Divididos se presentó en Rosario, observando de reojo el temporal que no fue, ante unas cuatro mil personas en un show emotivo y clásico, que no aportó demasiadas novedades al público presente en el colmado Anfiteatro “Humberto de Nito”, que manifestó desde el vamos, la intención de suscribirse a las nuevas propuestas de “la aplanadora del rock”, todavía en veremos.


Y es que el power trío bonaerense ha descansado en los laureles, obtenidos en la gloriosa década “dividida” de los ’90, y su más reciente producción data de 2002. “Vengo del placard de otro” es la última placa de estudio de los Divididos y seis años de sequía en su discografía generan la exigencia de los seguidores que, siempre, ansían un poco más, aunque celebran los grandes clásicos (repetitivos) en la impronta del vivo.

La noche del sábado, Ricardo Mollo (voz) y Diego Arnerdo (bajo), los socios fundadores del terceto de Hurlingham, más la estupenda batería de Catriel Ciavarella, ofrecieron una precisa interpretación de casi 25 canciones. Entre ellas, tres estrenos: “Buscando un ángel”, “Hombre en U” y “Muerto a laburar”, que mantienen la línea power de siempre, más todos sus hits inoxidables y una reversión poderosa de “Spaghetti del rock” como lo más “diferente”.


“Buscando un ángel”, tema inédito. Audio Radio Rock&Pop.

Se espera un poco más de esta banda convocante y consagrada. No hay mucho para decir de una noche impecable, pero calcada de shows anteriores. Del disco no se sabe demasiado, pero se dice al alcance de todos a partir de 2009. Por ahora, a seguir concurriendo a conciertos de gran porte musical pero con los mismos ingredientes de siempre.

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