
Tomás Aristimuño, detrás de su denominado y significativo “Verde Árbol” acaba de lanzar su primer disco compacto solista. Nunca mejor dicho “compacto”. A lo largo de los treinta y dos minutos que dura la obra, el músico logra concentrar un sin fin de estados que cubren las diferentes necesidades que cualquier sentido emotivo puede generarse al escuchar canciones.
Editado por Viento Azul, sello discográfico oda a la autogestión y al buen gusto, ya se consigue en las disquerías, así como ya están a la venta los tickets para la presentación en vivo del 24 de junio en Konex.
Los diez temas que conforman el disco, pasan uno sucesivamente sobre el otro con la fuerza interna de sus vientos del sur, así avanzan hasta transar con los cinco sentidos y penetrar desde la audición hasta la profundidad con la que uno domina su piel. Breves, colmados de intensidad, son una montaña rusa de emociones comandadas por las cuerdas vocales de Tomás Aristimuño, que lo hacen ser un buen domador de climas, armando y desarmando el aura como si todo fueran piezas que encajan perfectas. Pocas veces uno puede percibir la entrega y la pasión volcada en un disco, por lo general eso se transmite mucho en vivo; ésta es una de esas pocas veces en el que poner “play” te deja de cara con la entrega total del protagonista. Hay instantes que su respiración y sus silencios tragando el ser de la canción, suenan como nota musical, y ahí nomas el espíritu del arte toma su forma.
Al ritmo con el pestañear que la emoción agita frente un disco de éstas características, cuando aun se está saboreando las líneas iniciales de la poesía cruda que Tomás logra suavizar con su voz de pájaro, se disfrutan plenamente los arreglos delicados sobre guitarras que podrían ser la transgresión de noches flamencas, de valses, de góspel, de folk… de sueños y deseos donde las imágenes hacen a la música una atmósfera paralela de géneros donde la confesión es la protagonista. Es un disco libre, nocturno, sin embargo luminoso, quizás las visuales que la obra brinda son subjetivas (“no sirven las palabras, para ver” canta justamente en “Atardece”), pero claramente es una composición de tal magnitud artística que se reproducirá en diferentes momentos cotidianos de los días de todos los oyentes.
Muchos temas dentro de la escena en la que Tomás Aristimuño fue crujiendo y creciendo su arte, son conocidos. Venían de ser tocados en vivo con aquella banda preciosa que fue “Mañana en la batalla piensa en mí”, una banda que logro alcanzar su idealización máxima al quedarse en suspenso, y como todo lo que no transcurre, terminó cubriéndose de un manto de perfección. Sin embargo, Verde Árbol arremete con madurez y remonta las mismas canciones, en diferentes versiones, con un lucimiento de sus tonos que son religiosos. Así las viejas canciones quedaron coquetísimas al lado de las nuevas, amoldadas a lo largo de un disco que es aire puro para el amor en los tiempos del cólera, pero ojo, al amor desde el enamorarse de lo que somos, de lo que nos pasa, de los otros, de la libertad misma que nos conforma y deforma. No en vano la bienvenida a esta media hora musical, Tomas la inicia con “Marte” donde reza “los desterrados huimos aquí, para olvidarnos de las penas”.
En esa utopía que a veces puede ser el olvido, los temas que le siguen a “Marte” son un punto de encuentro, como bocanada renacentista, para culminar en el suspiro del minuto treinta dos como Ave Fénix y salir a la calle para contagiar el poder de creer: “por eso ruego que salga el sol, será la luna que tapa mi voz” (“Fin”). Es un disco que enamora por el erotismo que se comulga entre la ternura y la selva, Fito hablaría de naturaleza sangre, y pongámosle que así sea: paisaje, vínculos, secretos, encuentros, despedidas… todo girando, viviendo: “flores será al mediodía, florecerá al mediodía” (“Al mediodía”)
Es un “Verde árbol” plantado sobre las mejores tierras fértiles que los grandes maestros pueden conceder. Hay aprendizaje en el disco, influencias notorias que marcan un homenaje brillante casi sin querer y una jugada lírica de esas que se llevan todas las ovaciones en estadios llenos de cualquier lugar en el mundo, incluso en los potreros. La perfección del sentimiento, de lo que vive y crece en la panza nuestra, salida a flote en éste conjunto de canciones, agradece que toda la vida tenga música hoy.
En las bateas tienen un disco nuevo que aun cuando el cemento nos tape, “Verde Árbol” resultará fotosíntesis en estos tiempos de revoluciones culturales. Para los que venimos siguiéndolo de cerca, esta obra se hizo rogar, pero valió la pena la espera, y lo sigue valiendo bendiciendo lo que vendrá en su flamante carrera, y para los que decidimos seguir esperando mas de él. “Yo veo el amor crecer, crecer” augura en la ante última pieza, la denominadora del larga duración mas su seudónimo registrado, y desde el fundamentalismo de la belleza artística y humana, anhelamos que así sea.
“Verde Árbol” x Verde Árbol
“Realmente el camino al disco se dio como un proceso muy hermoso, relajado y natural, desde el momento que lo decidí hasta que llego fisicamente a casa. Venia tocando mis canciones hace tiempo, primero con MELBPEM y después sólo. Las canté millones de veces, las versioné, ya las conocía enteras y conocía que podía hacer en cada una y cuando estaba en el punto que ya no las aguantaba más mi hermano me dijo que lo grabáramos. Y ahí me hizo el click, me dio la confianza para hacer el disco. Ahorré, trabajé de otra cosa mucho, hasta el punto de enfermarme por eso, pero lo conseguí. Lo grabamos en los estudios ION en 3 días y se editó en el sello Viento Azul. Lisandro me pidió que siga componiendo canciones nuevas, así que fui con las viejas y unas diez más, y ahí quedaron todas juntas producidas por él.
Realmente fue mágico el momento, estar en ese templo con mis hermanos grabando mi primer disco era pura felicidad. Y ahora se sigue con la presentación, el 24 de junio lo presento en la sala B del Konex a las 23hs. Va a ser una noche de estreno con una banda de amigos encontrados y conectados, espacial y especialmente. Así que ahora voy por eso, no espero mucho más, pero sí ojala el disco acompañe el invierno”.
natalia foscarino
June 21st, 2011 el 12:01 pm
gracias en serio me taparon la boca con el prejuicio al ver tanto ultimamente de otro rock pense que ya no habria notas asi. gracias. estaba esperando esta nota por que habia leido que se habia hecho la critica y es como siempre viniendo de quien viene un noton!!!!!!!!!!! no tengo el disco todavia estoy esperando el viernes pero conociendo varios temas y conociendo en vivo como es lo que hace tomas aristimuño que ansiedad. recomiendo como publico y considerandome que tengo buen gusto para la musica que vayan a verlo. bueno eso, gracias =)))
natalia foscarino
June 21st, 2011 el 12:02 pm
no puedo firmar desde facebook da error, les aviso para que lo chequeen asi es mas comodo
esteban
June 21st, 2011 el 3:36 pm
sos la prensa flaca?
maxi
June 21st, 2011 el 4:15 pm
Con el disco viene un 38, una caja de rivtoril y la tarjeta de un psicologo. Vos elegis cual usar…..
Que lo pario……
jose
June 22nd, 2011 el 4:06 am
nena, no será mucho? cambiaste de fanatismo de un aristimuño a otro?
Tarántula
June 24th, 2011 el 5:30 am
Creo que hablo por el staff de rock.com.ar cuando digo que no me interesa.
Tarántula
June 24th, 2011 el 5:31 am
Esta música es siempre igual, loco.
LUCIANA
June 30th, 2011 el 6:57 pm
ME PASA IGUAL CON EL FACEBOOK,
ES BUENISIMO EL DISCO Y ASI FUE EL SHOW DEL KONEX.
FOTOS DEL VIERNES NO HAY??????
QUE ROMANTICA LA NOTA. GRACIAS
LUCIANA
June 30th, 2011 el 7:00 pm
Y QUE TIENE QUE VER SI LOS DOS SON DOS GENIOS?
QUE IMPORTA SI SON HERMANOS O AMIGOS O ENEMIGOS?
Y SI LAS NOTAS DE QUIEN SEA RESALTAN LO BUENO QUE SON UNO O OTRO?
QUE TONTERA LA MENTALIDAD DE LOS QUE ENTRAN Y FIRMAN ACA
miguel
July 25th, 2011 el 10:48 pm
barb si no fueras tan groupie tus notas serían un poquito menos fanáticas y más fáciles de leer. No le hacés bien a los artistas con este estilo
Lorena
July 26th, 2011 el 2:05 pm
¿Dónde se consigue el disco de Tomás si ando por México?
Florchuu Guzman
July 27th, 2011 el 12:44 am
lisandro es el hermando? o q parentesco tienen?