
Un resumen de la actividad durante el fin de semana en el Pepsi Music. Calamaro, Dave Mathews Band, Nine Inch Nails, Fito Páez y los otros.
El Cantante está vivo
¿Cuál es el mérito del tipo? ¿Qué hizo para que 30 mil personas o más (porque hasta último momento parecían seguir brotando hasta detrás de los árboles) estuvieran ahí, esperando para verlo, se enloquecieran en cuanto lo vieron subir al escenario, y festejaran con devoción cada uno de sus movimientos?
Es uno de los grandes poetas del rock, y uno de los pocos “ídolos” locales que sobrevivió a su propio ocaso permitiendo -y permitiéndose- que sus canciones se sigan disfrutando por mucho tiempo, e incluso cobren nuevos sentidos. Tal vez sea por eso que anoche consiguió reunir varias generaciones en torno a los mismos clásicos, adueñándose absolutamente del cierre de la noche, y de la noche entera; coronando el único día sold out del festival. O mejor dicho, coronando no, porque (atendiendo a sus designios), fue Nikita Nipone el show final, desde el escenario de enfrente.
Lúcido, iluminado y con la voz más entera que nunca -se permitió tirar falsetes y grititos funky en más de una ocasión- arrancó con un set 100% apto para cerrar un día que (con la presencia de Los Decadentes, Tipitos, Estelares ) estuvo signado por la impronta del hit; con arreglos vocales que por momentos remitían a Los Rodriguez, y por otros a la etapa junto a La Bersuit, el recital de Calamaro fue un justo repaso por su historia, arrancando con hits netos como “Tuyo siempre”, “Minibar”, o “Te quiero”. Bajó los decibeles sobre la mitad con un pasaje en clave tanguera (“Jugando con fuego” y “Los mareados”) más una majestuosa versión de Estadio Azteca, y recuperó con “Loco” el timing de un show del cual nadie se quería ir. La lista de temas:
Dame luz
Hace tiempo que la rutina festivalera no dejaba ver un público tan eufórico por estos pagos. Y lo loco es que no se trataba de un puñado de adolescentes enardecidas por Dárgelos. Los cantitos tribuneros del estilo del “Olé Ole Olé Olé” eran para un ensamble de músicos sesionistas llamado Dave Matthews Band.
Si alguien se preguntaba cuánta convocatoria podía tener una banda de jazz rock en Buenos Aires, felizmente puede decirse que el estadio les quedó perfecto, lo cual indica (felizmente también) que no todas las inclusiones de la grilla deben dirimirse entre Glam rock, o rock barrial.
Músicos de otro planeta, jams desenfrenados y una precisión y clase inigualables dentro de un set que incluyó una reversión de Dylan (“All along the watchtower”) y un homenaje a Leroi Moor, el saxofonista recientemente fallecido. Sin embargo, la Dave Mathews tuvo que sortear un inconveniente no menor: un corte de energía en medio del segundo tema que dejó el escenario a oscuras y sin amplificadores. Carter Beauford, la bestia detrás de los parches, pareció no inmutarse y continuó su solo, mientras Dave Matthews se perdía entre la gente. ¿El público? Unido en un solo cantito: “Coca Cola, Coca Cola!!!”. Sin dudas, uno de los momentos memorables, excepto para la organización del festival.
El hombre orquesta
Punk rock, hardcore, electro, heavy y nü metal, rap y hasta reggae, son más estilos de los que caben dentro del festival entero. Cuesta creer que una banda, una sola banda, consiga reunirlos a todos en una misma noche.
Trent Reznor lo hizo. Junto a su máquina llamada Nine Inch Nails -de la cual es cantante, productor, compositor e instrumentista, además del único miembro reconocido oficial- sacudió la monotonía, atravesó la barrera de lo previsible y se impuso con un show y una puesta de magnitud pocas veces vista por estas pampas.
Dos cortinas de leds atravesaban a lo ancho el escenario, ocultando a la banda por momentos, o mostrando proyecciones verdaderamente lisérgicas que Reznor se encargaría de fundir a negro con una linterna, en uno de los tramos más apasionantes del show. La soberbia puesta en escena fue diseñada por Martin Philips (el ingeniero de Daft Punk, Coldplay y la gira de Soda Stereo). Todo parecía estar cuidado al extremo; pero sobre la mitad del set ocurrió algo que no muchos se atrevieron a reseñar ante la duda: “no puede ser…tiene que haber sido a propósito”. Uno de los paneles dejó de funcionar, convirtiéndose en un rectángulo negro. Un hueco notorio en medio de las luces, explosiones y siluetas. Lo cierto es que, de no haber sido algo intencionalmente previsto, alguna cabeza habrá rodado post-show en manos de Reznor, un verdadero fundamentalista de la perfección, y quedó demostrado que todo gigante, por más gigante que sea también tiene su talón de Aquiles. La lista de temas de NIN:
Psicodelia, cuelgue y flasheo
En su segunda presentación en un estadio de Argentina en menos de un año (la anterior fue en el marco del Quilmes Rock), los estadounidenses Black Rebel Motorcycle Club volvieron a teñir la atmósfera porteña con su envolvente garage rock, y ésta vez con integrante nueva: Leah, baterista de The Raveonettes, se sumó a las filas de BRMC en reemplazo de Nicki Jago.
Con el marcador de intensidad in crescendo a lo largo del set, Hayes y Turner desplegaron todo el poderío de sus cuerdas, logrando incluso captar mucho más la atención del público que en su anterior experiencia en River. Un público que, se sumergió de lleno en el viaje hipnótico de las guitarras, cuya impronta sería continuada de inmediato con el show de Natas.
Querían Rock
De vuelta en ésta puta ciudad, Fito Páez se dio el gusto de tocar en un escenario grande, de su anterior presentación en el Club Ciudad, durante el personal Fest ’07. Un show que motivó muchas protestas de su parte, porque el audio que venía desde el Main Stage eclipsaba por completo su sonido, planteado en formato trío y semiacústico.
Bien, ésta vez pareció tomarse la revancha, en horario central y frente a una multitud esfervescente en espera de la Dave Matthews Band. Y contrario a lo esperado -sus últimas presentaciones lo encontraron detrás del piano- ésta vuelta agarró la guitarra y, junto a The Killer Burritos, más Emme de corista, desplegó un set bien eléctrico y gentilmente plagado de clásicos, que alcanzó la cumbre en la versión de “Ciudad de Pobres Corazones”. Una versión tan poco agraciada en las voces como furiosa en las guitarras, que tuvo como invitado a Fernando Ruiz Díaz de Catupecu Machu.
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Santiago
October 6th, 2008 el 8:30 pm
Yo estuve ayer en el show de Calamaro, y la verdad que no recuerdo que haya tocado “Todo lo demás” como ponen en la lista que dan aca.
fabian diaz
October 7th, 2008 el 7:09 pm
si esto es lo quese vio,
menos mal que no fui…
LUANA
October 21st, 2008 el 3:04 pm
tengo el corazon en venta… feliz navidad sangrienta
belen
October 26th, 2008 el 4:20 pm
Que idolo que es Fito, a pesar de que canta las mismas canciones año traz año.. a la gente que le gusta, no se cansa de cantar y de seguilo.
Realmente es admirable el poder de convocacion que tiene.
coto
October 27th, 2008 el 2:19 pm
LASTIMA QUE ES UN FESTIVAL NO ECHO PARA FOMENTAR EL ARTE CON ENTRADAS BARATAS Y DE LOS MAS VARIADOS ESTILOS DE MUSICA PARA VER, SINO QUE ADEMAS QUE LAS ENTRADAS SON CARAS ESTA ECHO PARA VENDER MAS GASEOSAS.
EZEQUIEL
October 27th, 2008 el 10:06 pm
festival hecho con algunos zurditos para el beneficio de algunos cerdos de ******.. Si todavia quedaran valores para respetar lo que se dice en algunas letras no irian a esos festivales para llenarles los bolsillos a multinacionales.
EZEQUIEL
October 27th, 2008 el 10:08 pm
calamaro das asco!!! haces dos mangos en argentina y te vas a provar suerte en españa, de alla te rajan y empezas de nuevo el ciclo oportunista, es veradad que tiene un par de canciones buenas pero…
EZEQUIEL
October 27th, 2008 el 10:31 pm
bueno chau….me voy a ver si se me pasa lo loco..
joselo
January 5th, 2009 el 4:48 am
Les dejo este foro de AC: http://www.ForoSalmon.com.ar