
Con varios invitados como Chizzo, Ciro Pertusi, Willy Quiroga y Manu Quieto, el grupo de Ricardo Iorio despidió el año en un colmadísimo Templo del Rock. Varios fans ingresaron en estampida, y sin entradas, al recinto. Sí, justo un 30 de diciembre, a siete años de Cromañón.
Este sábado 3 de diciembre, el Malvinas Argentinas será escenario de la cuarta versión del Metal para Todos, evento creado para unificar al metal argento en una sola tarima. Desde el mediodía las puertas estarán abiertas y Almafuerte cerrará el espectáculo como banda principal.
Noche inusual la del sábado, si las hubo. Pleno invierno. Calor. Cielo estrellado. Y un show a puro heavy metal, que dejó mucho para reflexionar. La velada estaba pautada en Monumental Rock (En realidad: “Monumental Bailable”, bailanta cumbiera por excelencia en Moreno y uno de los tantos lugares de los cuales Ricardo Iorio se mofó de nunca pisar, cuando en los años ’90 tanto criticaba a Rata Blanca).
Nuevamente, un año más, el público de ropa negra coincidió con el de las topper blancas. La tercera y última fecha de este Cosquín Rock tuvo como platos fuertes a Ciro y Los Persas y Almafuerte, y a Kapanga animando la fiesta.
Los clásicos de la banda chocaron con el deficiente sonido en Floresta. “Uno hace tantos kilómetros para cantar y no se escucha…”, se quejó Ricardo Iorio. Después pateó los parlantes y se fue del escenario.
Y finalmente se hizo presente. La gran estrella de los 10 años del Cosquín Rock apareció: la lluvia. Infaltable clásico para arruinar las topper lona blancas de todo el público seguidor de las denominadas bandas “Stone”, estropear la fiesta reggae y volver a empapar a los fanáticos de Almafuerte.
ACDC y Motörhead retumbaban en los parlantes del bar/pool que los metaleros sedientos de cerveza fría fijaron como punto de reunión, frente a El Teatro de Flores, en donde más tarde se presentaría Almafuerte.
“We are Motörhead, and we play fuckin Rock and Roll” fueron las primeras palabras del bajista y vocalista líder Lemmy Kilmister (63), para romper la ansiedad del público presente en el microestadio de Argentinos Juniors con la demoledora “Iron Fist”. Pero antes…
Luego de compartir fecha y escenario con Deep Purple en el reciente Cosquín Rock, Almafuerte regresó a la Ciudad de Buenos Aires para celebrar sus catorce años de existencia. En una ceremonia sencilla, rockera y muy pasional, veintitrés temas fueron suficientes para sacar a relucir la chapa de referente metalero local. La convocatoria se dio el sábado pasado en el Teatro de Flores, bajo un calor agobiante.
Con mucha más gente que el día anterior, la segunda jornada del Cosquín Rock se desarrolló bajo una intensa lluvia que no opacó el cierre con Almafuerte ni la implacable presentación de Deep Purple.