El evento que llevó a escena a Las Pelotas después de la reciente desaparición de Alejandro Sokol movilizó a fanáticos hasta un páramo lejano de la ciudad, con la posibilidad de escuchar y ver a Germán Daffunchio y compañía homenajeando a un amigo.


Era viernes por la tarde y el calor azotaba por todos los rincones del estadio que usualmente sirve para eventos deportivos. La banda apareció lentamente por uno de los costados y ni bien sonó el primer acorde, la emoción se hizo presente con el tema “El Cazador”.

En ese momento de la canción en la que parece culminar, Daffunchio soltó con una voz dolida “que descanses en paz hermano”, y a pesar de mostrar gafas oscuras, dio la sensación que la frase era acompañada con su vista mirando el cielo.

Colmado en el campo, con algunos claros en las tribunas el recital estuvo cargado de momentos distintos. “Esperando el milagro” desató furia con mezcla de pogo y “Desaparecido” volvió a recordar el nombre de Julio López, de quien no se tienen noticias sobre su paradero.

La mejor manera de recordarlo era haciendo la música con la cual Sokol se convirtió en una figura destacada dentro del rock nacional. Así lo dijo Daffunchio, dejando en claro que no fue fácil enfrentar el micrófono a poco tiempo de la muerte del “Bocha”.

Por otra parte, la actualidad no quedó de lado durante el show, cuando luego de una aguda y feroz silbatina terminaba “Capitán América” y el himno de Estados Unidos era la melodía que de fondo ni se escuchaba.

“Hay muchas cárceles como la de Guantánamo en todo el mundo, cerraron una pero les quedan miles”, fue uno de los comentarios del cantante.

Tal vez la alineación de Las Pelotas genere cierta contradicción al formar parte de esta seguidilla de recitales auspiciados por un frente de derecha con decisiones políticas y culturales cuestionadas por diferentes sectores.

En las gradas se pudo percibir la división entre aquellos que siguen a Las Pelotas y los que decidieron insultar a Daffunchio, luego de la desvinculación de Sokol allá por abril del 2008.

Gritando por lo bajo entre tema y tema, la reprobación hacia el cantante se hizo escuchar más de una vez en toda la tarde.

Luca Prodan también fue recordado, “tengo dos amigos en el cielo” dijo Daffunchio, después de entonar un tema del ex líder de Sumo.

Hacia el final la banda guardó bises para entrar y salir del escenario más de una vez. Es que el público no se movía y al ser una fecha tan especial, no había otra manera de terminar el atardecer sin gritar con “Shine” y poco después descargando con “El ojo blindado”.

Por el mismo costado en el que aparecieron, Germán Daffunchio se fue abrazado a Gabriela Martínez, rumbo a los camarines.

El recital había terminado y se percibían miradas perdidas y extrañas por el golpe conocido hace días atrás. Las Pelotas continuarán su mundo con los clásicos de siempre y el futuro de un disco nuevo en el haber de su historia.

Cómo sigue el ciclo auspiciado por el Gobierno de la Ciudad:

  • Viernes 30: Los Cafres, Dread Mar I y Sat‚lite Kingston.
  • Sábado 31: Las Pastillas del Abuelo, La Franela y Pablo Guerra.
  • Domingo 1 de febrero: Miranda!, Dante y Hana.

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