
Rock.com.ar viajó a Trelew para vivir desde adentro “Por partida triple”, el show con el que León recorre actualmente el país, y lo acompañó a visitar la muestra fotográfica “De Ushuaia a La Quiaca”.
“Ahora soy parte de esta ciudad, asique cuidémosla porque cada vez está mejor”, dice León Gieco luego de recibir la plaqueta de Huésped de Honor de Trelew, de manos de chicos con discapacidades.
Así arrancó el show “Por partida triple”, que sorprende por su propuesta totalizadora: “soy el único artista que participó del Cosquín Rock y también del Cosquín Folclore. El público no es tan distinto y fue un éxito grande. Entonces pensé que sería bueno transportar esos dos escenarios a cada escenario del país, y a la gente le gustó”.
León y su guitarra, flanqueado por dos pantallas. La primera parte es la más emotiva, en la cual resume su lucha de los últimos 40 años de vida artística.
No debe ser fácil ser León Gieco. A los casi 60 se lo nota más comprometido que nunca. La represión, los genocidas y la Argentina actual, como modelo mundial de la defensa por los Derechos Humanos. La integración de los pueblos latinoamericanos, el respeto por las diferencias y la identidad cultural, los ejes de la noche.
“Hombres de hierro”, “Carito”, “Sólo le pido a Dios”. A poco del Día de la Mujer, a ellas son dedicados esos momentos, con fotos de grandes mujeres que el propio Gieco pide que aplaudan en medio de su canto: desde Rigoberta Menchú hasta María Elena Walsh, pasando por Marilyn, Eva Perón, Mercedes Sosa y cerrando con la Madre Teresa.
También en las proyecciones: Charly García lo acompaña en “Los salieris…” y el video de “Los Orozco” sirve de marco para ese tema, perfectamente sincronizados.
De Ushuaia a la Quiaca lo marcó a fuego y esas imágenes sorprenden en las pantallas. Trelew tiene el curioso privilegio de recibir, además, a la muestra itinerante, que inaugurará la Escuela de Arte un par de días después, con la presencia del propio Gustavo Santaolalla.
Las Guitarras del Amor se suman a la segunda parte del show. Su repertorio folklórico se luce, junto a proyecciones de, por ejemplo, Don Atahualpa.
León invita a Andrés Giménez para hacer juntos “Cinco siglos igual”, dedicado a Evo Morales. Se suma luego el resto de los D-Mente y arranca la parte power del show: “La mamá de Jimmy”, “El ángel de la bicicleta”, “Pensar en nada” son algunos de los ejemplos sobre cómo reciclar canciones ya clásicas poniéndolas a punto para nuevas generaciones. Giménez & Cía lo contagian a León de una energía envidiable. La producción local está a la altura de las circunstancias, con un sonido de primer nivel.
Termina el show. León se sube a un auto y parte hacia un hotel céntrico. En el viaje, pregunta sobre la laguna Chiquichano (a orillas de la cual se armó el escenario), se interesa por la actualidad de la ciudad y comenta que la gira continuará todos los fines de semana de marzo, abril y mayo. Luego, viajará a Estados Unidos para grabar su nuevo disco.
Cuando llega al hotel, avisa que no cenará: está cansado después de todo un día que arrancó a las 5 de la mañana en el aeroparque porteño e incluyó su habitual bicicleteada de 20 kilómetros diarios. Los músicos y el equipo técnico averigua dónde salir a divertirse. Ahí sí, por primera vez, se notan las direrencias generacionales.
El sábado, la banda se levanta tarde. A las 14 salen en el micro violeta de “Mundo Alas” para las 24 horas de viaje que los separan de El Chaltén, la siguiente escala. Para esa hora, León ya había cumplido con su recorrida en bici, que lo ayuda a bajar la ansiedad y a mantenerse alejado del cigarrillo.
Gieco se queda en Trelew un día más, porque viajará en avión. Nadie lo obliga a visitar la muestra de fotos, pero el tipo accede ante la primera invitación y la recorre como si fuera la primera vez. Se saca fotos con todos, contesta preguntas y se lamenta de que no haya otros artistas que se animen a continuar esa obra que ellos iniciaron, más de veinticinco años atrás.
Esa noche sí, una cena con amigos. De regreso al hotel, a descansar. Al día siguiente comenzará el viaje hacia otra localidad, donde lo esperan con las mismas ganas y la expectativa de que haga lo de siempre: cantar los clásicos, no claudicar en su mensaje de resistencia, sacarse fotos con los fans, dar entrevistas.
No debe ser fácil ser León Gieco.
pendejitas_boluditas
March 8th, 2011 el 10:17 pm
siempre hay un motivo para decir gracias leon.
Danel
March 11th, 2011 el 3:07 am
Aguante Leon, un maestro de verdad. Gracias por todo!!!!