
“¿Se divirtieron? Nosotros también”. La proclama, que cerró una noche que tuvo mucho de lúdico, sonó casi a pregunta retórica, de esas que tienen una respuesta obvia. Después de regalar acordes graves y algún que otro grito ambientador, quien ahora hablaba desde el centro del escenario era Marcelo di Paola, bajista y líder de The Tormentos, banda que se presentó el sábado, cerca de las 23, en Niceto Club.
Los máximos exponentes del surf instrumental del país tomaron por asalto la escena de Palermo con sus clásicas camisas surfer y actitud playera, e hicieron un repaso de sus principales éxitos, producto de sus dos álbumes de estudio, “Grab your Board” y “Death Drop”. Durante casi una hora brindaron un show que dejó muchas aristas para resaltar. Por un lado se vio en esplendor a una banda que ha logrado plasmar toda la energía y alegría de un género como el surf en sus presentaciones en vivo. Las escalas frenéticas que expulsan las guitarras de Dacho X y Culebra proponen un viaje mental a las costas azules, donde un trago helado es el mejor compañero y las preocupaciones pueden dejarse, quizás por un minuto, de lado. Por otro lado, cabe resaltar una gran virtud de The Tormentos, que es el hecho de haber “enamorado” a un público considerable a fuerza, únicamente, de música instrumental. Hoy en día, en tiempos de comercialización extrema, cuesta creer que haya gente que guste de ir a ver un show íntegramente de música instrumental. En esto, la banda de di Paola muestra que venció a los esquemas y preconceptos a fuerza de talento.
Temas como “Death Drop”, “U.F.O Incident”, e “Il diavolo in corpo” fueron, quizás, los más celebrados de la noche, pero cabe la mención especial para “Barracuda”, canción con la que The Tormentos dejó en claro que se puede hacer surf cantado y no perder la esencia del género durante el proceso.
El sábado los vientos volvieron a soplar con fuerza y llevaron olas sobre las costas de Palermo, olas que encontraron a los Tormentos dispuestos a bajarlas con estilo. Una banda que luego de haber tocado con Daddy O’Grande, líder de los Straitjackets y uno de los máximos referentes mundiales del género, y de ser catalogada como la mejor banda surf del mundo por Dave Pilgrim, guitarrista de los Satan’s Pilgrims, mantiene su perfil y renueva la escena a fuerza de la conjugación entre alegría y talento. Quizás porque, a fin de cuentas, como dijo di Paola, se divierten en el escenario. Y eso, claramente, se nota.
Deja un comentario.