
Luis A. Spinetta fue el cierre de lujo para la primera una noche de homenaje al Rock Nacional.
El puntapié inicial había sido a dúo: Las Pelotas y La Portuaria, en el llamado Día Cero, dieron inicio al Pepsi Music el pasado 15 de septiembre, en el Estadio Pepsi Indoors (ex Obras).
Ayer, coincidiendo con la llegada de la Primavera en Buenos Aires, con un clima que -contrario a la tradición- no hizo caso a los presagios de tormenta, arrancó oficialmente la maratón del rock, en el predio Outdoors instalado en el Club Ciudad de Buenos Aires.
El Pepsi Music abrió con una fecha fuerte. Los primeros en llegar tuvieron buenas opciones para ver desde temprano: Lisandro Aristimuño, el cantautor rionegrino con su original fusión electroacústica de sonidos del sur; Palo Pandolfo (ex Visitantes) una de las voces más versátiles y originales de la escena local, seguido por Antonio Birabent.
Mientras algunos se animaban al Bungee Jumping o la Caminata Lunar, el escenario Pepsi se preparaba para recibir a Hilda Lizarazu, seguida de Los Durabeat, la banda tributo a The Beatles, que tocó temas legendarios como “Get back” o “Come together”. Luego fue el turno de La Mosca, con 40 minutos de sus letras pegadizas y melodías entretenidas, como “Para no verte más” o “Yo te quiero dar”.
Empezaba a caer la noche y Memphis la Blusera salió al escenario. La puesta de sonido, impecable, permitió lucirse a una de las bandas nacionales de más trayectoria que, no obstante, no logró captar del todo la atención de la gente, salvo en un par de temas como “La bifurcada” o “La flor más bella”. Lo heterogéneo del público es una de las cosas más interesantes en este tipo de eventos, pero a la vez representa un desafío para los artistas. Sin embargo, la masividad, se sabe, no es parámetro, y Memphis con su blues dejó en claro por qué es indiscutible. Adrián Otero y sus muchachos se llevaron el aplauso generalizado con la acertada dedicatoria del último tema… “Para dos amigos: Pappo y Oscar Moro”. Nunca mejor dicho: “Lo nuestro es rodar o morir”.
Desde uno de los laterales, algo se venía. Ni bien se apagaron las luces del Escenario Pepsi, apareció La Chilinga, encabezando un improvisado desfile que fue directo al medio del campo, para terminar tocando entre la gente.
A continuación llegó el turno del reggae con el sello del Bahiano: algo de los Pericos, covers de Bob Marley (“Three Little Birds”, “Iron, Lion, Zion”), varios hits de su disco solista y un invitado: Dread Mar-I, ex cantante de Mensajeros, para tocar el clásico de los Pericos “Mucha experiencia”.
El show fuerte de la noche llegó poco más de las 9, con el Homenaje al Rock Nacional, en manos de Lito Vitale acompañado por la Orquesta Juan De Dios Filiberto. Arrancando con “La balsa” en la voz de Ulises Butrón, la propuesta era presentar oficialmente “Escúchame entre el ruido”, el disco que compila 40 años de rock nacional sintetizados en una selección de temas, hoy convertidos en himnos populares. ¿Alguien se hubiera imaginado escuchar “Ji ji ji” en la voz de Baglietto? Fue uno de los temas más aplaudidos -y vociferados- de la noche.
El recorrido también contó con Celeste Carballo y una buena versión de “En la ciudad de la furia”; Palo Pandolfo, Horacio Fontova y Claudia Puyó. Los destacados: Pedro Aznar, con una majestuosa versión de “Catalina Bahía” y Andrés Giménez (ex ANIMAL) con cierto tinte reggae en las estrofas de “Qué ves”.
El cierre de esta primera noche quedó en manos, nada menos que del flaco Spinetta. Sin demasiadas sorpresas -los temas elegidos no variaron mucho respecto de sus últimos shows-, la selección estuvo bien pensada para la ocasión: abriendo con “Laura va”, clásico de Almendra, y siguiendo con temas del último disco, como “Sinfín”, (con Vadalá como guitarrista invitado), y algunas perlas: “Las cosas tienen movimiento”, de Fito, y “La herida de París”, que presentó -¿humilde?- como “una zapada”… No faltó “Durazno sangrando”, y tampoco “Seguir viviendo sin tu amor”.
Lejos de los ámbitos reducidos que lo caracterizan, supo adaptarse a la perfección al esquema del festival. Al punto que salió corriendo por la pasarela, hasta el medio de la gente… ¿El Flaco Spinetta? Si, señores… Y para los que miraban incrédulos la escena, aclaró: “Generalmente no me gusta hacer estas cosas… pero hoy sí”. Spinetta Dixit.
Dicen que en la variedad está el gusto. Tal vez por eso no llame la atención ver chicas con remeras de Pier coreando “Olé, Olé, Olé… Flacoo, Flacoo”. Eso es lo lindo de este tipo de festivales. Buen arranque para este Pepsi Music 2006.
hkhkbvk
July 21st, 2010 el 1:53 am
patetico