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Con puntual periodicidad, en noviembre se organiza B.A. Rock III, pero no en el Velódromo sino en Chacarita, en un terreno baldío en club Argentinos Juniors. Lo más importante de esta edición es que allí se filmó la película “Hasta que se ponga el sol”, de Aníbal Uset. Por la pantalla también desfilan escenas de “La semana de Pescado Rabioso” y se ve a Spinetta salir a escena con una baliza pegada sobre la espalda. Eso se debió a una pasión propia de Robertone, quien antes de probar sonido solía llenar el escenario con infinidad de peceras de luces y efectos varios. En una función que no se filmó, cubrieron el stage con tortas de la confitería Duna, y el recital terminó al mejor estilo Los Tres Chiflados. “Hasta que se ponga el sol” también tiene tomas de Vox Dei en una iglesia, y un gag fellinesco de La Pesada. Lo demás transcurre entre Color Humano, Arco Iris, Claudio Gabis, León Gieco, Gabriela (única mujer del rock), y un debut especial; Sui Generis con “Canción para mi muerte”. Por entonces, el dúo no era muy conocido, y su presencia en la película se debe pura y exclusivamente a la tenaz insistencia de Pierre Bayona, quien al final le gana al director y al Alfredo Olivera por cansancio.
¿Qué más pasó a fin de año? Se organizaron las sesiones del ciclo “Rock Centro” (coordinadas por Oscar López y Miguel Grinberg), en el cine Studio y los teatros Olimpia y Odeón, con Moris, Pescado Rabioso, Pappo’s Blues y Jorge Pinchevsky. Por otra parte Roque Narvaja ya había empezado su carrera solista. Grabaron y pasaron al olvido los integrantes de Pacífico, un exquisito trío acústico por donde pasó Eduardo Dylan Martí (compositor junto a Spinetta de “Quedándote o yéndote”" y un excelente fotógrafo). Arco Iris terminó de componer la ópera “Sudamérica, o el regreso a la Aurora”, resultado del interés de Gustavo por el folklore americano (incluso hizo un viaje por el norte del país tras conocer a Leda Valladares). El argumento de la ópera no debe tomarse exclusivamente como un cuento: tiene varias lecturas y puede ser una obra mística y política ala vez. A fin de año la tenían ensayada y querían presentarla en vivo, pero a raíz de los incidentes de La Pesada en el Luna Park, nadie quería alquilarles una sala. En ese momento surge -casualmente- un contrato para un show en el estadio River Plate, y deciden aprovecharlo para presentar allí la ópera. Junto al especialista en audiovisuales Eduardo Debrien complementan el espectáculo con diapositivas especiales. Luego fueron a Uruguay, a algunas ciudades del Interior, grabaron el disco, y lo presentaron nuevamente en una función trasnoche del teatro Opera, ante más de tres mil personas.
“Algo se está gestando, lo siento al respirar,
es como un viento nuevo que en mí comienza a hablar.
De pronto en el planeta va quedando un lugar
donde los hombre podrán seguir creciendo en paz.
Con su selva y su pampa, y su cordillera,
el nuevo continente pronto va a despertar.
Quizás los nuevos Incas, quizás la nueva luz,
la hora prometida pronto va a comenzar.
Sudamérica, Sudamérica!
Sin personalidades, sin armas ni color,
es como un sentimiento, es como un nuevo sol”.
Este blog está basado en el libro "Historia del Rock en Argentina", escrito por el periodista Marcelo Fernández Bitar.
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