En Santa Fe, más precisamente en Cañada Rosquín, Raúl Alberto León Gieco se acopla al grupo local Los Moscos, integrado por pibes que se reunían los fines de semana. Hacían temas de los discos que podían conseguir, como los del Spencer Davis Group (que tenía el atractivo especial de contar con la voz de Steve Winwood, de apenas de 15 años). Todo se conseguía por medio de algún conocido que iba una vez por mes a Buenos Aires, y otro que les acercaba la Pinap desde Rosario. En aquello del “Rey de los animales”-, trabajaba en el bar de un club hasta las once de la noche, y de ahí se iba a ensayar hasta las cinco de la mañana. Como el poco tiempo tuvieron problemas con los vecinos (por el ruido), el comisario los intimó con llevarse los equipos si seguían molestando. Así que optaron por ensayar en el sótano que había bajo la habitación del guitarrista.

Cuando estaba en tercer año, la profesora le preguntó a León que iba a hacer después del secundario… y él contestó que “Yo me voy a hacer famoso en Buenos Aires”.