Nirvana en Vélez (1992): 50.000 personas; Pearl Jam en Ferro (2005): 30.000, Korn en River (2008): 60.000; y Slayer reventó varios Obras en 2006. Grunge, trash y nü metal convocan multitudes en Argentina si poseen un estilo propio y calidad musical. Pero, ¿por qué no surgen bandas nacionales masivas en esos géneros? Cuando le preguntan a uno si conoce ese tipo de grupos de acá, no sabe para donde mirar. No aparecen respuestas fáciles.