A principios de año, Pedro Aznar recibe un llamado del Mono Fontana, quien lo felicita por ser el nuevo bajista de Pat Metheny. Sine entender nada, Pedro le pregunta qué pasa y se entera que había escuchado el cassette que le dio en Río, y que quería ponerse en contacto con él. Este es su primer paso hacia concretar un sueño que parecía inalcanzable: tocar en el grupo de Pat Metheny. El trabajo de Pedro, al margen de Seru, se ve por primera vez en la obra que se Los Teatros de San Telmo: “Leny blues”, de Robertino Granados, con músicos de Aznar y Spinetta, y ambientación de Emilio del Guercio.

También al margen de las actividades de Seru Girán, poco después de los recitales de Carnavales (un exitoso Obras compartido con Nito Mestre y Luis Alberto Spinetta), Charly García también se dio un gusto: tocar junto a Gilberto Gil en Obras, los días 8, 9 y 10 de mayo. El proyecto inicial era hacer dos sets separados y terminar tocando juntos, pero en la práctica se trató de un recital de Gilberto con el aditamento de Charly haciendo apenas un puñado de temas (como “No te dejes desanimar”, “Cinema verité” y “En la vereda del sol”).

El siguiente paso de Seru Girán fue grabar “Peperina”, que presentaron ante más de 10 mil personas en Obras en septiembre. Para coronar el año, del 25 al 27 de diciembre colmaron el teatro Coliseo actuando con un grupo femenino bien underground: las Bay Biscuit, lideradas por Cassandra Barbero y Viviana Tallas. Por ese exótico grupo también pasaron Diana Nylon, Isabel de Sebastián, Hilda Lizarazu y Fabiana Cantilo. Coincidiendo con la ideología Kirsch de las Bay Biscuit y ambientada en el pop de los ’60, el 30 de diciembre se hizo el espectáculo “Ring Club” en el Auditorio Buenos Aires, con gran parte del underground porteño: los músicos de Suéter, Los Abuelos de la Nada (con el alma mater del show; Dany Melingo), los inefables Hermanos Clavel, Fontova y otros.

Para cerrar el año, Seru Girán tocó en el estadio Franzini de Montevideo ante 15 mil personas que acudieron a la unión de Sui Generis. Charly y Nito aprovecharon la convocatoria de Sui para presentar sus grupos, propuesta que iba a repetirse en Chile y en Argentina, pero que no se repitió porque a Charly le incomodaba seguir adelante con “el fantasma” de Sui Generis, aunque apenas se trataba de hacer un par de temas junto a Nito.