20 años después de tocar por primera vez juntos, la banda formada por Chizzo Nápoli (voz y guitarra) y los hermanos Tete y Tanque Iglesias (bajo y batería respectivamente), demostró su total vigencia el sábado en el Estadio Único de La Plata, ante una multitud de fieles seguidores.

La Renga. foto José Luis García

La Renga. foto José Luis García

Los acordes de Almohada de piedra fueron la excusa perfecta para que todos los presentes en el estadio pudieran saltar y cantar, combatiendo un día creado para que las empresas farmacéuticas ganen plata con la combinación violenta de frío, lluvia y viento, desde la temprana tarde platense y durante todo el recital. La lista siguió con Tripa y corazón, A tu lado, El terco y Montaña roja, canciones que debieron soportar ciertas fallas en el sonido pero, rápidamente, una  breve introducción instrumental dio el pie para el clásico En el baldío.

“La Renga no se separa y el show no se suspende tampoco. Para todos los que hablaron y escribieron giladas, Moscas verdes” declaró Chizzo Nápoli mostrando su indignación ante el rumor de separación que algunos medios intentaron instalar. Bajo ese marco, la letra de Moscas verdes para el charlatán expresó lo que la banda oriunda de Mataderos quiso comunicar. No satisfechos todavía, el cantante anunció: “Para que vean que esto (el grupo) sigue adelante, les presentamos un tema nuevo.” De esa forma Canibalismo galáctico (nombre no confirmado, ya que la parte de prensa no facilitó la lista de temas) retumbó en los oídos de la gran mayoría del público, por primera vez.


“Canibalismo galáctico”

La Renga en La PlataEl recital siguió su curso con Estalla, El cielo del desengaño, en manos de la clásica Gibson SG roja,  Cuando estés acá, El rastro de la conciencia y La boca del lobo.

Con respecto al sonido en forma general, la crítica de un recital multitudinario en un estadio abierto, depende mucho del lugar en donde se encuentre parado el periodista de turno. Las opiniones están divididas: algunos dijeron que sonó mal y otros opinaron que “fue una masa loco, me voló la cabeza”. La noche de rock continuó con Despedazado por mil partes, Al que he sangrado y El ojo del huracán, canciones entonados al unísono por todos los que se mantuvieron leales a La Renga, en vez de presenciar la “despedida por tiempo indefinido” de Los Piojos. 

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“Pero la puta madre, ¿quién tiró la zapatilla? ¿Los Piojos los mandaron?” preguntó Chizzo y la gente respondió: “Hay que saltar, hay que saltar, porque Los Piojos no existen mas!”. El tema número 17 del recital fue Cuando vendrán, dueña de una letra magistral, Ruta 40  y El viento que todo lo empuja, en el que se escuchó “La Renga le da sentido a mi vida” modificando parte de la letra del tema en cuestión. La garganta del Chizzo rugió en El rey de la triste felicidad y La razón que te demora para que luego se diera paso a un breve y merecido descanso.

La Renga en La Plata“Este recital es transmitido en vivo para todas las radios comunitarias. Se va a escuchar en toda América Latina” comunicó Manu, encargado del saxo y la armónica. Aplauso general y Detonador de sueños, en donde dos personas lograron evadir a la seguridad y subirse al escenario, y hasta uno de ellos logró gritar “¡vamo’ loco!” en el micrófono de Chizzo. Panic Show y la declaración de principios rengos de El Revelde. “Vamos a hacer un par más y nos vamos en paz. Esperen el próximo disco, esperemos que les guste” dijo el cantante y tocaron Oscuro diamante y El final es en donde partí. Al recital le faltaba un tema sólo.

“Gracias por estar aquí, a pesar del tiempo y a pesar de los medios de comunicación. Nos vamos como siempre, hablando de la libertad” fueron las palabras de despedida del Chizzo y sonó Hablando de la libertad, el himno reservado para cerrar éste y todos los recitales de la banda, viva y unida, más convocante de Argentina.

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