
Desde comienzos del 2006, vienen dándole a cada inicio de semana un sacudón de bombos, pianos, congas, semillas, y varios más, con mucho ritmo y potente percusión, la energía que ningún desafío lácteo puede superar. La Bomba del Tiempo realmente activa los sonidos, juega con ellos y abre un espacio en el que el concepto más profundo que late es el de una comunidad rescatando, a viento y marea, cada ruido que el cuerpo propone, con la capacidad de llevarse muy bien con los instrumentos que cada quien representa.
Mucha liberación corporal, emocional y sonora deja a todos encantados frente a ellos, con la sensación inmediata de salir al mundo a tirar ésta Bomba… Seguro que a merced de ésta improvisación y riesgo, más la expresión y complicidad al mejor sueño de tribu que de chicos todos hemos tenidos, tal como se propone desde Ciudad Konex, el mundo sería otro.
Aproximadamente alrededor de quince músicos salen a escena, primero dirigidos por Santiago Vázquez, luego ese lugar fue mutando como para hacer más justo el concepto más atractivo que es el hacer música desde la improvisación, y básicamente lo que representa que es un gran dream team. Aunque las gacetillas hablen de un sistema de impro a señas, y con tanto camino recorrido ya deben conocerse de memoria, la espontaneidad es uno de los alimentos mas nutrientes de la buena vibra, y si hay algo que no se puede reclamar a La Bomba de Tiempo es eso: vibración por excelencia. Sumemos, ocupando el mismo renglón de importancia, en éstas épocas donde las pantallas ya comienzan a colmarnos de escándalos vanidosos de cartel, que no es solo “ese” su fuerte, sino la capacidad de cada uno de los músicos que forman y conforman, a que cada presentación sea claramente diferente, pero no solo por lo auditivo sino por que la naturaleza humana así lo lleva. Y en vez de quedarse atados a un esquema o tomando recaudos notorios, se entregan por completo a la causa, y justamente es algo que se suele reclamar muchas veces a bandas que tienen un repertorio fijo: acá el concepto de unidad, de “todos”, de “nosotros”, de pluralismo se percibe y con el talento de sobra que hay, es lo mejor que le puede pasar al ambiente en donde estén, aunque sean una cita fiel los lunes en Ciudad Cultural Konex (desde las 19 hs.), han dado la bendición a otros de poder disfrutarlos. La Bomba de Tiempo da clases de cómo ir para el mismo lugar, por diferentes caminos, con distintos instintos y una unidad de pasión que emerge de los tambores hasta explotar en el alma.
Lo mejor que pudieron haber hecho es no quedarse en saberse buenos, no quedarse en saberse que pueden ir transformándose sin perder el funcionamiento de “familia”, y en esa clara generosidad que no siempre tiene el que se siente buen músico y enumera al ego como una cualidad más del curriculum. Redoblan la apuesta, así como se festeja – en otro plano – lo multigénero que puede ser Bajofondo sumando diferentes artistas de súper nombre o mismo, Los Durabeat, acá pasa igual –insisto en otro plano, sin ser igual-, cada lunes (o cada show) hay invitados sorpresas, o no tanto, sabemos que siempre hay algún rumor que alerta y atenta al shock, pero sí sorprende lo que se ofrece, porque vienen músicos de diferentes escenas, muy diversas y con una imagen muy implantada en el público. Esto convierte al espectáculo en una literal bomba de creatividad. Es una experiencia paralela el acople de artistas y funcionalismos a lo que naturalmente, cada uno por su lado puede dar, entonces hay una fuerza terrible que va y viene envolviendo a todos bajo los efectos de esa gran selecta y exacta variedad que incluye djembé, campanas, tambor piano, semillas, chekeré, etc. Han compartido escenario junto a estos grandes monstruos bien habidos, músicos enormes como Liliana Herrero, Javier Malosetti, Fernando Kabusacki, Lito Vitale, entre otro más y otros que están ahí, en espera, próxima y lejana, que son muchos y de esos que nos gustan a nosotros, al margen de ser adeptos o no a un estilo desde lo que su arte hacen, son de esos seres que sabemos que cuidan y se dedican a hacer de nuestro medio, un buen lugar donde invertir mucho más que dinero, sino que también nuestras expectativas.
Qué duele más en estos tiempos ¿la desilusión a la apuesta, el costumbrismo y lo recurrente de las propuestas, o el gasto en sí? Seguro me responderán que duele más la falta de medios económicos, pero apostemos entonces a que lo poco que tengamos sea bien dirigido y no solo como apoyo cultural, sino como un regalo a nosotros mismos. Porque no es fácil en estos tiempos sostener espectáculos y carreras, por eso a aquellos que tanto le dan a nuestros no siempre buenos aires, pero eternamente querido, es un regalo a uno mismo pasar por ciertos conciertos, shows, comprar discos o presenciar situaciones que sabemos que lo valen y que como gustosos del sentir, e ideales de un tránsito mejor por el cual crecer y en el cual creer, lo merecemos hacer valer más con nuestra presencia, porque estar “ahí” nos hace ser parte de esa resistencia a no callar ni dejar que nos vuelvan a callar.
Tal vez por ello y en función de hacer una coherencia de lo que han ido levantando en estos años, conociendo lo que hay que andar y descansar muchas veces de modo obligado por no encontrar puertas abiertas, es que abrieron un centro de estudios CERBA, donde se dan clases de lo que ellos mismos hacen, agregando otros enfoques de improvisación grupal. Los alumnos además de cumplir con sus clases, son quienes abren las presentaciones de La Bomba del Tiempo. Y el grito sagrado, las infinitas ganas de sentir libertad y la gloria pasa por hacer de la propia concepción, un nuevo espacio de nuevas autoconcepciones… El no quedarse ahí, el ir por más y contagiar, es reiterativo tanto como es escaso de comprensión o implementación en las políticas el abrir puentes de posibilidades que hacen mejor. Claro que les rinde claramente a ellos, pero no dejemos de ver que hacen bien a las actividades de la ciudad en general, pensando como sociedad. Pensemos como sociedad.
La expresión más pura es la corporal, la percusión debe ser de los sonidos más familiares al desarrollo humano porque el cuerpo es el primer instrumento con el que conectamos y desde el que buscamos la comunicación, tanto con otros como con uno mismo, y la sensación de percibir como la sangre corre caliente por las venas, no suele suceder a menudo y mas bien sucede a escondidas (no sea cosa que la estén espiando sensible frente a lo que ciudad grita desde sus pulmones) por eso evitando el sufrir el calentamiento global, no enfriemos nuestras circulaciones justo que las temperaturas suben, al menos arriesguémonos a entibiarlas un poco más. Por eso, es motivo de festejar que este grupo enorme, patotero bien parido, con buenos reflejos, liberando toxinas para limpiar lo tóxico que se vuelve todo, incluso tan tóxico a veces que nos tapa hasta lo que no lo está, no solo se presente los lunes sino que sume función los sábados y sin privarse ni achicarse, invitando a todos bajo el lema “Fiesta” para seguir en ese camino que prometen, cumplen y ya a esta altura les queda chico: “El trance del ritmo en estado puro”. No es por colgarles un cartelito, pero sí creo que son definitivamente el ritmo que por estas épocas hay, y no por estos días, porque ya en su cuarta temporada han logrado una consolidación que es una constante cuenta regresiva a seguir estallando y regenerándose, como debe ser… como se debe tocar, como se debe oír y sobre todo, vivir, con ritmo de buena cepa.
Vamos entonces en limpio y concreto, sin vueltas: éste sábado, sí: “te invito a la fiestita” que será fiestón, en Ciudad Cultural Konex, después de medianoche para que los murciélagos tengan fiebre intensiva y los corderitos se vuelvan lobos feroces para moverse hasta que las velas no ardan. Importante: menores de 18 años abstenerse, las entradas se consiguen anticipadas o en puerta en ese hermoso lugar que es la C.C.K en la calle Sarmiento 3131 a partir de las 16 hs. y no se suspende por lluvia. Habrá sorteos, habrá DJ como en toda fiesta, pero en ésta doblete con Toro DJ (World Beat) y Simja Dujov DJ Set (Latin Jewish Balkan Cumbia), y ponemos el moño de súper combo sin agregar monedas ni dar vuelto en caramelos, para anunciar que además de estar ustedes invitados, hay tres que ya confirmaron: Kevin Johansen, Lisandro Aristimuño y Dante Spinetta.
Juanqui
December 2nd, 2009 el 4:46 pm
no será demasiado pretenciosa esta nota ? aparte, como dijo el batero de nairobi, “siempre con lo mismo, robandole la plata a los extranjeros”