Estelares, la banda platense-juninense, se presentó el jueves en Costello ante un grupo de invitados, en la fiesta de anticipo del Quilmes Rock 2009 en Rosario.

Estelares, en Rosario

Estelares, en Rosario

Listas con nombres, pulseritas coloridas, cerveza de “ronga”, caras conocidas, desconocidas, promotoras, curiosos, fanáticos, tipos y tipas de la noche. Una serie de condimentos infaltables en una reunión para promocionar algo. Porque es la cuarta edición del Quilmes Rock en Rosario. Un festival que ya se instaló en la ciudad, definitivamente, cómo uno de los sucesos artísticos más importantes de cada año que pasa. Por estas cuestiones y por otras estrictamente marketineras, Estelares se subió al íntimo escenario de Costello, y se despachó con más de una decena de canciones del repertorio del gran Moretti.

Manuel, el songwriter del momento, luciendo gafas como siempre, más delgado, y de negro, ni siquiera saludó, quizás por su perfil bajo, tal vez porque se sentía entre amigos, o porque lo inhibieron las dos modelos que dieron su discursito previo de presentación de la noche, y del que no se pudo escuchar casi nada. Todos estaban dispersos, y en la suya. “Aire” fue el hit inicial. Le siguieron otros clásicos como “Mariposas”, “Un show” y la balada un poco más eléctrica, “Ella dijo”. Moretti “encendió un cigarro”, dijo algunas palabritas y la cosa continuó con “Las trémulas canciones”, del impecable disco “Una temporada en el amor”, para regresar a otra viejita, “América”.

El set fue intercalando canciones del antes y el (exitosísimo) ahora. “Moneda corriente”, “Tanta gente”, “Melancolía”, “Jardines secos”, “La vías del tren” y “Cristal”, fueron las elegidas para la previa del Quilmes en Rosario. Moretti, que es un aparatoso intelectualoide, movía los deditos y hacía coreografías toscas, el resto de la banda, bailaba en cada canción. Las groupies, retrataban con sus cámaras, que estaban disfrutando de sus ídolos a escasos centímetros. Para algunos fue garronear una birra helada, saludar amigos o divertirse un rato. Para otros fue “Un día perfecto” (canción con la que Estelares cerró el show), o más bien una noche, porque gracias a la cerveza y al sponsoreo que organiza el festival, pudo saborearse, previamente, en la ciudad a una de las bandas del momento, los hombres mimados del rock. A brindar con malta y cebada que se viene el Quilmes, 23 y 24 en el Hipódromo. Salud.

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