Todos los días como domingo
Anfitrionas que te reciben como hadas madrinas con toda la calidez del hogar soñado, son las que han roto el mito y le han quitado trabajo a los 0800 en lo que se reconoce como la hora recurrente del suicidio, al menos un domingo al mes. Ese séptimo día que no nos es muy fácil de llevar ya sea por resaca, por aburrimiento, por angustias, o lo que sea… ellas llueva, truene, caiga el cielo en millones de rayos o las temperaturas hagan arder la vida, siguen con su horno cocinando exquisiteces y además, te dejan a mano shows acústicos y mucha ropa para ver, probarse y llevarse a casa. En tiempos modernos, con tanto delivery y fast food, festejemos volver al abrazo de mama pero sin sus sermones, entre amigos y baile que se pasan atardeceres completamente mágicos y de fácil llegada a todos. Te contamos que es “FESTITe” y anda domesticando los antojos que surjan en esta nota para el 15 de noviembre que se viene el próximo.

Flor Monfort, Juli Mortati, Maga Etchebarne, María Bernardello y Johanna Braña son las pequeñas paridoras compulsivas de proyectos que se llenan de colores por donde se los mire. A esto hay que sumarle sabor, voces agradables y buenos sonidos, en la magia que aun queda en esos barrios que tienen mucho mas que empedrado, plazas, calles angostas y horarios de siesta. Floresta se convierte en el paréntesis ideal para bajar la velocidad pero no quedarse en pausa, para hacer una buena limpieza del fin de semana pero no quedarse con ganas de nada. Johana al respecto nos acerca la escena: “Estamos en un PH, con pastito al fondo y calor de hogar, y hay mucha variedad para que todos lo sientan así, un hogar: muffins, budines, tortas, te de jengibre y cardamomo, limonada, y whisky. Todo es súper casero, los hacemos nosotras” Las chicas no le temen a las altas temperaturas que se aproximan ni a la humedad y así las manos se ponen a obrar no solo lo que preparan sino lo que rodea a eso, como un ritual.

Tiene origen de ritual, de hecho. Empezó de un modo tan natural y con tanto amiguismo, que quizás desde ahí se explica lo espontáneo y familiar que resulta mas allá de lo multitudinario que se fue haciendo, no por que en el PH entren cien mil personas pero sí por ser una gran merienda para ver como va subiendo hasta caer el sol y extenderlo hasta que los cuerpos, los que muevan o no las caderas con algún ritmo de fondo, tengan ganas de permanecer. Como todo cuento, había una vez… “Todo comenzó juntándonos nosotras a tomar el té en nuestras casas. Boedo, Adrogué, Once… mucho barrio en nosotras porque allí crecimos, vivimos y así somos. Y resulta que después de tomar el té, comer chocolates y hablar de la nueva generación literaria y artística, nos encontrábamos casi sin querer jugando con la ropa de María (que es la que se puede ver y comprar los domingos que nos juntamos) y bueno… como niñas saqueando el placard de las madres nuestras tardes de te terminaban con perlas colgadas, zapatos, ropa desparramada y sacándonos fotos con una pocket automática, y de esas tantas tardes compartidas salió el FESTITé”.

Funciona bien, todo está en su exacto lugar de desorden para sentirse cómodo, más que en casa en algunos momentos, y mientras algunos en la ciudad gritan goles, acá otros se silencian con la boca llena de ricuras mientras escuchan a diferentes artistas leyendo sus poesías o de otros, diferentes lecturas que también congenian con presentaciones de novela, y siempre la música en formato vivo – acústico como para que el atardecer no se asuste y acompañe con buen aura la velada. Floresta tiene otro espacio más para que la cultura no sea un sin techo que divague por nuestros rincones hasta exiliarse del alcance de todos.
Lo mejor resulta que luego se terminan haciendo grandes zapadas aliados a lo casual que resulta cada domingo, al punto tal que “nosotras mismas nos vamos sorprendiendo, está todo tan poco planeado lo que ocurre una vez que estamos allí más allá de todo lo que se organiza, que luego realmente hay algo que sucede que se va de nosotras y fluye, puede ser que todo tenga que ver con el clima realmente hogareño, con cero poses y con la total sensación de estar en casa, pero todo resulta ser nuevo en cada cita dominguera.”
“La cita dominguera” que se viene es el 15 de noviembre, se están terminando de ultimar los detalles para saber quienes tocarán y leerán para que no se pierda el mimo al espíritu, el volver a lo más sincero y rústico, el no temer ir por los barrios y volver a que no sea sorpresa ver casas con puertas abiertas, gente alegre comiendo lo hecho por las propias manos y que las fotos sean lo que son: captar un momento sin piedad ni beneficio que da la digitalización, y aun más con las luces que quedan después de tanto intercambio de energía. Johana termina contándonos “todas venimos de áreas ‘parecidas pero distintas’ y creo q eso genera esta magia que nos hace sorprender con este combo fantástico”. Y debe ser así, porque si la inspiración necesita un fondo para poder subir y bajar, correr por los costados y elevarse a su máxima expresión, tambié
n necesita la diversidad y la variedad que abre la mente con tanto ímpetu que termina dejando los espacios para que las emociones se acomoden y desacomoden, por que desde chicos sabemos que no hay nada mas divertido que desordenar y lo bien que encontramos todo en esos amontonamientos de ropa, juguetes… mas grande de textos, de anotaciones, de libros, de fotocopias… y así la vida nos va cambiando los elementos pero la esencia siempre está ahí: la de saber armarnos y desarmarnos rescatando lo mejor de los recuerdos que nos han contado nuestros padres, tíos, abuelos, esa cosa de gente entrando y saliendo, todo el tiempo comiendo, con largas sobremesas, bailes de salón sin finura alguna, levantamiento de copas que jamás se vacían… esa cosa inexplicable que se perdió y hacía que cada casa sea un hogar mil por mil socialista en su más amplio y libre concepto. Y si es cierto que “al ser chicos, los problemas son chicos… al ser grandes, los problemas son grandes”, también deben seguir agrandándose los gustos ylos mimos para con unos, permitirse creer y crear, regalarse no solo buenas noches de fin de semana, sino también buenos atardeceres.
Huele muy bien, se oye mejor y se siente como llegar a la orilla del mar después de habernos quemado con la arena seca. En el medio de tanta frivolidad en una ciudad que se ahoga en su pena del arte que se silencia y sube sus costos en función de políticas claras de quienes nos gobiernan, creyendo en un PROgresismo que es para pocos en bandeja de plata y a los golpes para el resto mayoritario, las carcajadas son bienvenidas para acompañar las voces que aun emergen junto a la poesía, la literatura, la música, la comida artesanal, el diseño y, sobre todo, la dedicación y la proyección propia. El contagiar un buen momento y hacerlo expansivo, hoy en día, en tiempo de cachetazos a las ilusiones es también un arte, y es solidario pensar en un mejor domingo para todos.
Por eso FESTITe es mucho mas de lo que se plantea a la hora de presentarlo, pero para eso no se necesitan más párrafos, sino que te dejes llevar y te acerques para saborearlo, oírlo, verlo y disfrutarlo con todo tu cuerpo y sus cinco sentidos, o seis… nunca se sabe de donde viene la magia, solo se sabe que está.

November 4th, 2009 at 00:26
ME GUSTA!!!!
November 4th, 2009 at 11:12
buenisimo!
me gusta la propuesta muy tierna
abrazos!
November 5th, 2009 at 11:43
Es lo más el FestiTé!
sigan asi chicuelas!!!!
November 6th, 2009 at 23:25
Me parecio barbaro todo
November 17th, 2009 at 11:58
¿ hay hierba ? , por lo que me contaron corre y a lo loco.Cuenten conmigo.