La fecha reggae del Festival contó con varios destacados: Skatalites, Pericos, Cafres; bonus track con Nonpalidece y el cierre en manos de Ziggy Marley.

Los Pericos

Los Pericos

El Club Ciudad de Buenos Aires albergó, durante la última fecha outdoors, una convocatoria récord: según números oficiales, fueron más de 25 mil personas las que circularon a lo largo y a lo ancho del predio. Las 29 bandas que anunciaba el cronograma resultaban un buen plan para la tarde de un domingo plagado de colores jamaiquinos y dreadlocks por doquier.

Las puertas abrieron apenas pasado el mediodía y, desde temprano, una multitud de grupos acampaban en ronda esperando para ver a las primeras bandas de la seguidilla. La amplia oferta vespertina incluía Andando Descalzo, Dread Mar-I y Flavio y La Mandinga por un lado, mientras que Tribo de Jah, seguido de Michael Rose inauguraban el escenario principal. Fidel Nadal apareció, pasadas las cinco de la tarde, copando con su sermón ska-reggae el escenario Pop Art.

La agrupación jamaiquina The Skatalites -cuyo nombre resulta de la mezcla de “The Satelites” con Ska- fue el primer gran destacado internacional de la fecha, levantando la tarde al ritmo de su ska-reggae con tinte de salón, mientras el cielo empezaba a cubrirse amenazando tormenta.

Tras un breve intervalo llegó el turno de Los Pericos, con Juanchi Baleirón a la cabeza, quienes se adueñaron del escenario Pepsi al caer la tarde, y lo encendieron con el sello distintivo de su power reggae, que siempre resulta sinónimo de fiesta. Y esta vuelta no fue la excepción: el combo alternó entre consagrados como “Runaway” o “Home sweet home” y su más reciente corte “Planeta de mentiras”. También hubo un cover de Sumo, “Estallando desde el océano”, y dedicaron “Sin cadenas” a Gaby Ruiz Díaz. Además, Pato Banton se sumó a la voz de Juanchi en los temas “Go Pato”, “Dont sniff coke”, “Gwarn” y “Mi resistencia”.

El escenario CTI aportó la variante para una fecha donde el reggae era la consigna principal. Ahí, alternando con sets de Dj Stuart y Nico Cota, el hip hop tuvo su lugar con la presencia del Dj Tony Touch, ícono latino a nivel internacional. Entre los exponentes argentos: Santería, Koxmoz, Leeva, Illuminate y Dante. Big Daddy Luis Alberto también estuvo presente, pero esta vez del lado del público.

El reloj marcaba las 20:00 y Los Cafres se apoderaron del Main, con una puesta sonora impecable y un show que no varió demasiado de sus últimas presentaciones y, sin embargo, apenas estuvo acompañado por un coro tibio que oscilaba de a ratos entre la gente. Salvo en la seguidilla “De mi mente”-”Aire”-”Tus ojos”, coronadas por “Si el amor se cae”, sin dudas el pasaje más alto del set, Los Cafres no consiguieron levantar del todo a un público demasiado apagado, si bien fue el momento de más concurrencia en el main stage.

Una hora después, el bonus track anunciaba a Nonpalidece en el escenario Pop Art. La cantidad monumental de gente esta vuelta dificultaba un poco el traslado, pero igual se produjo el éxodo masivo de un escenario al otro apenas se escuchó la voz del frontman Néstor Ramljak. En un recital que tuvo mucho de “Hagan correr la voz”, disco más reciente de la banda que se encuentra en plena promoción, Nonpalidece contagió con algo de baile arriba del escenario, la buena vibra que la noche estaba pidiendo.

Finalmente, el plato fuerte llegó, made in Jamaica, cuando faltaban minutos para las 22: Ziggy Marley se hacía presente en el escenario Pepsi, marcando el inicio de un show que se extendería durante aproximadamente dos horas, a lo largo de 19 temas entre los cuales estuvo el festejado hit “Tomorrow People”. Algunas gotas empezaron a caer mientras sonaba “Jammin’”, el tercer cover del Gran Bob, de una lista que también incluyó “Rastaman vibration”, “Forever Living Jah”, “No more trouble” y “Africa Unite”.

La lluvia fue intimidando a algunos que abandonaron el predio antes de tiempo, y eso, sumado a un Ziggy bastante pasivo en escena (y por momentos algo desafinado), generó cierto decaimiento del ambiente, que ni los colores ni el despliegue sobre el escenario fueron suficientes para contrarrestar. Igualmente, como un as bajo la manga, el set reservó para lo último “Love is my religión”, actual corte de difusión con pasta de hit, cantado por todos.

Las luces se prendieron y el lugar de a poco se fue vaciando, poniendo punto final a la última fecha al aire libre y anticipando el cierre de la edición 2006 del Pepsi Music, que quedará en manos de Divididos.

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