El Grito presentó su material en Cátulo Castillo y sorprendió con su potencia.
 El Grito
|
 El Grito
|
|
|
Una cincuentena de personas convocó este fin de semana la banda El Grito a Cátulo Castillo, el sótano de Palermo Viejo. Durante casi una hora y media, arremetieron con una quincena de temas a pura energía y prometieron una nueva fecha para este mes entrante.
Stanley Rosso se impone con su potente vozarrón; Matías Krause hace gala de su rápida muñeca en la guitarra; Pablo Perea marca la base con su bajo de cinco cuerdas y Gustavo Barone machaca los parches casi con bronca, como el preciso corazón de la música que, se nota, disfrutan haciendo.
Los puntos más salientes de las noche fueron "El Víctor francés" (dedicado a los combatientes de Malvinas), "Comfortably numb" (mal que les pese, el cover de Pink Floyd), y "Sin mirar" (gentilmente dedicado a Rock.com.ar y a los chicos que participan de los foros).
Formada a mediados del '95, El Grito tiene esta alineación desde hace ya dos años. Y si bien los dos discos que han editado son interesantes, es necesario escucharlos en vivo para conocer a fondo su vigoroso sonido.