Palo Pandolfo tenía en 2002 un trabajo listo para editar… Por cuestiones comerciales, el proyecto quedó congelado y en cambio, dos años después, sacó un disco de covers.

Marzo de 2002. El país mostraba a flor de piel las cicatrices del diciembre anterior y entre expresiones varias, un poeta se empeñaba en componer canciones que contendrían destellos del espíritu de esos días.

Así fue que Palo Pandolfo (Don Cornelio y la zona, Los visitantes) con su entonces banda La Fuerza suave grababa el demo de “Intuición”, un disco que un poco (bastante) por cuestiones económicas y otro poco por desinteligencias de la banda, nunca saldría a la luz comercialmente.


“Argentina 2001″, Palo Pandolfo

Prefiero pensar que es un trabajo que no va bien con palabras como esa y que estaba destinado a distribuirse entre el romántico “todo y nada” que por lo general es el “en mano en mano”. La cuestión es que lleno de canciones que se le animan al tango, al candombe y al rock, va construyendo un manojo de sensaciones exquisitas, esas que Palo acostumbra a regalar.

Buena parte de “Intuición” es un fiel reflejo de una Argentina modelo 2002 sufrida y ruidosa, pero también de todo lo que vino después porque al escucharlo queda claro que hoy seguiría funcionando perfectamente (a menos que todavía quede alguno que se siga comiendo el verso de la reactivación).

“La Revoluta”, “¿Qué hacés loco?”, “Argentina 2001”, son algunas de las canciones más explícitas en ese sentido. Aun así todo el disco contiene la misma esencia, puesto que, de alguna manera, hablar desde el corazón del amor y otros sentimientos continúa siendo liberador.

Sin invitados y no tan ecléctico como su primera aventura solista “A través de los sueños”, “Intuición” suena más auténtico, más maduro, es el “sencillo perfecto” que muchos sueñan en conseguir y nunca logran. Un disco que no salió a la luz comercialmente pero que, paradójicamente, tiende a iluminarnos el alma. A disfrutarlo.

El comentario de Atilio Medina, para La Semilla Rock

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