$theTitle=wp_title(" - ", false); if($theTitle != "") { ?>

En La Plata ya está la denominada Cofradía de la Flor Solar, una comunidad que se centró en una gran casona cerca de la entrada de la ciudad. En las seis habitaciones convivía gente como Ricardo “Mono” Cohen (Rocambole), Kubero Díaz, Morci Requena, Manija, Pascua y Néstor Qandi. La casa es un lugar de encuentro para músicos y poetas, y de ahí surge la banda que en 1970 editará un LP por RCA.
La historia de los Cófrades empieza en 1966, consecuencia de Manuel Manolo López Blanco, profesor de estética en la escuela de Bellas Artes de La Plata. Por entonces intervienen las facultades, por lo que comienzan a dar clases en forma paralela y aparece la iniciativa de auto-abastecerse y crear una comunidad. Insólitamente, la gente los apoya, pueden canjear sus artesanías en la ciudad, y los visitan con vinos y especias de regalo. En el verano del ’69 muere López Blanco, pero las clases continúan con sus “Notas para una introducción a la estética” y con la ayuda de amigos que les brindan clases semanales, como el musicólogo Enrique Gerardi y el pintor Luis Felipe Noé (además del crucial libro “Antiestética”).
También en La Plata forman un grupo los hermanos Beilinson (entre ellos Guillermo, actual director de cine; y Skay, guitarrista de Los Redonditos de Ricota). Hacían covers de grupos de rock y blues junto a gente como Isaac Isa Portugheis. Los hermanos Beilinson habían estado estudiando en París a principios de año y -por supuesto- se meten en el medio de todo “el mayo francés”. Los deportan a Londres, donde a las nuevas ideas le suman elementos para arrancar con todo en La Plata: guitarras y amplificadores de primera calidad, e infinidad de discos, entre otras yerbas. Después de un tiempo, terminarán uniéndose con gente de La Cofradía para todo tipo de experiencias vitales.
En otra zona, en Ciudad Jardín, Gustavo Santaolalla logra hacer contacto con Ricardo Kleinman y éste le dice que The Crows suenan bien, pero que deberían cantar en castellano. Inicialmente, a Gustavo esto le parece algo berreta, pero cuando escucha el “Tema de Pototo” por la radio, termina de convencerse. Hace otra prueba, esta vez ante el productor Fernando Falcón (socio de Kleinman), a quien le gustan los temas en inglés, pero también pide algo en castellano. Gustavo toma la guitarra y le canta “Canción para una mujer” y otras. Falcón les da el ansiado OK para grabar. Con arreglos de Alchourrón -bajo indicaciones de Gustavo- registran “Lo veo en tus ojos” y “Canción para una mujer”. Empiezan a sonar por la radio y salen los primeros shows, aunque bajo un nuevo nombre sugerido por Kleinman, Arco Iris.
Este blog está basado en el libro "Historia del Rock en Argentina", escrito por el periodista Marcelo Fernández Bitar.
Deja un comentario.