
Días antes de viajar a Venezuela, los Carajo charlaron con Rock.com.ar sobre la producción de su último disco.
Llegamos media hora antes de lo convenido. Pero llegamos y eso es lo que importa. Universal altísimo, nos dejo pasar igual. Salimos del ascensor y, de alguna manera, fuimos devoradas por la musicalidad.
Cuando los Carajo editaron su primer disco en 2002, estaban recién venidos, no como músicos pero sí como banda. “Atrapasueños” y “Electrorroto” y los mostró mas firmes, más afianzados. ¿En qué momento los encuentra “Inmundo”? En el aquí y ahora.
Corvex: Mucho más experimentados y consolidados musicalmente. Igualmente, esto es un aprendizaje constante y nunca se llega al punto máximo que uno imagina. Y gracias a Dios, y a nuestro trabajo, este disco nos encuentra orgullosos y felices. Ahora que lo podemos escuchar más como oyentes y no tan desde adentro, la verdad, siento que es un disco buenísimo que tiene, quizás, lo mejor que pudo hacer cada uno, que suena bárbaro ya que se trabajo mucho a nivel sonido.
Tiene guitarras mucho más claras, más pulidas, en comparación al disco de estudio anterior.
Corvex: Sí. Es una búsqueda con más sutilezas, donde cada sonido intentó tener su lugar ganado en la canción sin perder la fuerza.
Andy: Se trabajó mucho en la redondez de la canción, en el sentido estructural y lo que pasaba ahí adentro. Para que cada sonido se destaque por su naturalidad. Laburamos mucho en la sala, en la posproducción. Además es el tercer disco y es la misma gente, en cuanto a técnicos y productores.
Corvex: Hubo gente nueva, también, como Pichón Dalpont. Fueron tres personas que trabajaron la mezcla en momentos diferentes. Cada uno le fue dando su toque. Ésto en cuanto a sonido, porque prácticamente las canciones ya estaban casi armadas.
Queríamos que fuera algo pesado pero, como vos decís, más refinado. Más moderno, que no tenga nada que envidiarle a los discos de afuera.
Cuando se está gestando algo, uno pone mucha ilusión en eso que gesta. ¿Qué soñó Carajo al momento de crear “Inmundo”?
Andy:Nosotros mencionamos a toda la gente que trabajó en el disco porque cada uno cumple su función, en cuanto a las etapas. Por lo general, todos componemos y hacemos todo lo que nos viene, en cuanto estilos y hasta incluso, en cuanto a las estructuras. Y esa es una primera etapa en la que se hacen canciones. Entonces, en ese momento entra Alejandro (Vázquez) y nos va orientando. Nos libera a nosotros de meternos tan adentro y perder la objetividad que él tiene, de alguna forma, por estar afuera.
Corvex: Saca lo mejor de nosotros. Se toma un momento con cada instrumento y entonces ese momento de intimidad con él, le sirve para saber cómo va saliendo todo.
El disco anterior fue “Electrorroto”. Ahora volvieron a lo no acuatizado. ¿Cómo fue ese puente? ¿Se sienten más cómodos en un estilo que en otro?
Andy:En realidad, “Electrorroto” es una cosa extraordinaria, porque nadie lo planeó, sino que se dio así. Decidimos grabarlo por una cuestión anecdótica. Y toda la gente de la compañía (Universal) vino a ver los shows y se concretó la posibilidad de que salga un disco. Pero realmente, tal vez, si no hubiese pasado el accidente de mi mano, quizás no existiría “Electrorroto”. Y, por ahí, tampoco “Inmundo” hubiese existido o por lo menos no de la manera que existe hoy. Todo hubiese sido otra cosa.
Entonces no es que cambiamos sino que encausamos, otra vez, en la línea nuestra normal que, al mismo tiempo, dejó de ser normal porque no podemos renegar de todo el esfuerzo y la movida que “Electrorroto” fue. Un trabajo de investigación y de estilo, también. Entonces “Inmundo” nos devuelve a la ruta que veníamos haciendo pero habiendo experimentado otras cosas. “Carne” (track 13 de “Inmundo”) es una fiel muestra de eso. Si lo escuchás sólo, tal vez no hilás que es Carajo.
La verdad es que todos tenemos una gran amplitud musical y estudiamos. Nos nutrimos con géneros distintos, por eso desde el día cero de Carajo, nos propusimos no ponernos un techo musical. Y tal vez, nos cuesta a nosotros mismos saber dónde ubicarnos.
Corvex: Es una prueba, también. Porque podríamos habernos quedado en esa movida y, tal vez, resultaba un desastre. Pero nos entusiasmaba ver que iba saliendo bien. Andy tuvo que tocar con una sola mano, Tery hacer guitarras acústicas y yo cantar mucho más concentrado; por momentos ni siquiera tuve que tocar. Nada más estar ahí, muy metido en la voz. Y nos sorprendimos mucho con los resultados y la respuesta de la gente.
En el show del Ateneo vos dijiste que estaban súper agradecidos porque la gente les permitía hacer ese cambio.
Corvex: ¡Sí, sí! Se divertían con nosotros. Pensá que fue fuerte para esos chicos porque entraron al teatro sin tener la menor idea de qué iban a encontrar. Llegaron con sus mochilas negras, llenos de tachas, preparados para el pogo y terminaron como si hubieran ido al cine. Cantando felices a la par nuestra pero desde un lugar completamente distinto. ¡¡¡Sentados!!! (risas)
Corvex: (Mario) Pergolini nos cargaba y decía “Dedíquense a ésto. Dejen el ruidito”. (de nuevo las risas)
Andy:Fue muy loco, pero mucha gente nos conoció por “Electrorroto” y a raíz de eso empezó a escuchar lo pesado. Y es muy raro, porque, tal vez, si esa misma gente nos escuchaba antes, jamás hubiera ido a vernos. Me sorprendió mucho.
De alguna manera, fue también una forma de ser consecuentes con nuestras letras y seguir adelante. Porque teníamos un disco recién sacado y vino el accidente. Entonces no podíamos hacer lo que teníamos planeado pero sí adaptarnos y, dentro de las posibilades, hacer lo mejor posible. Y el público respaldó cien por ciento.
Ustedes toman mucho del punk y del rock y son géneros que se caracterizan por transmitir mucha ideología. Y si bien Carajo toma esas fotos sociales, lo hace siempre desde un mensaje positivo y de fuerza. El seguir más allá de todo.
Corvex: Si! La verdad es que había canciones que convivían muy bien con ese estilo más tranqui. Es un poco lo que nos gusta y nos hace felices. Una manera de verles las caras a esos chicos que, de pronto, no entendían nada de lo que estaba pasando. Es como jugar, en el buen sentido, con el sentimiento de ellos. No se acostumbren a nada, porque con Carajo nunca sabes qué va a pasar. Todo el tiempo estamos disparando algo extremo.
Andy:También a la hora de componer eso es lo que prima. Todo arranca de una idea y no sabes donde puede terminar. No premeditamos nada. Son cosas que salen y de esa forma evitamos encasillarnos.
En las letras hablan mucho del aprendizaje, del esfuerzo, del no dejarse caer. ¿De dónde sacar Carajo la fuerza para seguir?
Tery: Un poco, creo, que la fuerza es producto de las pequeñas fuercitas que somos y otro poco el hacer música te ayuda a darte aliento para seguir haciendo discos, evolucionar y aprender. Y todo tiene que ver con esto de ir los tres para el mismo lado. Creemos que es la única forma de tener una banda.
Corvex: No es una tarea fácil ¿no? Pero a veces lo difícil te hace sacar fuerzas. Es casi una característica del ser humano. Casi todo el tiempo, frente a las adversidades terminamos de nutrirnos. Y en nuestro caso, es un placer poder hacer esto. Porque a veces tenés un día malo pero, de repente, llegas a la sala y ese es el momento en que los tres vamos hacia el mismo lugar. Igualmente ahora es muy distinto a cuando empezamos porque tenemos más herramientas y más facilidades para poder movernos. Y ver los logros, también, te da mucha fuerza. Te da confianza.
Se van a Venezuela… ¿Qué esperan encontrar? ¿Qué tiene Carajo para dar?
Corvex: Nos llamo una productora que tiene que ver más con nuestro medio: el Under y nos invitaron. Es un festival que está relacionado con bandas nuevas. Y Carajo tiene tres discos para darles. Estamos con muchas ganas de presentarnos en sociedad con un resumen de la banda.
Andy:Creo que tenemos que hacer una presentación de Carajo en general, más que una presentación exclusivamente del disco. Pero mucho depende de cómo llegas ahí y con qué te encontrás. Tal vez conocen los dos discos que salieron por Universal pero no conocen, tanto, el primero. Te das cuenta, recién cuando te pones en contacto. Y en función de eso armaremos los temas.
Corvex: Igualmente ensayamos todo el tiempo, así que estamos preparados para tocar lo que sea. Lo importante es el intercambio. Te ponés en contacto con bandas de otros países y, por ejemplo, a raíz de ésta fecha, surgió otra en Panamá. Así que vamos a tener que ir a la playa antes de tocar. (risas y ganas de todos -todos!!!- de estar ahí).
Dicen, por ahí, que la música no es lo que uno hace sino lo que uno es… ¿Cómo lo sienten ustedes? ¿Profesión o forma de vida?
Tery:Creo que es un poco y un poco. Las dos van de la mano porque por separado, ninguna funcionaría demasiado. Pero sin duda, la música es una forma de vida.
Corvex: Tal vez abajo del escenario sí. Pero arriba lo sentimos como una profesión también. Y somos difíciles, porque queremos que todo salga muy bien.
Andy: No es exigencia, sino intentar sacar la mayor productividad posible dentro de las capacidades y las posibilidades que se tienen.
Corvex: No solo nosotros tres ¿no? Queremos armar todo ese equipo que trabaja mientras vos tocás. Que todos se comprometan. En ese sentido, buscamos la unidad y la profesionalidad. Pero como estás en Argentina, a veces tenés que cerrar un poquito los ojos y decir “Bue… para la próxima, tal vez si”.
Tery: ¡Ojo! A veces nosotros mismos luchamos con nuestro propio argentinismo, ¿entendés? Porque nosotros también vivimos acá y crecimos con esa cultura. Entonces tenes que sacarte un poco esa manera de pensar. Y trabajar en pos de hacer las cosas bien. Pero sentir que todo es una responsabilidad, más allá de todo. Ver qué se le dice a la gente; cómo se lo dice. Cada una de esas cosas necesita trabajo. Necesita esfuerzo y hasta el último momento. Todo hace a una cosa. Porque si la música no tiene movilidad ni energía, entonces no llegás a ningún lado.
Y después de tanta oralidad y trabajo en el aire, es un esfuerzo, también, levantarnos y salir por donde vinimos.
Virtuosa tarde con virtuosa gente de valores firmes. Con corazón y expresión abierta y enorme, estallando en todas partes.
Y si de ésto se trata lo inmundo: esperar que ésta nota sea una bandera de la inmundidad.
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