“We are Motörhead, and we play fuckin Rock and Roll” fueron las primeras palabras del bajista y vocalista líder Lemmy Kilmister (63), para romper la ansiedad del público presente en el microestadio de Argentinos Juniors con la demoledora “Iron Fist”. Pero antes…

19:26 “Disfrutemos de este momento. Guardemos este recuerdo, que es la historia del rock. Vamo’ Lemmy, ¡aguante Motörhead, putos!”, dijo un Ricardo Iorio llamativamente alegre e histriónico. Almafuerte se plantó en el escenario y arrancaron con “Triunfo”, “Niño Jefe”, “La máquina de picar carne”, “El Hombre Peste” y “Toro y Pampa”.

Antes del trece y último tema, el ex V8 le recordó a los presentes: “Miren que lo que viene no es Fito Páez eh!” y Almafuerte cerró su breve y acelerado recital con “A vos Amigo” festejado y entonado por todos los presentes.

20:20 Saludo final, Iorio regala su remera negra transpirada al campo.

“Ooh, vamo’ Motorggeeed…”

A partir de las 20:56, mientras una bandera de Argentina flameaba en el medio del pogo, sonaron furiosamente enganchadas “Iron Fist”, “Stay Clean”, “Be My Baby”, “Rock Out” y “Metropolis”. Rápido, contundente y sin distracciones, Motörhead hacía lo único que sabe hacer: rockear duro y fuerte. La escenografía constaba únicamente de una bandera con la tapa del último disco de estudio “Motorizer”. No se necesitaba más decoración.

Después de “Another perfect day” Lemmy y el guitarrista  Phil Campbell intentaron incentivar a los presentes a que gritaran, pero el inglés etílico fue una barrera infranqueable durante toda la noche.

“Over the top” del disco Bomber y “One night stand” le abrieron el camino a la blusera y pesada “You better Run”. Primer gran ovación general.

La noche porteña de los Cabeza de Motor siguió con “I got Mine”, un breve solo de Campbell en la viola, “The thousand names of God” y en medio de “The chase is better than the catch”, a Lemmy le tiraron una bandera de Argentina que cayó frente a sus ojos. Atento, un plomo fue para sacarla del escenario, pero el líder de Motörhead le pidió que la cuelgue en un amplificador ubicado justo a sus espaldas. Segunda gran ovación, “Olé, olé… es un sentimiento, no puedo parar…” y los tres integrantes contemplando, perplejos, al público argento. Luego sonó “In the name of tragedy” interrumpida por un solo de batería a cargo del señor Mikkey Dee y el show siguió con “Just’cos you got the Power”, “Going to Brazil” del disco 1916 y “Killed by Death”. “Whorehouse Blues” fue la excusa para tocar una canción a modo de acústico, como hicieron en mayo de 2007 en el Luna Park. No hace falta decir que todo el mundo saltó, cantó y gastó sus últimas energías en los clásicos “Ace of Spades” y “Overkill”, las elegidas para cerrar el show.

22:31 La leyenda viviente del rock pesado, Lemmy Kilmister, apoya su clásico y añejo bajo contra el amplificador todavía vestido con la bandera de Argentina, saluda al público y finaliza el día metalero, encabezado por Motörhead en la Paternal.

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