Pity Alvarez se despidió de Intoxicados en un show sentimental, en el cual contó con la compañía de Skay. “Nos vamos a tomar un tiempo, un año o un año y medio, lo necesitamos”, aseguró.


“Nos vamos a tomar un tiempo, un año o un año y medio, lo necesitamos”, explicó Pity Alvarez al despedirse de Intoxicados en un sentimental show, con la compañía de Skay, que cerró la primera jornada del Cosquín Rock 2009, en la que sobrevoló el recuerdo de Alejandro Sokol, la amenaza de una lluvia que no llegó y que fue presenciado por unas 18 mil personas.

“Me acuerdo que a los 13 años mis vacaciones eran muy cortitas, pasó un montón después de eso y ahora nos vamos a tomar un tiempo con Intoxicados, espero sepan entender, gracias por aguantarnos todos estos años”, dijo el carismático cantante y guitarrista antes de dar inicio a un recital especial que marcó el final de un ciclo y el regreso a un pasado musical anterior: Viejas Locas.

Con la banda ya mucho más prolija y ajustada en relación al show que dio en Mar del Plata, un Pity más contenido que lo habitual encaró un repertorio intercalado por éxitos de Intoxicados como “Espero que la vida”, “Volver a casa” y “Fuego”, y de Viejas Locas como “Lo artesanal” y “Tan sola voy”.

Pity estuvo apoyado por su compinche el baterista Abel Meyer, y los Hijos del Oeste, Gabo en teclados, Seba en bajo y Marcelo Marín en guitarra, sumada a una sección de vientos.

Pasadas las dos de la mañana y cuanto todo parecía llegar a su fin, Skay salió a escena para iniciar una zapada jazzera que luego despuntó en el segmento más rockero con temas como “Quieren rock ” y “Las cosas que no se tocan”. De esta manera Skay cumplió su promesa de acompañar a Pity en este momento.

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