Los Fabulosos Cadillacs se negaron a tocar en Obras, cuando apenas tenían un solo disco editado, debido a que el show era organizado por la Juventud Radical. Ese partido político había firmado recientemente la Obediencia Debida, una ley que perdonaba a los militares que habían cometido violanciones a los Derechos Humanos. Del episodio nació “Yo no me sentaría a tu mesa”.

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