Estaba anunciado para el 7 de diciembre, arrancó ya en el 8 del calendario. Feriado en la ciudad de Rosario. Una fría noche de diciembre, aunque suene paradójico. En el Metropolitano, muchos, tuvieron que desempolvar los abrigos para concurrir al imponente show que brindaron Gondwana y Los Cafres, por orden de aparición, en las adyacencias del centro comercial de zona norte. Reggae del bueno.

Los CafresLa impuntualidad es una característica principal de los músicos argentinos, pero no (quizás) de nuestros hermanos chilenos. Cerca de las 12 a.m. ya de otro día, la banda trasandina, Gondwana, daba inicio a una rosarina noche inolvidable de reggae. Muchos se sorprendieron, el juvenil frontman, Maxi Vargas, ya no luce sus extensas rastas pero sin duda conserva esa combinada voz dulce y freestyle a la vez que lo llevó a ganarse el respeto de la gente y por supuesto, el cariño de la platea femenina.

“Irie” fue el estallido y le siguieron “Chainga langa”, “Reggae is coming” y “Divina verdad”. El set, tanto de Cafres, como de Gondwana, no dio descanso. Un tema tras otro emocionando por momentos también a los artistas: “Es una música que viene del corazón” expresó Maxi Vargas (que se llevó varios souvenirs del público, hasta un cd), antes de encaramarse en otra lista continuada: “Warning”, “Verde, amarillo y rojo” y “La puerta sigue abierta” que cerró despuntando algunos arreglos dub.

Hubo amor: Sentimiento intrínseco en casi todos los versos del reggae. “Pienso en ti”, y “Mi princesa” fueron la previa de la parte final del primer concierto. La performance del cierre, con “K-in”, “Aire de Jah”, “Nuestros sueños”, “Estoy amándote”, “Give your love” retocada y casi rapeada, y “Sentimiento original” colocaron el broche dejando el escenario calentito para la banda de Guille Bonetto.

No hubo mucho intervalo. Los Cafres arrancaron con una intro dub y un sónido magnífico aunque superior en decibeles al de los chilenos. “Lúcido”, “Mostrame como sos”, “Tus ojos” y “Suena la alarma” fueron el collage inicial. El clásico “Sin semilla” anticipó a “Barrilete” en donde toda la banda se lució sobre el escenario.

Guille firmó un autógrafo en un anotador de colores que le revolearon y Los Cafres continuaron con más canciones como “A pesar”, “El romano”, “No puedo sacarte de mi mente” y “Aire” y hasta un cover de Steel Pulse, a quienes pidió disculpas…

Hubo bises: “Bastará”, el cover de LFC “Vos sabés”, “Si el amor se cae” y “La receta”, cuyos versos resumen un poco lo que pasó en la noche del Metro… “La receta que este reggae recomienda, una dosis de armonía y de conciencia para tomar” pero se sincera aún más cuando reza: “El reggae es belleza y no monotonía”. Y definitivamente hay que darle la diestra, Cafres y Gondwana, más allá de ser referentes del género en Latinoamérica, regalaron dos conciertos bellísimos con cadencia, vientos, paz, amor, conciencia y por sobre todas las cosas, como se suele decir en estos casos… (muy) buena vibra.

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