Banda de Turistas y Victoria Mil concretaron la presentación del año para ambas bandas, en Niceto Club.

foto: Josefina Schmipp

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Unos con 4 años de carrera y dos discos que los respaldan, el segundo y recientemente lanzado “El retorno” son una de las promesas del nuevo rock-pop argentino. Los otros que han presenciado la música en 3 décadas diferentes y visto la caída de muchos con un sonido incomparable y un disco que sale a luz a mediados de Febrero y se llamará “Muy Lejos”.

Banda de Turistas llevó Rock Beat Adolescente por las Américas todo el año pasado. Tienen miles de kilómetros recorridos, premios y alabanzas de artistas reconocidos y presentaciones en festivales tan grandes e importantes como el Vive Latino.

La crítica que recae en ellos, sobre todo de parte de sus congéneres argentinos, es de no lograr en la escena lo mismo que en el disco. Si esa fue la impresión, es hora de darse otra vuelta por un show de los Turistas, porque los chicos que promedian los 21 años maduraron el escenario de una manera espectacular, no se los ve acartonados, se ponen a bailar, se nota que BDT disfruta de lo que hace y además nos traen la fuerza de “El Retorno” está ahí, surge en cada canción como en “La Traición de Helena” y “Lo Comandas”. Prolijidad y experimentación en un mismo plato, definitivamente hay que volverlos a ver.

foto: Josefina Schmipp

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Victoria Mil se formó en 1996 con el nombre de Victoria Abril. Dos de sus integrantes Miguel Castro (voz y sintetizador) y Julián Della Paolera (guitarra y voz) estuvieron siempre. Ahora a pasitos del lanzamiento de su tercer disco con la misma formación (que completan Leonardo Santos: batería Sebastián Velázquez: bajo) y el octavo en su carrera, VMIL dice encontrarse en un momento donde cada vez les cuesta menos hacer discos y tienen mucha estabilidad emocional, eso que nos quitan cuando tocan.

Entonces Miguel sale al escenario y se siente así: es rock, es electrónico es un trip elegante, distorsionado y nebular. Primero nos envuelven en soporíferas elevaciones como en –”G-13″ y “El Oro” después nos despiertan de la languidez psicodélica en canciones como “Intelligent” y “Cambiar” y así nos mantienen en una vorágine de elevación y ensueño hasta irnos con una premisa (¿o una promesa?) “Me voy a dormir, o me voy a morir. Me voy a dormir o me voy a dormir ¡Flash!”.

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