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De a poco empieza a editarse más discos: Litto Nebbia saca su primer trabajo solista, que coincide con el estreno de la película “El extraño de pelo largo”, de Enrique Carreras, donde Litto aparece junto a la modelo Liliana Caldini, y donde presenta sus canciones (que integran dicho LP): “Rosemary”, “Mujer de los 1000 días”, “Lo que te falta es amor”, “Deja que conozca el mundo de hoy” y “No crean que aquí termina”.
Moris, gracias a Mandioca, saca a relucir sus “Treinta minutos de vida”, grabado entre 1967 y 1970, con secretos de grabación propios de los Beatles. Por ejemplo, en “Pato trabaja en una carnicería”, Javier Martínez está dando golpecitos con una pinza mientras hace un ruido constante con un cepillo de ropa pasado sobre un papel. El “Piano de Olivos” es un experimento especial: se trata de dos tomas idénticas de Moris tocando el piano de su casa en Olivos, pero al realizar la mezcla las cintas se copiaron con un desfasaje y luego agregaron el sonido de una guitarra con wah-wah. Entre los apuntes originales de Moris para la edición de LP se leía, en un estilo de escritura automática, lo siguiente:
“Escúchame entre el ruido: poniendo los dedos en el Re, recordando viejos LP, empieza la música y se pegan las palabras a los acordes. Cerrando los ojos después me senté y Javier se quedó mirándome fijo a los ojos, y dijo, “Cántalo otra vez que es tu universo”.
Juan, el noble caballero: Mark Twain se pone la armadura a orillas del Missisippi y yo le cambio una letra por una música. Vuelvo a ser lo que era de chico y me río de mí mismo aunque me veo alguien con barba que no sabe cómo vivir en la ciudad. Ayer conseguí un baterista para que toque conmigo el martes, y eso que es amigo. Hace rato que la arena es allá y no puedo ir, porque Pipo tiene que aprender a tocar la guitarra. Me gusta imitar el balido de las ovejas sin guitarra. Hoy tendría que lavar los platos porque salí apurado y dejé todo sucio. Hoy miro la cara de Moris y parece un chico ojeroso de doce años. Ahora canto en falsete, después de aprender en La Perla del Once con Litto. La música del Universo no debe ser destruida, øo sí? No importa. En algún lugar quedará una trompeta oxidada.
El oso: en un departamento de Almagro alguien me pidió una canción para chicos. Agarré la guitarra y me puse a jugar con el Do Mayor. La letra salió como un tiro y nunca sabré cómo ni porqué… después la canté por primera vez y lloré.”
“Yo vivía en el bosque muy contento,
caminaba, caminaba sin parar.
Las mañanas y las tardes eran mías,
por la noche me tiraba a descansar.
Pero un día vino el hombre con sus jaulas,
me encerró y me llevó a la ciudad.
En el circo me enseñaron las piruetas,
y así yo perdí mi amada libertad.
‘Conformate’, me decía un tigre viejo,
‘nunca el techo y la comida ha de faltar,
sólo exigen que hagamos las piruetas
y a los niños podamos alegrar’.
Han pasado cuatro años de esta vida,
con el circo recorrí el mundo así.
Pero nunca pude olvidarme del todo,
de mis bosques, de mis tardes y de mí.
Ahora piso yo el suelo de mi bosque,
otra vez el verde de la libertad.
Estoy viejo, pero las tardes son mías,
vuelvo al bosque, estoy contento de verdad”.
(El oso, Moris)
También salen los LP de Manal y Vox Dei (“Caliente”), ambos de Mandioca, que de a poco va tornando realidad el sueño de Jorge Alvarez de monopolizar el rock local. La razón por la cual Tanguito no grabó nada en esta época es simplemente porque aún dependía del viejo contrato con RCA, con quienes sólo grabó dos temas. Simultáneamente aparece una recopilación (“Pidamos peras a Mandioca”) que incluye un tema de Moris conocido por un verdadera transmisión oral, al ser típico tema cantado en plazas y reuniones: Muchacho.
“Muchachos, pronto amanece,
y que sabor a tango antiguo que me larga la ciudad.
Amaneceres con taxis, colectivos de paseo,
y ese viento frío y nuevo que mañana no estará;
Muchachos, pronto amanece,
y el verano está escondido detrás de algún edificio,
y tu cama está vacía, y tu casa está dormida,
ya no sabe de tus noches, de tu vida en las esquinas.
Muchachos, pronto amanece,
y el día no espera a nadie, y crece como un niño,
hasta el atardecer.
Volverá el verano pronto y las noches serán tuyas,
de esa vida que sólo tu conoces.
Muchachos, pronto amanecerá, pronto amanecerá…”
A pesar de tantas ediciones que vendieron bien, Mandioca era un pequeño caos financiero, y a mediados de 1970 finalmente desaparecerá. Jorge Alvarez colocará sus artistas en compañías como Dick-Jockey, Music-Hall, y Microfón (vía el sello independiente Talent). En estos días, Jorge Alvarez también protagoniza a “M”, el protagonista principal de una película que jamás se estrenó,”….”, de Edgardo Cozarinsky. La película se considera pionera en cuanto a tratar abiertamente el tema de la homosexualidad, y hay tres secuencias claves: las miradas de “M” a un hombre (Cozarinsky) en un baño; el cruce de miradas con un joven (Pedro Pujó) en un subte; y el final, cuando el protagonista es “sodomizado” por un desconocido (Clao Villanueva).
Este blog está basado en el libro "Historia del Rock en Argentina", escrito por el periodista Marcelo Fernández Bitar.
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