
La chica Olmedo regresa a la música con un disco de tecno pop producido por el cantante Leo García. Mientras, cría sola a su hijo Lenny.
“Sacame sin arrugas”, se planta Divina Gloria. “Linda, alta y flaca”, rubrica con ese agudo hilarante mitad enfant terrible y charlatana de feria. Aquí está la Gloria, madre de Lenny (por Léon), alternando entre la tele (Culpables) y el teatro (ensaya obra nueva junto a Patricia Palmer y Catherine Fullop) y la música. Sí, ya casi nadie recuerda que esta chica Olmedo irrumpió en los modernos 80 como una sucédanea de Madonna con el hit Desnudita es mejor. Pues Divina Gloria es también una cantante que alterna entre el jazz (canta standards en Niceto) y el catálogo del sello Frágil, donde acaban de editarle un simple tecno pop. Lo divino y lo dorado se llama el nuevo disquito de Divina Gloria, la cantante.
- ¿Cual es la historia de este regreso?
- Empezó con una obsesión de Leo García que desde hace tiempo me viene persiguiendo para grabar una versión nueva de mil kilómetros de amor de mi primer disco. Es increíble porque ese disco (Desnudita es mejor) no se reeditó nunca. Y la otra es una canción nueva que hicimos entre los dos.
- La canción se llama Lo divino y lo dorado, ¿Es un juego con tu nombre artístico?
- Ya ni sé como era el otro nombre…no, no tiene que ver con eso. Es que una vez en sueños vi un piano que alguien tocaba sin sonido alguno. Esa noche fui al cumpleaño de Tortonese y ¡zas! le habían regalado un piano y lo estaba probando Charly García. Y me pareció como un mensaje divino, comencé a volar y a enamorarme, obvio, de Charly. Y eso es: Charly es divino y dorado.
- Llama la atención ver tu nombre en medio de un catálogo de artistas electrónicos.
- ¿Por qué? Yo soy nueva y electrónica. Cada década soy otra. Soy una chica de discoteca, además. Y creo que es muy justo que pase esto conmigo.
- ¿Por?
- Porque era natural que se abriera para mí un espacio en medio de artistas nuevos. Tengo la sensación de que a veces me adelanto mucho.
- …
- ¡Sí! Yo grabé un rap en el año 84. El único que lo entendió fue Luca Prodan aunque el tema fue popular porque era cortina de una radio y todo eso. Pero bueno acá las cosas llegan tarde.
- ¿Y ese despecho?
- Es que esto es una dulce revancha. Lo que menos me imaginaba era que iba terminar como una chica de la tele. Cuando grabé el primer disco con Cachorro López no tenía asegurado el futuro y ahí apareció el ángel de Olmedo. Pero antes cantaba. – Cuando saliste, te querían mostrar como la Madonna argentina…
- Y todavía hay algunos que siguen con eso. El otro día mientras cantaba jazz, me gritaban “Madonna, Madonna”. Es verdad, tienen razón. Las dos somos rubias.
- ¿Pero querías o no ser la Madonna argentina?
- Yo creo que Madonna sigue copiándome. Somos almas gemelas. Siempre me pasa algo con eso: ahora anda con una pollerita escocesa, ¡yo hace años que salgo a la calle así! (estalla en una carcajada).
- Vos hablás de revancha, pero fue una elección tuya concentrarte en la televisión, ¿no?
- Yo me concentré en el trabajo, la tele no me gusta, ni siquiera la miro. Necesitaba asegurarme una independencia: viajar, estudiar, comprarme este departamento. Y, bueno, cada vez que pude hice música. Ahí esta la revancha: en que la música recupere su peso.
- Pero vos sos parte de la televisión. ¿De qué estás renegando?
- Sí. Pero siempre trato de que no me ahogue. Para hacer teatro, cantar jazz o tener un hijo. Si mirase televisión no podría hacer todo eso. Aparte, no quiero que la única imagen mía sea la de una cómica. Lo único que va al frente es mi hijo.
- ¿Por qué decidiste criarlo sola?
- Ocurrió así. No es tan grave…
- Pero tomaste la decisión de ser madre y padre a la vez, a eso me refería.
- Quise adoptar un bebé y en ese momento estaba embarazada. No me cerraba el dibujito familia feliz…tampoco la pareja ni el matrimonio. Es muy bueno tener todo, pero esta vez no hizo falta.
- Una decisión muy Madonna, también…
- Pero ella le pagó al personal trainer, yo no le tuve que pagar nada a nadie.
Fuente: Clarín
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