas tienen sus cuestiones, pero aquellos en los que tengo que cantar, tocar el M2 (N. de R: Es un instrumento que tiene doble mástil bajo de 5 cuerdas y guitarra) y pisar distintos pedales… esos me queman un poco. Igual ensayamos mucho y ya lo tengo bastante cocinado.
Pero habrás hechos papelones, ¿no?
Millones, no querrás que te cuente alguno, ¿no?
Claro, quiero que me cuentes. Tirame un centro.
Este episodio ya lo conté un par de veces, pero es divertido: terrible show en terrible teatrazo de Capital Federal, ya canté los primeros versos de una balada en dúo con el piano y entonces me dedicaba al solo de bajo intermedio, el clima era mágico, la luz, el silencio del público, y de repente al querer volver a cantar la mas grande catarata de baba jamás vista sale de mi boca haciendo mierda todo el clima, supongo que relajé mucho los músculos de la cara al concentrarme en el solo… cosas que pasan.
La elocuencia de Malosetti desemboca en un sinfín de carcajadas. Es que el timing de la conversación es el mismo que utiliza en conserva natural para lograr sus objetivos. Será por eso que siempre opta por llegar a un más allá rítmico que marca en alza el mejor detalle en lo ya conocido, como el juego de contraste establecido en Vicky Waiting o en Cachito campeón de Corrientes, que pasa de la figura de Prince hasta la inesperada de Osvaldo Principi sin caer en bajezas.
“Todos mis discos tienen versiones libres de canciones y músicas de cualquier ámbito y cualquier época, “Liebestraum” de Franz List a modo de standard de Jazz en el álbum Villa, “Bring me your cup” de UB40 tipo shuffle en Niño y así. En TEN hay un lindo arreglo de “Money for nothing” de Dire Straits en modo de Blues”
¿Cuál es el riesgo que se sufre al ser productor de tus propios discos?
No hay riesgos de ningún tipo, ni económico ni mucho menos artístico. Mi sello O-DAY MUSIC es el dueño de todos mis master, salvo TEN que es el primero que comparto con S-MUSIC RECORDS, con quienes tenemos el contrato de licencia de todos los discos, para fabricar y distribuir.
La idea de poner en la tapa una caricatura vos mismo, ¿fue tuya?
El gran ilustrador Augusto Costhanzo es un amigo que admiro muchísimo, el ya hizo la tapa de “Malosetti vivo” mi disco del 2003, y siempre tuvimos ganas de volver a hacer algo juntos, iba a ser “Electrohope”, el disco del año pasado, pero él estaba muy ocupado y lo dejamos para este. Estoy muy orgulloso de tener un Costhanzo original en la tapa una vez más.
La verdad, en elegir el bajo, no te equivocaste, pero, ¿qué te llevó a dejar la batería y la guitarra -el instrumento que te vio nacer y que simboliza a tu padre Walter- por un instrumento que rankea menos que estos dos últimos? Convengamos que hay que tener pelotas para tocarlo:
Nunca dejé la batería y la guitarra, los sigo tocando con la misma pasión, de hecho en Electrohope toco mucho la guitarra además del bajo, toco mas el bajo por esas cosas del destino que no se explicar muy bien pero no es que me guste mas que los otros dos instrumentos.
Igual antes conseguir un bajo era bastante más difícil que conseguir una guitarra o una batería.
Bueno, mi viejo tenía una importante escuela de música cuando yo era chico y había un bajo nacional tipo beatle medio berretón pero yo lo amaba, ese fue mi primer bajo, no se que se habrá hecho de él.
Pero el hecho de que el luthier Mariano Maese haya diseñado un instrumento sólo para vos, marca la diferencia. No cualquiera se da esos gustos. Tenés aires a divo, ¿no?
¿Vos decís que es por divo? Yo no me creo tal cosa. El M2 es el producto de una cuestión de amistad y afinidad, Mariano me ofreció hacerme un instrumento -un bajo o una guitarra- y yo le caí con esa locura de hacer un mix de las dos cosas. Ya conocía y admiraba su trabajo porque Mariano Otero me había mostrado los bajos que le había hecho y él, lejos de mandarme a volar se entusiasmó y aquí estamos, con esta maravilla que nos enorgullece tanto a los dos. Su nombre (M2) es por los apellidos Maese y Malosetti.
Ponerle apellido a un instrumento hecho por entendidos de la música, me suena a matrimonio.
Jajaja (Risas) Puede ser, es como nuestro hijo, medio deforme nos salió pero lo queremos.
Venís de una gira en Alemania, donde presentaste este disco, y ahora te vas a la Expo de Shangai ¿Cómo crees que suenan los ritmos occidentales en el mundo oriental?
Creo que la música se abre camino invariablemente, y yo estoy muy ansioso de dar a conocer la música de Electrohope en China en semejante exposición, estuve viendo imágenes del predio y es realmente increíble.
Me comentó tu padre que fue invitado a la Expo de Shangai, pero decidió bajarse porque era una jornada muy estresante para él. Igualmente ver a dos figuras tan importante musicalmente como ustedes dos hubiera sido una explosión de emoción única, dado que el encuentro en público de ustedes rara veces se da.
Es cierto que hace bastante que no hacemos algo juntos con papá, lo último fue una serie de shows en dúo mas baterista invitado en La trastienda Club y luego una gira con el mismo formato por el interior que estuvo buenísima. Pero por otro lado estoy muy feliz de ir con la banda y el proyecto musical al que le estoy dedicando la vida hoy.
Otro momento importante habrá sido haber zapado con Pappo y hacerle las producciones de vientos en su último disco “Buscando un amor”. Ha sido un desafío bastante revolucionado para tu carrera. Mucho vértigo.
Recuerdo que yo estaba grabando “Onyx”, mi álbum del año 2004 en el estudio Del Abasto con Alvaro Villagra, el mismo técnico que estaba grabando “Buscando un amor” de Pappo (quién grabó ese disco y muchos anteriores) y él fue quién me dijo “Che, el Carpo tiene en su nuevo disco varios temas que van con sección de vientos y contrataron a uno que no les gusto, ¿te le animas?” y yo no lo dudé ni un segundo, me llevé un cd con los 7 temas en los que querían los arreglos y los escuche mucho, finalmente me decidí por una sección de vientos que incluyó trompeta, 2 saxos tenores y un saxo barítono, también usé un saxo alto y una trompeta mas para “Rock y fiebre”.
Recuerdo que el Carpo llegó en mitad de la sesión y se acostó en el sofá que había en el control, sospecho que se durmió, no lo se bien porque no se sacó los lentes negros, pero cada tanto metía un bocadillo tan gracioso como agudo y certero. Estoy muy orgulloso de ese trabajo.
Tuve la suerte de estar cerca del Carpo en sus últimos años y lo disfruté mucho, en jams, en tremendas charlas en su autazo cuando me llevaba a casa a la madrugada después de zapar como locos y también trabajando juntos en su gran último disco. Pappo es -al igual que L. A. Spinetta, Rubén Rada y otros cuantos- uno de mis héroes musicales de toda la vida con quién en algún momento pude interactuar.
¿Y cómo cae la nostalgia digiriendo lo de Cerati?
Con honda tristeza. Me solidarizo con toda mi alma con su familia y amigos y me junto con ellos a esperar que se reponga.
Bueno, relajemos un poco hacia un clima mejor. Tenemos en cuenta que tu personalidad tan carismática, tu profesionalidad y tu diálogo tan suelto son armas de seducción, sobre todo en las chicas jóvenes que les encantan los músicos… O sea, a la hora de seducir, trabajás poco, ¿no?
Me encanta saber que lo que hago seduce, pero prefiero pensar que es a todo el mundo, no solo a esas chicas de las que hablas, también a sus padres, hermanos y novios é hijos. Y no he trabajado poco para tal cosa, he dedicado mi vida. ¿Zafé bien?
Kenneth
July 7th, 2010 el 6:48 pm
Vaya, que calidad de respuestas. Se nota la humildad y valor humano de este músico. Con toda esa trayectoria y que no "se le suba a la cabeza", que bueeeeeno. Y sí, safaste bien con la última, jaja, muy buenas todas las respuestas
Aguante M1, jaja