
La banda punk más importante de la escena platense vuelve a los escenarios. A fines de 1992 cuatro adolescentes fanáticos de los Ramones deciden formar una banda de punk rock, sin imaginar que años después se convertiría en la más aclamada del género de su ciudad.
Al poco tiempo, Julián (voz) Cabeza (bajo) Kuntaku (guitarra) y Matu (batería) graban un primer casete de dieciséis temas que lleva el nombre de su banda: Embajada Boliviana.
Tras tocar en los más diversos escenarios platenses, grabar otras dos cintas, conocer y tocar junto al mismísimo Dee Dee Ramone, graban su primer cd, Soñando Locuras (2000). Un año después, en pleno ascenso nacional, se separan dejando hambriento a un público que se encargó de convertirlos en mito. Felizmente, 2010 es testigo de su retorno: la banda platense emblema de los 90 vuelve a los escenarios sin ánimos de disolverse. Compartiendo la buena noticia, conversamos con el grupo sobre su historia y los detalles de su esperado regreso.
-¿Cómo se gestó su regreso?
Julián: cada uno tiene su visión del regreso. Para mí se viene gestando desde el primer día en que nos separamos. Recién ahora están dadas las condiciones que pretendíamos para volver, personales, de comodidad… Y hay una mentalidad más progresista. Somos los mismos, pero con más experiencia y un par de años encima. Tenemos más herramientas para poder sonar mejor. Mi hermano Lisandro (Ibarrolaza) también se suma a la banda. Eso enriquecerá el proyecto, y la esencia de nuestras canciones.
-¿Por qué decidieron separarse en pleno auge?
Cabeza: yo creo que nuestra relación estaba desgastada. Más que nada en lo musical. Era un momento en el que sabíamos que por ahí íbamos a lograr cosas importantes, pero concretamente sentimos que no teníamos mucho por hacer…
Kuntaku: lo cierto es que más que separarnos, dejamos de tocar.
-¿Qué creen que dejó Embajada?
Matu: dejó un gran recorrido de canciones. Yo pienso en las nuevas generaciones… Conocí chicos de 15 años que nos escuchan y nunca nos vieron tocar. Cosas así me dejan pensando. Bueno, ahora nos van a poder ver…
Lis: dejó cosas pendientes, y la necesidad de continuarlas.
-Hay anunciadas varias fechas pero ninguna en La Plata.
Cabeza: para poder realizar un buen recital acá, necesitamos resolver varias cosas… Aún eso no sucedió. Pero no se descarta nada.
La nota completa de Federico Valenti, en el Diario Hoy de La Plata.
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