Megadeth cerró la noche heavy del Pepsi Music, pero las bandas locales tuvieron una gran performance.

Megadeth. foto: Gabriela PorzioNegro, todo negro. Metal, todo metal. Esa era la premisa para el tercer día del Pepsi Music 2005 donde las galas de la música más potente y distorsionada tenía su reino.

Desde temprano el Escenario Indoors abrió el fuego con Tristemente Celebres y En el nombre del padre bandas del metal donde militan Eduardo De la Puente y Alejandro Nagy, respectivamente, pero que a nivel musical van más allá de los reconocidos conductores de Rock&Pop. Suenan muy bien y le dieron el primer golpe al mentón a una muy buena cantidad de gente que rápidamente llenaba el estadio.

Adrián Barilari. foto: Gabriela PorzioLa historia en este caso siguió con Adrián Barilari y su propuesta solista de metal clásico con un prolijo set que avivó aún mas el fuego de un campo en un 75% lleno y la popular abarrotada, que presagiaba lo que sucedería más tarde. Ya se escuchaban los primeros escarceos en el ring principal, donde Viticus ponía nuevamente en marcha las “Ruedas de Metal” que alguna vez en conjunto con Pappo crearon. La lista se pobló de temas propios de su primer CD y el delicioso sonido del hard rock que dejó rockear a una gran cantidad de público. “Mal romance” y “Mucho por hacer” cerraron el primer y contundente round del Escenario Outdoors.

Carajo. foto: Gabriela PorzioPor otro lado, y al mismo tiempo, A.N.I.M.A.L. superaba todas las expectativas al punto tal de tener que restringir el ingreso de más adeptos al recinto cerrado por verse largamente excedido en su capacidad. Un nockout aplastante de Andrés Giménez y compañía al ritmo del hardcore más enérgico. “Hacerse cargo” parecía ser el desafío y Carajo lo afrontó con una postura totalmente abierta, agradeciendo poder compartir cartel con bandas de la talla de A.N.I.M.A.L. y Almafuerte, mas allá de los rumores en el ambiente.

La banda de Corvalán, Vilanova y Langer se plantan en las tablas bien al frente formando un poderoso power trío que se retroalimenta de la energía que genera en el público que sigue al pie de la letra la actuación. “Triste” resaltó por su popularidad y “El vago” y “Sácate la mierda” dieron el campanazo final a otro asalto en el espacio principal. Entre otras cosas se confirmó la salida del DVD y disco del unplugged realizado por el grupo en el Teatro ND/Ateneo, que incluirá también todos los video clips de la carrera.

Viticus. foto: Gabriela PorzioApocalyptica se haría cargo del siguiente espectáculo. Una banda muy rara, en la cual cuatro chelos acompañados de una batería hacen un combo mortífero a la hora de interpretar el género metalero. El dominio de los instrumentos causa pavor, sobretodo tocado a la velocidad que lo hacen los intérpretes que, al mismo momento, se encuentran revoleando sus cabezas como queriendo sacárselas de su cuerpo. Indudablemente, cada uno de los integrantes tiene mucha música encima y resalta la formación académica, logrando un lindo acto que sobresale por su rareza. Lamentablemente el set empezó accidentado por problemas de sonido, a lo cual uno de los componentes del grupo se retiraría del escenario en medio del inicio del primer tema no sin antes revolear por los aires el arco que caería pesadamente sobre la batería. Solucionado el conflicto técnico, todo se restablecería y se podría degustar de potentísimas versiones de “Masters of Puppets” o “Enter Sadman” de Metallica, entre otros. A pesar de la pelea con la tecnología, Apocalyptica se metió el público en el bolsillo y se llevo tranquilo por puntos el combate.

A esa altura de los acontecimientos, el lugar parecía más lleno que los días anteriores. La noche caía y las luces del tablado se hacían mas visibles. Las huestes esperaban la llegada del referente criollo más fuerte, al grito de “…Iorio es lo mas grande del heavy nacional..” y Almafuerte plantó bandera para la contienda en la cual jugaba totalmente de local. Con voz rasposa, gastada, agradeció a la gente y a los organizadores y pidió a cierto político que no se cuelgue de sus partes intimas para ser diputado. Todo un personaje.

Es inevitable pensar en Ricardo Iorio como uno de los grandes culpables de lo que el metal es hoy en Argentina. Su paso como creador de V8 y Hermética dejó profundas huellas por donde hoy se hizo camino una banda tan representativa como Almafuerte. Su postura bajo el escenario podrá discutirse, pero a la hora de plantarse frente a su público sabe muy bien cómo debe manejar las cosas. “Mano fuerte” y “Almafuerte” patearon la noche en una seguidilla de clásicos de la banda que solo se vio alterada al final con la inclusión de “Tu eres su seguridad”, cantado con el alma por la masa que superaba por muchos a los asistentes de las jornadas anteriores. Un show prolijo, en el cual se destaca como siempre la maestría de Marciello en guitarras y la lengua filosa del Señor del metal argento.

El lugar se acondicionaba, mientras gran parte descansaba del agitado round anterior. Los asistentes formaban una pared de Marshall y una batería con muchisimos cuerpos y un corralito para platos se adecuaba en medio del escenario para adelantar a la vista lo que sería un tremendo show de Megadeth. Éste se extendió por más de dos horas y recorrió alrededor de 26 tracks. Un repertorio conformado mayormente por temas del último álbum, a los que se sumaron obviamente clásicos de la talla de “Hangar 18″ o “Simphony of Destruccion”. Poco por decir de esta banda que ya nos visitó muchas veces y que sabemos su calidad. La distorsión se adueñó de la jornada y el cierre fue inmejorable. Al cantante se lo veía relajado, disfrutando de tanto cariño y sabiendo que no había errado sus pronósticos a la hora de venir a grabar su DVD y disco en vivo en este suelo, que hoy sabemos no será el último. Así que se puede pensar en un nuevo concierto presentación de este material.

La tercera jornada se vistió de metal y esta familia se lo merecía por el aguante. El lunes será un día de baile, punk y glamour.

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