
Las Pastillas son un grupo de curiosa bio que generó apego y hábito en una juventud huérfana de grandes referentes del rock de estadios. Paridos en la generación Taringa, se reconocen con facilidad por la sabinesca creatividad de Piti y sus canciones que pasan lejos del hit radial, sin estribillos pero recargadas de info: manipulación mediática, drogas, políticos chantas, amor y hasta cursilería que gana “minitas” en un marco musical de buena escuela.
La banda presenta esta obra que se complementa artística y conceptualmente, con su último disco de estudio, “Crisis”, el cual supero ampliamente el galardón de Oro.
A mediados de septiembre será el lanzamiento de “Desafíos”, el nuevo disco de Las Pastillas del Abuelo y acá está el tema adelanto: “Gobiernos procaces”. De acá a fin de año, la banda está organizando una gran gira nacional que los llevará por más de 35 ciudades.
Nuevamente, un año más, el público de ropa negra coincidió con el de las topper blancas. La tercera y última fecha de este Cosquín Rock tuvo como platos fuertes a Ciro y Los Persas y Almafuerte, y a Kapanga animando la fiesta.
“¿Dónde esconder tantas manos?” es el segundo corte del último disco “Versiones”, con imágenes de ensayos, trastienda de la banda y las actividades que se realizan en Casa Vela.
Éstos son los artistas más visitados en nuestra enciclopedia durante todo el año. No hay opinión más sabia que la de las masas, dicen algunos.
Las Pastillas del Abuelo presentarán el documental “Tantas Manos”, dirigido por Diego Panich, el lunes primero de Noviembre en la Trastienda Club a beneficio de Casa Vela.
Durante la tarde-noche del viernes se realizó el 4° Festival Día del Estudiante Solidario, en conmemoración a los nueves alumnos y su profesora fallecidos en la denominada tragedia de Santa Fe en el año 2006. Esta vez la cita fue en el Estadio Luna Park, donde 8400 personas se acercaron para escuchar a los artistas que una vez más se hicieron presentes en este proyecto con fines solidarios.
Luego del fiasco con el volumen bajo en el último Pepsi Music, el festival más federal de todos le devolvió el rock a miles de melómanos que se congregaron en la comuna de San Roque.
Cuando escribí “El rock perdido” supe de inmediato que tenía más para perder que para ganar. Siempre hago esos calculos, lo que no impide que tire la calculadora a la mierda y diga lo que tengo que decir. A veces acierto, otras le pifio, muchas me putean, algunas me aplauden. Cuando escribí ese libro sentí que no podía disimularse más las cosas que estaban pasando en los recitales, y que el principal responsable era el público.