Los chicos de Villa Pueyrredón acaban de sacar su segundo disco: “Anónimo”. Se nota una evolución considerable respecto de “Verdes prados”, su placa debut. Notable mejora en el sonido y una tapa con aires del lado oscuro de la luna pinkfoydiano, parece predecir los cambios musicales por venir.

"Anónimo", La Potoca“Buenos Aires” da el puntapie inicial con un rocanrol bien bailable. En segundo lugar viene “Quemando el tiempo”, uno de los mejores temas. Una melodía pegadiza y cancionera. Esas que siempre se transforman en hit.

La primera balada en aparecer es “Superficies”, uno de los que ya presentaron en varios de sus recitales durante el año pasado y que se eligió como uno de los tres primeros adelantos para difundir (se pueden escuchar en la página del grupo). Clásico tema con re, la y sol para cantarle a una chica desolada. Hasta ahí, el inicio del disco.


“Quemando el tiempo” – La Potoca

Es clara la diferencia entre grabar en un estudio precario y uno con mayores comodidades. Son alegrías que los chicos de la banda no ocultan. Sin embargo, ese no es el único cambio en la forma de trabajo que tendrán a partir de estos momentos. Por ejemplo, es la primera vez que las entradas para su próximo show se venden por una famosa empresa gerenciadora de eventos. Son cambios que vienen solos.

En “Anónimo” hay algunos estilos interpretados por primera vez por La Potoca. Se incluyó un funkito como “Danzando el bienestar” y “Nadie acá”, un ska con una interesante presencia de percusión y vientos. Esas son algunas de las sorpresas nuevas. La parte que baja un poco las revoluciones llega con “Cuatro vientos” y “Las cosas que sanan”, pero en seguida aparece el punk ramonero “Fuego artificial”. Es un disco que va y viene. Se notan las influencias rockeras, pero también el cancionero calamaresco. Ahora que vuelven al ruedo por el parate para grabar, habrá que ver si la banda logra imponer un estilo propio. Uno de los que demuestra ese estilo es “Pero sí contigo”, otra de las joyitas.

Seguramente, sobrarán aquellos (que se la pasan criticando al mal llamado rocanrol barrial) que dirán que “es una bandita más de montón”, pero pocos ven el esfuerzo que esas “banditas” realizan para concretar un nuevo disco y las duras etapas por las que deben pasar para cumplir su sueño. Después, en lo musical, los gustos dependen de cada uno. Pero no se debe obviar ni pasar por alto el esfuerzo, que muchas veces no tiene su recompensa. Será como dicen los potoqueros: “Arriba hasta morir, aunque me hagan trizas”

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