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Historia del Rock en Argentina
de Marcelo Fernández Bitar
1986
Pronta entrega
Siguiendo con la buena costumbre de organizar festivales, a principios de año la provincia de Córdoba realizó dos encuentros: el Festival de La Falda y el Chateau Rock. El primero fue el 9 y 12 de enero, en el Anfiteatro Municipal de La Falda, y la programación tuvo la característica de agrupar a los artistas de acuerdo a su estilo o a un público en común Así, el jueves 9 fue irónicamente denominado "el día de la protesta", con Miguel Cantilo, Jorge Fandermole, Juan Carlos Baglietto, Alejandro Lerner, y Nacha Guevara (por primera vez en un ambiente de este tipo, aprovechando una banda y una imagen de ribetes rockeros). El viernes 10 fue "el día hippie", con la presencia de la solista Inés García, Claudia Puyó, Fito Páez, Luis Alberto Spinetta (apadrinando a Sergio Fernández dentro de su set), y León Gieco. El sábado 11 fue "el día moderno", dado que tocaron metrópoli (una semana después de una sorprendente presentación en el Bauen), La Torre, GIT, Soda Stereo, Miguel Mateos (haciendo sólo tres temas porque Zas estaba en plena época de cambios de formación), Y Virus )que cerró el día haciendo "Carolina" junto a Calamaro y Charly). El último día -siguiendo con las ironías de entrecasa- fue "el día psicobolche", porque estuvieron Posdata, Los Trovadores, Litto Nebbia, Lalo de los Santos (cuya presentación fue injustamente boicoteada por Piero y su productor), Piero, y Antonio Tarragó Ros. La asistencia del público fue pareja durante todo el festival, promediando las 8000 personas por noche, aunque debido a la cantidad de colados no se puede concluir que eso redundó en un éxito económico. A diferencia de otros años, el público escuchó con bastante tranquilidad y respeto a los grupos, que en general presentaron shows muy ajustados ("profesionales" dijeron algunos, "asépticos" opinaron otros) e integrados por sus temas más conocidos. También hubo artistas nuevos dispersos a lo largo de la programación, por ejemplo Analía y los Accesorios, MPA, Señor Mordaz, Bandido, Alioth, Ariel Borda, Aída Albert, y el Grupo Vocal Estilo.
La segunda edición del Chateau Rock tuvo como protagonistas a la mayoría de los artistas "del momento" y a muchos grupos nuevos. Participaron GIT (llevándose una de la mayores ovaciones y anticipando la extraordinaria popularidad nacional de mediados de año en adelante), Sumo, Virus, David Lebón, Riff, Los Violadores, Soda Stereo, Rubén Goldín, Fabiana Cantilo, La Torre, Fito Páez, y Juan Carlos Baglietto. Además estuvieron el cubano Santiago Feliú y los brasileños de Blitz, Raíz Da Pedra y Os Paralamas Do Sucesso. Y por el Interior (prácticamente relegado ante la hegemonía porteña) aparecieron Garaje, Sergio Tiraboschi, Ciempies, Identikit, Tschopp-Varak, La Naranja, Corte y Confección, Tamboor, Ariel Borda, La Legión, Carlos Piano, y Los Músicos del Centro. Paralelamente al festival en sí, hubo "Clínica musicales" a cargo de Pedro Aznar, Roberto Tschopp, Julián "Pelusa" Navarro, Amado Cesar Caniza, y Alfredo Castro.
De vuelta en Buenos Aires, los hechos principales eran los recitales gratuitos en Barrancas de Belgrano, donde -ante unas 10 mil personas- actuaron sucesivamente cada fin de semana Marilina, Lerner, Fito, Lebón, Baglietto, y un impresionante Spinetta sólo con su guitarra bajo una noche poéticamente estrellada. En Shams sonaba la música de Gary Burton, mientras dos artistas grababan algunos temas n portugués. Por un lado, Sandra Mihanovich con el material de su LP "Como la primera vez" (que no llegó a terminarse ni editarse), y por otro lado Litto Nebbia haciendo otra versión de su disco "En Brasil, aquí y ahora" (que se lanzó en Brasil como "O segredo da vida").
El verano encontró a muchos artistas recorriendo la costa Atlántica sin la intensidad de otros años. Algunos grupos de convocatoria masiva tocaron poco pero ante miles de espectadores, como Miguel Mateos/Zas en mar del Plata (12 mil personas), y los que más rabearon fueron Soda Stereo y El Trío Vitale/Baraj/González, quienes además vendieron la envidiable cifra de 30 mil placas de su primer álbum, todo un récord para las producciones independientes. Por las radios no cesaba de sonar "Mensajes en la radio" del maxi de Mateos/Zas, y en las disquerías aparecían las re-ediciones del sello Microfón (Sui Generis, Pescado Rabioso y otros).
Una tarde, la Plaza de Mayo encontró un Charly García hablando en inglés y tocando para las cámaras de un famoso noticiero estadounidense que estaba haciendo un informe especial sobre Argentina (y que irónicamente se preocupó por darle a la música joven un espacio que aún escatiman los medios locales). Allí, Charly hizo debutar su nueva banda, formada por Calamaro y tres músicos de Fricción: Richard Coleman, Cristián Basso y Fernando Samalea. Días después se dirigió con ellos a Chile, para volver en marzo y presentar en Paladium (junto a Pedro Aznar y el baterista Casey Scheverrell) el material de "Tango".
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