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Historia del Rock en Argentina
de Marcelo Fernández Bitar
1983
Tengo un rocanrol en mi cabeza
El 9 y 10 de abril, Riff (con su nuevo invitado especial, Danny Peyronel) llena el estadio Obras. A la salida del recital ocurren un par de incidentes violentos que se pueden relacionar directamente con los problemas que tienen Charly (en Rosario) y Nito y Celeste (en Tucumán). La causa común fue un pequeño grupo de gente ocasionando disturbios, sumado a una información entregada a los diarios inflando -o incluso inventando- hechos inexistentes. En una conferencia de prensa realizada especialmente para aclarar que pasó, Charly afirmó que "Sin lugar a dudas, el rock dice muchas cosas y la convocatoria juvenil que posee puede molestar a algunos sectores... Todavía no tenemos claro cuáles son esos sectores, pero sí somos conscientes que la campaña contra el rock existe".
Este mes llena Obras un artista cada vez más popular: Rubén Rada (con el slogan "La cosa se puso negra", y en su mejor momento, grabando material para un disco en vivo). Los restantes Obras de abril fueron los de Raúl Porchetto (el 16) y Pastoral (el 30). Con este concierto, Pastoral confirma su vuelta con un pie en la música de los ochenta, duran muy poco porque un accidente impide que "los pastores" continúen: al mes siguiente, en un accidente automovilístico, muere Alejandro De Michele.
Siguiendo con una dinámica similar a la del año anterior, los recitales en teatros y estadios van dándole forma a la escena local. El 13 y 14 de mayo, tras un evento similar en Rosario, se organiza en Obras "El Rosariazo", nucleando a los músicos de Rosarios, desde el pionero Litto Nebbia hasta el popular Juan Carlos Baglietto. Además, estuvieron Silvina Garré, Jorge Fandermole (ya ambos con contrato para grabar), Lalo de los Santos (cantando su himno "Tema de Rosario"), Adrián Abonizio y el grupo Boulevard (con Fabián Gallardo al frente). Este recital y el disco doble grabado en vivo, institucionalizan -de alguna manera- la veta rosarina como nuevo bloque de música nacional.
En junio, tras 8 años de ausencia, vuelve a pisar Argentina Juan Manuel Serrat. Se activa una verdadera euforia alrededor de sus recitales en el Luna Park, y la escena cumbre es la insólita cola de varias cuadras para comprar las entradas. El público joven -con bases en el rock- se acopla al público estrictamente serratino.
Los Abuelos de la Nada llenan un Obras el 4, y David Lebón hace lo mismo en dos funciones. Una semana después, bajo el slogan "La espera terminó" y en el marco de un diseño escenográfico de Juan Lepes, Alejandro Lerner establece su gran convocatoria al llenar dos funciones de Obras. A fin de mes, promocionando su LP debut, Púrpura se une a los grupos que "hicieron un Obras".
A esta altura del año, se rompe la hegemonía editorial que disfrutaba la revista Pelo desde que dejó de salir Expreso Imaginario a fines de año pasado. Aparecen tres proyectos, todos asomando tímidamente con una tirada pequeña. Con formato tabloide, sale El Juglar Contemporáneo (dirigida y hacha casi íntegramente por Horacio Casbarien); tira tres números y en octubre -asediada por los costos de impresión y cercenada por la poca publicidad- desaparece sin pena ni gloria. Con un pie en lo subte y tirando fuerte por salir, aparece Tren de Carga (dirigida por Sergio Marchi y Eduardo de la Puente), brindando una visión joven y desprejuiciada del rock. Esta revista sigue casi un año, desapareciendo de los kioscos por la misma razón que El Juglar Contemporáneo: falta de buen auspicio publicitario y altos costos de imprenta, lo que implicaba jugarse el futuro de la revista en las ventas de cada número. También aparece un cancionero, Cantarock, cuyo acierto fue publicitar canciones de rock nacional junto con los acordes correspondientes para tocar en guitarra. Cada número se dedicaba a un reportaje histórico a los grandes popes, y de a poco fue creciendo en cantidad de páginas, agregándole al gancho de las canciones una buena cantidad de información y cobertura periodística. Gracias a la originalidad de su propuesta (y el aval de las columnas de Pipo Lernoud y Miguel Grinberg), la revista se establece con una venta que llega a un pico en 1984 con 40 mil ejemplares de tirada. Para entrar en el mismo mercado, al poco tiempo aparece Toco y Canto (de editorial Magendra), con el agregado de incluir artistas extranjeros y capitalizando los sucesivos furores de Michael Jackson y Duran Duran.
Una revista que representa un espacio nuevo es Cerdos & Peces, que comenzó apareciendo como pliegue central de "El Porteño" con temas tan alternativos como marginales (incluso el rock). En abril de 1984 sale a la calle como revista independiente, con cuatro tapas sucesivas que muestran punks, policías ("El ejército de la noche"), gays, y un desnudo de Priliano Pueyrredón. ¿Un ejemplo de las notas? Matadero Borda, Droga ("Venenos para volar"), Escuelas ("Que nadie piense"), Lepra, Proceso al rock., los Anarcos... y otras que enseguida causaron la ira ciega de los sectores más intolerantes de la comunidad. Un juicio tras otro y la decisión de dejar trunco el proyecto. Sin embargo, con el tiempo, todas las acusaciones de obscenidad y apologías varias terminaron en la nada, la revista fue librada de toda culpa, y volvió a la carga en octubre de 1986. Como bien apuntó su director y alma mater Enrique Symns en la primera editorial de la nueva etapa, "Primera lección: no hay que abandonar el espacio conquistado. Segunda lección: ser inmoral, drogadicto, anarquista, puto, marginal hoy es ser frívolo. (Por eso). Estamos convencidos que no volvemos. Vamos".
Otros medios escritos que lentamente le ceden un mayor espacio al rock son los diarios. Primero fue "Tiempo Argentino" con su suplemento "Tiempo joven"; luego llegaron las notas en La Razón, y (ya rondando 1986) el "Suplemento Sí" del Clarín. . Y a la saga, como siempre en lo que respecta a innovaciones, La Nación también decidió dedicarle una pequeña sección semanal al rock. La tónica preponderante en todos estos medios es llegar a un punto medio entre la información para un público especializado y los lectores neófitos, ajenos a la música joven. Un dato importante para tener en cuenta es que el diario Clarín aumenta considerablemente sus ventas (¡y no hablar del "readership" en los colegios secundarios!) los días viernes, cuando aparece el "Suple".
A mediados de año, algunos músicos empiezan a salir del país, por ejemplo el cantante Marcelo San Juan triunfa en el Festival de la Canción de Iquitos, Perú, con el tema "Importancia", de Fernando Porta.
Otros deciden ir a Estados Unidos para grabar con todas las posibilidades técnicas: Miguel Cantilo -tras el éxito de Pedro y Pablo- registra nuevas versiones de sus hits con vistas a una edición por toda Latinoamérica. Junto a cesionistas como Steve Gadd y Frank guardia". Charly García también decide viajar, vivir un tiempo en Nueva York y de paso grabar un álbum que sorprenderá ja todos y cambiará el sonido y el enfoque de muchas bandas; se trata de "Clics modernos". Pero antes de partir Charly apadrinó a un grupo que pegaba fuerte en el circuito underground: Los Twist. En un fin de semana (29 horas de grabación) le dan forma al disco que pegará fuerte todo el verano siguiente.
"Era un sábado a la noche, tenía plata y hacía calor,
me dije, 'Viejo, aprovechá, sos joven',
y me fui al cine a ver una de terror,
salí ala calle, pagué un taxi y me fui por ahí.
Bajé en Sarmiento y Esmeralda,
compré un paquete de pastillas Renomé,
en eso siento que un señor me llama,
al darme vuelta me di cuenta que eran seis:
muy bien peinados, muy bien vestidos y con un ford verde.
Pensé que se trataba de cieguitos:
anteojos negros usaban los seis.
Al llegar me dijeron, 'Buenas noches, ødónde trabaja,
dónde vive, usted quién es?'
Acto seguido me invitaron a subir al Ford.
Llegamos a un edificio, y comportándose con toda corrección,
me sometieron a un breve interrogatorio
que duró casi cuatro horas y fracción..
Se hizo my tarde, dijeron, 'No hay colectivos,
quédese, por favor'.
A los tres días de vivir con ello,
de muy buen modo me dijeron, '¡Váyase!'
Me devolvieron mis cordones y mi cinto,
los tenían ellos, no les pregunté por qué.
Cuando salía me prometieron, lo aseguraron,
lo repitieron: 'Nos volveremos a ver'?.
(Pensé que se trataba se cieguitos, Los Twist).
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