Gillespi y su banda se lucieron, por segunda vez, en La Trastienda ante un auditorio colmado, para la presentación de su último disco “Gillerama”.

Gillespi. Foto: Catriel Remedi

Gillespi. Foto: Catriel Remedi

El calor asquerosamente húmedo de una noche de verano porteña, no fue un problema para que gente que promediaba los 45 años se dieran cita el jueves 18 en Balcarce 460, para un concierto de Jazz Fusión. Para aquellos que no sean eruditos en el tema, cabe aclarar que éste tipo de género se caracteriza principalmente por combinar elementos del jazz con otros estilos de música como el rock y el soul. La mayoría de las canciones son puramente instrumentales (es decir sin letras) en donde se destacan las composiciones complejas e improvisación musical.

Exactamente a las 22hs. Marcelo Rodríguez – más conocido como Gillespi – y su banda, desvirgaron el escenario con Budong, el primer track de “Gillerama”, su más reciente disco.

La primer declaración del multifacético mediático y gran trompetista, dio la pauta de que, éste, no sería un típico recital: ”Buenas noches gente, un aplauso para la gente de La Trastienda que siempre nos trata muy bien, y uno muy fuerte a la esposa del Ogro Fabbiani que se separó…” bromeó, lo que causó la risa general de todo el auditorio, que se disponía a escuchar música y festejar todos los chistes del protagonista de la noche. Cuando las risas se extinguieron, el show siguió con Churroteca, otro tema del último disco y Dadá del álbum Ultradeforme, de 1998.

“¡Cómo me gustaría cantar bien! Tengo un grave problema. Básicamente no puedo afinar la voz en ninguna nota, lo mío es todo monocorde. No así la voz de Cabra, una mezcla de terciopelo y lija” explicaba risueñamente el trompetista hasta que, desde un costado del escenario, le indican que Patán Vidal, uno de los más importantes músicos de su banda, llegó a la Trastienda. Sí, recién en el tercer tema. “A veces siento que soy un monje budista, tengo mucha paciencia. Pero basta. ¡Basta de la bohemia de los músicos!” se despachó un Gillespi hilarante, mientras instalaban el teclado de Vidal sin mucho apuro. Una vez solucionado el traspié, tocaron un hermoso tema titulado Gomias, del disco ES, de 2003.

“Ahora vamos a hacer un tema cantado, la idea es meternos en el mercado latino..” ironiza, mientras se ríe junto al público de su propio chiste, y sigue ”va a cantar Cabra, uno de los grandes.. ¡Uno de los más grandes, por edad, de la banda!” más risas generalizadas y se despachan con Vale Trajo, de Guillerama.

El concierto sigue con Patán Vidal solo en el escenario, tocando el órgano, en una breve y conmovedora introducción para que luego se le sume Gillespi y finalmente el resto de la banda para hacer sonar los acordes de Cambio, del disco Bell Vill, de 2005. A continuación Nueva Pisburgo es el último tema que presentarán de Guillerama en La Trastienda y también el que mejor recepción tuvo en los presentes.

“Ahora vamos a hacer un tema que me trajo muchos problemas: Señor Méndez. Le puse así para no nombrar a Menem. Ahora lo hice, pero no importa. En esta canción descargué toda la bronca contra un gobierno que destruyó al país. Ojo, yo también laburé mucho eh, pero sabemos que fue así ” manifestó Gillespi, en lo que sería su última declaración. Entonces, como anticipaba, la banda desplegó la canción más roquera de la noche, Señor Méndez del disco Ultradeforme.

Una vez terminado el tema, los músicos saludan y dejan el escenario. La gente no se mueve ni un milímetro de su lugar, aplauden, porque saben que eso es lo que la banda quiere y que eso es lo que, como público, tienen que hacer. En menos de 3 minutos, los artistas toman sus lugares y sus instrumentos y regalan, como souvenir para el auditorio, la versión porteña de Come Together, de Los Beatles.

Lista de Temas

  1. Budong
  2. Churroteca
  3. Dadá
  4. Gomias
  5. Vale Trajo
  6. Patán/Cambio
  7. Nueva Pisburgo
  8. Señor Méndez
  9. Come Together

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